Guerra Cognitiva

La propaganda siempre busca cambiar lo que pensábamos. La guerra cognitiva, además, busca cambiar la forma en la que pensamos. ¿En qué consiste esta nueva modalidad bélica y por qué la OTAN se interesa por ella?

 

Guerra Cognitiva

 

Desde hace algunos años las potencias extranjeras se valen de la opinión pública para tratar de desestabilizar la integridad de una nación. La llamada Guerra Cognitiva hoy día cobra fuerzas y entre sus funciones está cambiar la forma de pensar de los seres humanos.

 

A lo largo de la historia de la humanidad, desde siempre ha habido una batalla por la conquista de la mente y el corazón de las masas. Esto está directamente relacionado con las cuestiones del ejercicio del poder y la conquista de la lealtad y la confianza de la gente.

 

Controlando nuestros cerebros: Guerra Cognitiva

 

El control de nuestros cerebros es una apuesta novedosa, a la cual se le dedican millones de dólares. Un estudio realizado en 2020, financiado por la OTAN, devela que consiste en hacer de cada persona un arma y que el campo de batalla sea el cerebro humano. Para lograr este propósito es necesario incidir en las vulnerabilidades mentales de las personas: los miedos, los prejuicios, las adicciones y las simpatías sobre determinados asuntos. Algunos lo catalogan como la militarización de la psicología y de las ciencias sociales. Si se vincula al campo de la informática pudiéramos relacionarlo con el hackeo.

La «guerra cognitiva» consiste en desarticular el raciocinio cartesiano y reemplazarlo por uno que parece lógico, pero en realidad es una representación manipulada de la realidad. Se planta una idea matriz en el colectivo, asimilada por cada persona, que pasa a ser la premisa desde donde se juzga todo lo que ocurre.

Esto hace que personas con educación formal y un elevado nivel intelectual comiencen a aceptar incondicionalmente información dirigida y arbitraria de múltiples fuentes ­─formales e informales─, para elaborar conclusiones que en su mente aparecen como reflexión propia.

Es una técnica que la publicidad ha utilizado siempre, pero que al menos desde la primera guerra del Golfo (1991) fue tomando forma en el plano mediático, que hasta entonces operaba con relativa autonomía bajo los estándares liberales del periodismo.

Se fueron reemplazando así las operaciones de inteligencia o guerra psicológica tradicional, por el tipo de manipulación masiva y sutil.

Tras la guerra de Vietnam, los mandos militares comprendieron que no bastaba con dar información falsa: debían controlar directamente a los reporteros, sin que necesariamente ellos se enteraran.

Los grandes medios corporativos han estado siempre dispuestos a reproducir y agrandar este tipo de incidentes, y a partir de ahí crear postverdades. La diferencia hoy es cómo llegan esos mensajes a nuestro subconsciente y ponen marcos al pensamiento.

Hace ya más de un año la OTAN publicó en su web NATO REVIEW un texto llamado Contrarrestando la guerra cognitiva: conciencia y resiliencia y . El textos estaba firmado por académicos de la Johns Hopkins University y el Imperial College de Londres. Allí se referían a esta nueva encarnación de la guerra psicológica, ahora expandida desde y hacia las redes sociales (RRSS).

Las ideas reseñaban que “en el siglo pasado, la integración innovadora de infantería móvil, vehículos blindados y aire dio como resultado un tipo de guerra de maniobras nuevo e inicialmente irresistible. Hoy en día, la Guerra Cognitiva integra capacidades de ingeniería cibernética, informática, psicológica y social para lograr sus fines. Aprovecha Internet y las redes sociales para dirigirse a personas influyentes, grupos específicos y un gran número de ciudadanos de forma selectiva y en serie en una sociedad”.

Algo similar a lo que ocurrió con la radio en la primera mitad del siglo XX y, retrocediendo en el tiempo, con otros tipos de mensajería, como los telegramas, los mensajes en Código Morse e incluso las cartas.

El informe de la OTAN no entra, por cierto, en estos detalles históricos de desinformación y de desmoralización, pero abunda en cómo estas mismas estrategias se han actualizado hoy. Habla, por ejemplo, del uso de Twitter, WhatsApp o Tik-Tok, para “sembrar dudas, introducir narrativas contradictorias, polarizar opiniones, radicalizar grupos y motivarlos a realizar actos que pueden perturbar o fragmentar una sociedad cohesionada”.

Hoy las redes sociales rastrean con quién nos asociamos y a quién excluimos. Las plataformas de búsqueda y comercio electrónico utilizan datos de seguimiento para convertir preferencias y creencias en acción, al ofrecer estímulos para animarnos a comprar cosas que de otro modo no habríamos comprado.

Solo como detalle que ilustra esto, Thomas Friedman, en una columna para The New York Times, ha anotado respecto la operación militar especial de Rusia en Ucrania que “el primer día de la guerra, vimos cómo los tanques rusos invasores quedaban expuestos de forma inesperada por Google Maps, porque Google quiso alertar a los usuarios conductores que los vehículos blindados rusos estaban provocando atascos de tráfico”.

Finalmente, como cuarta pata de la mesa de la Guerra Cognitiva, los especialistas que elaboran el informe abordan el tema quizás más relevante: el debilitamiento de la mente humana ante estos estímulos:

Las fuentes de noticias y los motores de búsqueda que ofrecen resultados que se alinean con nuestras preferencias, aumentan el sesgo de confirmación, mediante el cual interpretamos nueva información para confirmar nuestras creencias preconcebidas. Las aplicaciones de mensajería social actualizan rápidamente a los usuarios con nueva información, lo que induce un sesgo de actualidad, por lo que sobrevaloramos la importancia de los eventos recientes sobre los del pasado. Los sitios de redes sociales inducen a la prueba social, en la que imitamos y afirmamos las acciones y creencias de los demás para encajar en nuestros grupos sociales, que se convierten en cámaras de eco del conformismo y el pensamiento grupal.

Algunos investigadores afirman que la Guerra Cognitiva se puede desplegar desde muchos enfoques diferentes, sin ser necesariamente prerrogativa de alguno de ellos en específico. Es aplicada constantemente contra Cuba, como parte de una ofensiva de cuarta generación. Se trata de tema del cual seguiremos investigando.

 

La Estrategia de Guerra Cognitiva: el mismo perro con diferente collar

 

El Capitalismo, desde que comenzó a manifestar sus primeras crisis cíclicas, desarrolló una capacidad sorprendente para regenerarse.

El tema que nos ocupa, la Estrategia de Guerra Cognitiva, es un claro ejemplo de ello, porque uno de los fundamentos básicos en los que sostiene la explotación del hombre por el hombre, en particular, en la sociedad capitalista contemporánea, es anular la capacidad del ser humano para pensar por sí mismo. De ahí que toda la maquinaria mediática de su sistema político, las leyes ciegas del mercado, están dirigidas a este fin: Convertir al ser humano en una mercancía, un objeto inanimado, no pensante, que sólo busca el bienestar material, pero para nada le importan los demás, y menos aún los pobres y desposeídos.

¿Qué tiene de novedosa esta estrategia? Su actuación en la esfera cognoscitiva de las personas, en la era de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones, donde se reduce el espacio y el tiempo a milésimas de segundos y una noticia difundida a miles de kilómetros de distancia causa un efecto en la mente de millones de personas, provoca una reacción en cadena, con efectos impredecibles en todos los ámbitos de la vida social.

En noviembre de 2020, hace exactamente dos años, sale a la luz el proyecto militar Innovación for Defence Excellence and Security (Ideas), adscrito a la OTAN, donde se publica el estudio Cognitive Warfare, cuyo autor y directivo es el Coronel francés Francois du Cluzel, se trata de una estrategia bien pensada para alcanzar, de forma intencionada, a favor de ese sistema deshumanizado, el dominio absoluto de la mente de las personas, haciéndolas esclavas al servicio de sus intereses de dominación.

Así la han aplicado contra varios Estados, en particular Venezuela, Nicaragua y Cuba, alcanzando determinados resultados en la enajenación de las personas, para que sean capaces de actuar, desde dentro, contra los procesos revolucionarios progresistas y socialistas que defendemos.

De ahí la necesidad de tener presente siempre al Comandante en Jefe, cuando lo primero que hizo fue enseñarnos a leer, para ser capaces de pensar.

El cerebro como campo de batalla

 

Dicen en la OTAN que, en esta guerra nueva, además de manipular pensamientos, se manipulará el modo de producirlos. ¡Por nuestro bien! Tras esas revelaciones, atribuidas a Francois du Cluzel, entre otros, una lista larga de analistas y expertos piensa que se trata de una nueva fase de combate. Pero, ¿es realmente nueva? ¿Por qué llama tanto la atención la declaración del informe de la OTAN, Innovation for Defence Excellence and Security (IDEAS), también conocido como Innovation Hub, que tiene su sede en Canadá, y dice: La guerra cognitiva es una guerra ideológica que busca erosionar la confianza sobre la que ha sido construida la sociedad... La desinformación se aprovecha de las vulnerabilidades cognitivas de sus objetivos, especialmente las ansiedades o creencias que predisponen a sus objetivos a considerar como verdadera toda clase de información falsa. Todo ello requiere que el agresor posea un vasto conocimiento de las dinámicas sociopolíticas de su enemigo, al igual que saber cuándo y cómo atacar con tal de explotar las vulnerabilidades de su oponente. Lo único nuevo es su cuota de cinismo y ni con mucho se acerca a los clásicos de este género en agencias de publicidad, o de propaganda burgueses.

Estos «genios» dicen que usarán, combinadas, ciertas armas con capacidades no cinéticas y cibernéticas para manipular la información, la sicología y los vínculos sociales. Dicen que así ganarán todas las luchas sin necesidad de interacción física. De paso, es más barato, pensarán relamiéndose. Insisten en que es un nuevo tipo de guerra que se vale de la opinión pública como arma para desestabilizar una nación. Anhelan abarcar mucho mediante muy poco, llevando su lógica productivista al extremo de realizar el sueño imperial: dominar mucho, pero con costos cero. Dicen que eso lo lograrán si influyen no solo en el pensamiento sino en el modo de producirlo. Los targets son poblaciones enteras y también individuos, comunidades u organizaciones incómodas. Anhelan, con su novedad bélica, sembrar modos de pensar, el pensamiento, el sentir y el actuar capaces de modificar la realidad material.

Dicen que es una manera distinta de actuar, que no son los métodos tradicionales de guerra para controlar a la población, porque esta novísima versión de guerra busca controlar cómo piensa y actúa una población ante acontecimientos específicos. Es una guerra para atacar los sistemas de información/influencia y para alcanzar el dominio del adversario mediante un ataque directo a su sistema nervioso. Esto se parece mucho a la desesperación vocinglera de los vendedores de Control Social, empeñados en enamorar inversionistas burgueses para experimentar anhelos de manipulación in extremo. Pero a bajo costo y casi invisible, los responsables se notan menos.

Suena a paraíso de la alienación y suena a lo ya visto hasta el hartazgo. No es suficiente que el cliente compre compulsivamente los productos monopolizados por un solo dueño, hace falta que crea que es lo mejor que pudo pasarle y, además, consuma con la necesidad del vendedor antes de con la razón de su bolsillo. Incluso que maneje, por sí mismo, la caja registradora que le cobra las mercancías superinflacionarias. Que crea que la violencia de los supermercados burgueses es un paraíso del progreso, que está muy bien que vendan caro, que es necesaria la vigilancia para que nadie le robe al capital ni un céntimo. Que debemos ser agradecidos y fieles a las marcas, que el crédito siempre es una dádiva generosa… que cumplir con las deudas (usureras) es honrar la vida. ¿Qué hay de nuevo?

Han ametrallado inclementemente a los pueblos con guerras sicológicas para convencerlos y convencernos de que bombardear a Hiroshima y Nagasaki, Irak, Afganistán… estuvo requetebien, que lo hicieron para democratizarlos, traerles el bienestar norteamericano y acompañar su desarrollo feliz como buenos hermanos. Así aceptamos el hambre del mundo, la miseria, el hurto, la exclusión y la expulsión de pueblos enteros. Así aceptamos que un puñado de millonarios posean las riquezas de la inmensa mayoría de los seres humanos. Así aceptamos al capitalismo con sus horrores bélicos, financieros y mediáticos. Así nos tragamos este pastel de carne humana, ametrallada y miserabilizada, como si fuese la gran fiesta del progreso. El fin de la historia. La guerra cognitiva está en marcha desde hace mucho tiempo. No nos duerman.

No nos digan que manipular los modos y medios de producción del pensamiento es una «novedad bélica» ideada por la OTAN. No nos digan que, con eso, pretenden eclipsar siglos de manipulación ideológica que ya hemos padecido hasta la náusea. No nos digan que es nueva la vieja receta de infiltrarse en las cabezas, sembrar estereotipos mentales y fabricar conductas cliché. No nos digan que sus genios mercenarios han aparecido en la mesa de las novedades científicas con una mercancía ideológica inédita, perfeccionada, para fabricar esclavos de conciencia y serviles a su propia destrucción, mientras defienden rentablemente al amo. No nos vendan como nueva la estulticia rancia de la burguesía imperial. Ni las más asustadas de las burguesías se tragan semejante historia, aun siendo compradoras compulsivas de baratijas represivas. La OTAN vende pescado podrido.

Facebook, Google, Amazon, Microsoft y otros, usan y abusan de los datos personales para la elaboración de perfiles individuales y así anticipar el comportamiento mientras van manipulándolo. ¿Qué son si no, las compras en Amazon? Ese es un problema estratégico. Esa economía política del comportamiento burgués, subordina los métodos de la investigación sicológica a los modelos económicos y con ello crea modelos más precisos para el modo de producción y las relaciones de producción capitalistas, incluyendo al pensamiento y las conductas. Su guerra fusiona a la Sicología con la Cibernética bajo el reino de su economía.

Ellos persiguen el esclarecimiento de los mecanismos que hacen posible al pensamiento, (lo que ellos entienden e imponen como pensamiento). Su cibersicología es un amasijo de mercenarios vendiendo conocimiento al mejor postor. Tomarán por asalto la semántica y fabricarán palabrejas nuevas y conceptos de secta, para adornar (y esconder los efectos visibles) sus nuevas teorías de la interacción entre seres humanos y las máquinas que ellos fabrican. Pero no es la conciencia lo que determina la realidad sino la realidad objetiva la que determina a la conciencia. Les llevamos años de avance científico en eso. Pero no lo aprovechamos para unirnos.

Su prototipo novísimo de seres humanos apunta a crear una sicología de la subordinación productiva y barata, basada en la relación con las máquinas. Trabajan para desarrollar, además, una sicología de las máquinas, con software esclavista, lleno de inteligencia artificial mercantil y de los robots híbridos, ebrios de monopolio imperial. Dicen estar trabajando en una cibersicología que es un campo de guerra, científico y complejo, que abarca todas las formas de sometimiento de masas con fenómenos sicológicos manipulados tecnológicamente. La guerra cibersicológica que anuncian pergeña la forma en que los humanos y las máquinas serán una sola entidad productiva feliz, mansa y autorreprimida. A bajo costo. Mientras nosotros seguimos sin meter en agenda seria el problema de la información, la comunicación y la cultura.

Si la OTAN gasta fortunas en esas payasadas publicitarias de guerra, basadas en avances científicos, nosotros debemos responder con la organización de una revolución semiótica. El escenario vuelve a darse con más y peores amenazas, esta vez cínicas en extremo. Especialmente usando una tecnología que no llega a todos en un planeta de inequidad y analfabetismo tecnológico. Un mundo en el que los monopolios cierran toda posibilidad de igualdad instrumental, sin hablar de la complejidad cultural asimétrica de todo el planeta.

¿Qué hay de nuevo? Se olvidan de que los pueblos desarrollan capacidades de defensa consciente, con organización y lucha revolucionaria. Se trata de una guerra (OTAN dixit), entendámoslo correctamente, y en esos términos también los pueblos deben luchar y defenderse con sus herramientas semióticas, históricas y actualizadas. No caigamos en la emboscada de que ellos todo lo pueden. La última palabra será dicha por los pueblos que se organicen y consoliden su dirección revolucionaria. Nosotros no seremos cómplices bobos difundiendo el plan publicitario de la OTAN para que venda mejor su novísima canallada. No seremos tontos útiles propagandistas de la genialidad perversa de manipular pensamientos y modos de producirlos. No serviremos al plan de manipulación implícito en tomar en serio las emboscadas científico-publicitarias de la OTAN. Nosotros diremos que lo único nuevo es la lucha que construye un mundo sin capitalismo.

 

 

Artículos relacionados publicados por este Blog CubaEstrellaQueIlumina

 

«Tecnología, guerra híbrida y neo contrarrevolución»

-La Guerra Multidimensional de EE.UU. contra Cuba (I)

-La Guerra Multidimensional de EE.UU. contra Cuba (II)

-La Guerra Multidimensional de EE.UU. contra Cuba (III)

1.-Guerra No Convencional
2.-Guerras sin cañones
3.-Guerra total
4.-Guerra de los símbolos
5.-Guerra de Quinta Generación (G5G)
6.-Guerra Psicológica
7.-Guerra cultural y manipulación
8.-Guerra ideológica
9.-Guerra biológica
10.-Guerra en Internet
11.-Guerra Cibernética (Ciber War)
12.-Guerra de las mentiras
13.-Guerra contra a cooperación médica cubana
14.-Guerra Fría

15.-Guerra Comunicacional
16.-Guerra Cognitiva

 

Leer y/o consultar : Más 100 de artículos publicados relacionados con el tema por Blog CubaEstrellaQueIlumina

 

Selección: Artículos relacionados publicados Blog CubaEstrellaQueIlumina

 

1).-¿Quién está detrás del show anticubano en San Isidro?

2).-Estados Unidos: Doce presidentes y más de sesenta años de agresiones contra Cuba

3).-Cibernegocio contra Cuba y los medios dependientes que le hacen el juego

4).-La CIA, una fábrica de blogueros y periodistas independientes

5).-Los ideólogos del golpe blando: Open Society en Cuba y la articulación contrarrevolucionaria

6).-Detalles de cómo ha quedado la articulación de la contrarrevolución en Cuba

7).-Detalles de cómo ha quedado la articulación de la contrarrevolución en Cuba (II Parte)

8).-Medios ¿Independientes?

9).-Mentiras, palabras soeces y cosas sin importancia

10).-Millones para una democracia Made in USA

11).-Campañas mediáticas contra Cuba y retos del presente

12).-USA vs Cuba: Millones$, golpe suave, medios “independientes” y mercenarios plattistas

13).-Censura a EcuRed

14).-Maine sónico: De lo sónico a lo cínico; la infamia naufraga otra vez

15).-Cuba no renunciará jamás a la consigna Patria o Muerte

16).-Somos un pueblo de Patria o Muerte y ¡Venceremos!

17).-Fidel: ¡Vida para ustedes es la que queremos!

18).-Acusar falsamente es un delito

19).-EE. UU. y sus laboratorios para la manipulación

20).-Las palabras campanilla y un deber de los revolucionarios en tiempos de Internet

21).-Pretende la CIA engañar al mundo y acusar a Cuba

22).-La alucinada “democracia de Occidente”

23).-La Patria, ¿ara o pedestal?

24).-Encumbrados economistas piden cambios en Cuba y para otros países qué…

25).-EE.UU. vs Cuba: La CIA, guerra ideológica y centros de estudio de los servicios especiales para la manipulación

26).-Cuba es y será un eterno Baraguá: Ni rendición ni cansancio

27).-Fracaso de los Kennedy, como «oficiales de casos» de la CIA

26).-La aguja envenenada de mentira: Ni a niños ni a turistas

29).-EE.UU: ¿A qué «cubanos» consultará el secretario de Estado, Antony Blinken?

30).-Fortaleciendo la Guerra Fría

31).-El hedor de las campañas contra Cuba

32).-La guerra de los símbolos

33).-Guerra cultural y manipulación: Ser o no ser, el yugo o la estrella

34).-La Guerra Psicológica contra Cuba

35).-La dictadura del imperialismo yanqui

36).-Cuba y un golpe no tan blando a la medida

37).-Los caminos del dinero para la subversión en Cuba

38).-Redes sociales, posverdad y cultura: armas para la subversión contra Cuba

39).-Medios y periodistas en la diana de subversión contra Cuba

40).-Las Universidades en el blanco de la subversión contra Cuba

41).-Lo virtual ya no es el territorio exclusivo de la contrarrevolución

42).-Golpe de Cuba a la CIA

43).-¿Por qué es inmoral y absurdo que el Gobierno de EE. UU. acuse a Cuba de terrorismo?

44).-La subversión ideológica contra Cuba

45).-Estados Unidos, una bomba de tiempo contra Cuba

46).-Los yanquis y su obsesión por destruir la Revolución cubana

47).-EE.UU. y el propósito fallido de doblegar a Cuba

48).-Estados Unidos y el intento de dominación histórica de Cuba

49).-Nuevas revelaciones sobre la subvención de EE.UU. a la subversión en Cuba

50).-Breve cronología sobre relaciones entre EE.UU. y América Latina

51).-¿Cuándo va a morir la Doctrina Monroe?

52).-Los mitos de la infamia

53).-La guerra de las mentiras

54).-Golpe blando y geopolítica: Radiografía del “movimiento” San Isidro en Cuba

55).-El Club Antiglobalista: Soros, mentiras y Ciudades Estados futuristas

56).-Cuba denuncia financiamiento a subversión interna por EE.UU.

57).-Terror y chantaje, armas preferidas de los yanquis

58).-¿Qué tipo de “pensamientos” financia la USAID en Cuba?

59).-En la política anticubana nada es casual: Se esclarecen los motivos

60).-No al Bloqueo contra Cuba

 

Leer más: 50 artículos relacionados publicados Blog CubaEstrellaQueIlumina

 

¿La guerra total de Estados Unidos contra Cuba?

¿Quién está detrás del show anticubano en San Isidro?

El Imperialismo Yanqui contra el Mundo

EE.UU.: Nueva campaña de calumnias contra Cuba

Cuba desenmascara campaña de la contrarrevolución, con apoyo de vándalos pagados por el imperio

Cuba: “luchadores clandestinos” no, delincuentes mercenarios

Cuba y las comparaciones impublicables

Troya, guerras raras y un odio convencional

Cuba la mayor víctima del terrorismo yanqui en el mundo

Mercenarios en las redes y la internet como arma de guerra contra Cuba

Disidentes no, asalariados de Washington sí

La Guerra en Internet contra Cuba

Cuba, Internet y el cambio mediático

Internet y la guerra que se nos hace

Fake News siempre contra Cuba

La maquinaria de comunicación mediática y terror contra Cuba

Los misioneros que predican la restauración capitalista en Cuba

La Historia que no podemos olvidar

Cuba, el viejo sueño yanqui

Guerras sin cañones (I, II y III Partes)

Las ciberguerras que nos esperan

Gene Sharp: Cómo derrocar un Gobierno en cinco pasos (Golpes Suaves)

EE.UU. crea un Grupo Operativo de Internet para la subversión en Cuba (Task Force)

Grupo de Tarea de Internet para Cuba: un nuevo modelo de subversión

Redes sociales: ¿Arma de subversión?

¿Qué busca la guerra contra la cooperación médica cubana?

Estados Unidos del Soft Power al Sharp Power: (Soft Power – Poder Suave o Inteligente y Sharp Power – Poder Agudo o Penetrante)

Los programas subversivos de la USAID y la NED contra Cuba

USAID: Millones y programas subversivos contra Cuba

Las «secretas» intenciones de la USAID

¿A qué se dedica la USAID, la “Agencia Humanitaria” de la CIA?

EEUU: Pruebas de que la NED financia y orienta la subversión en Cuba

Por qué urge seguir martillando sobre la Guerra No Convencional

¿Qué es la postverdad?

Lawfare y guerra híbrida: la disputa geopolítica en América Latina

De las fake news al deepfake: las mentiras más sutiles en Internet

Guerra simbólica, guerra económica y mano visible del mercado

¿Quién verdaderamente se ha enriquecido con el tema Internet en Cuba?

Una nueva faceta de la subversión USA contra Cuba (becas e intercambios culturales)

Cuba, Estados Unidos y una peligrosa guerra de símbolos

Los “nuevos revolucionarios” de la Internet en Cuba

La oposición de la “izquierda” cubana y los anexionistas: Dos alas de una misma águila

Obama no quiere interferir en la soberanía de Cuba, pero se reune con sus asalariados

La historia de las intervenciones de Estados Unidos en América Latina y el Caribe

EE.UU.: Dos siglos de intervenciones militares y golpes de estado en América Latina y El Caribe

Estados Unidos: avaricia y fascismo

Estados Unidos: La narrativa histórica y el imaginario popular

La “Operación 40”

La obsesión yanqui por matar a Fidel (Archivos desclasificados develan planes de EE.UU. para intentar asesinar a Fidel Castro)

Actualización necesaria: El Arte de la Inteligencia (The Craft of Intelligence) de Allen W. Dulles

 

 

https://davidson.cubava.cu/files/2021/02/Blog-CEQI-new-3-jpg.-768x301.jpg

 

Publicado por: David Díaz Ríos /  CubaEstrellaQueIlumina

 

 

https://davidson.cubava.cu/files/2015/01/CubaestrellaQueIlumina.jpg

This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post. Post a comment or leave a trackback.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Your email address will never be published.