Cuba: ¿Otro “Período Especial”?

Cuba: ¿Otro “Período Especial”? / Luis René Fernández Tabio* / Cubahora

 

Período Especial: Aunque a la crisis de los años 90 del siglo pasado la conocemos generalmente como Período Especial, este es el nombre de un plan preconcebido para enfrentar las consecuencias de una agresión. Operación denominada Período Especial concebida para resistir y vencer.

Período especial en Cuba. Visión estratégica de la Revolución, el Partido y el Estado Cubano en la cual se crearon las reservas imprescindibles para afrontar diferentes contingencias. Ecured

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¿Por qué resistimos? Porque la Revolución contó siempre, cuenta y contará cada vez más con el apoyo del pueblo, un pueblo inteligente, cada vez más unido, más culto y más combativo. Fidel Castro Ruz

El rumbo del país lo dictan direcciones estratégicas y planes, basados en modelos de perfeccionamiento en constante debate y revisión…

Nadie duda que la situación actual de la economía cubana es tensa y que son muchos los desafíos y contradicciones en este campo por resolver. El pago de la deuda externa renegociada, el aumento del déficit fiscal en proporción al Producto Interno Bruto (PIB), la deuda publica generada para evitar los efectos inflacionarios de aumentar la emisión monetaria, unida a otras muchas tareas pendientes por el gobierno cubano, han sido algunos de los motivos que ha llevado a nuestros conocidos enemigos a hablar de la cercanía de otro “Periodo Especial.”

¿QUÉ FUE EL PERÍODO ESPECIAL EN CUBA?

Según las cifras dadas a conocer por el Ministerio de Economía y Planificación Cuba creció un 1,2% en su PIB en 2018 y prevé un ascenso de 1.5% para 2019 .

El crecimiento, sin embargo, está lejos de los niveles que se aspiran. Cuando se coloque el PIB de modo estable en el entorno del 5 por ciento se podrá sustentar el desarrollo próspero y sostenible.

A decir de Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Segundo Período Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el reto es integrar a todos los actores, formas de propiedad y de gestión presentes en nuestro entorno económico social, a la batalla por la economía nacional. La batalla económica sigue siendo la tarea fundamental y también la más compleja. Es la tarea que más exige hoy de nosotros, porque es de la que más espera nuestro pueblo. Los crecimientos obtenidos, si bien reflejan el avance del país en determinados sectores, no permiten alcanzar los niveles de desarrollo que se requieren para satisfacer las siempre crecientes necesidades de la población.

La referencia a una nueva etapa de crisis y carencias parte del intento de equiparar las relaciones entre Cuba y Venezuela, con las sostenidas con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) desde la década de 1970 y hasta 1989, corresponde a los intereses de los Estados Unidos de reverdecer su política contra ambas naciones latinoamericanas para así extirpar el socialismo del continente.

Nuestra economía ha tenido importantes cambios en su modelo, así como en su inserción internacional, mucha más diversificada y menos vulnerable a choques externos de este tipo.

Pese a las adversidades internas y externas, el país avanza lentamente. Se aprecian algunos progresos en la infraestructura, proyectos como la zona especial del Mariel, que, si bien no registran los niveles de inversiones esperados, deben generar importantes aportes en los próximos años.  

Se beneficia el transporte ferroviario, se recuperan y modernizan industrias paralizadas, progresa la sociedad de la información, el gobierno electrónico, la digitalización del sistema bancario y la profundización en el uso de Internet, que incluso comenzó el empleo de la red inalámbrica 4G. 

Por su parte, el turismo sigue creciendo. El sector privado pequeño y medio expande su actividad complementando al sector público y creando empleo en los marcos legales y regulatorios establecidos. Personalmente observo en La Habana lo que pocos esperaban, una mejoría y diversificación del transporte. Insatisfacciones existen pero hay mejoría.

¿CUBA 2019 ES IGUAL A CUBA 1989 – 1996?

Lo ocurrido al desaparecer la URSS y los países socialistas europeos significó un choque externo de magnitud y condiciones prácticamente irrepetibles.

Según el profesor José Bell Lara, en su texto Cuba Perspectivas objetivas para superar el período especial en aquel entonces de la antigua Unión Soviética llegaba casi la totalidad de los insumos del país para la economía diaria y las inversiones. Llegaba el petróleo, entre el 50% y 63% de los alimentos, fertilizantes, así como el 80% de las manufacturas, maquinarias y equipos. Asimismo, se recibía importante financiamiento y colaboración científica y tecnológica en todas las esferas.  

La desaparición del mercado soviético representó una disminución de la capacidad de importación del país ascendente a casi 7 mil millones de dólares en 1993 respecto a 1989.  El aporte de esas relaciones económicas era aproximadamente el 40% del PIB y el desplome de este indicador durante aquella crisis económica se estimó en 38%.  

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Pese a los desalentadores números, las declaraciones del Comandante en Jefe, Fidel Castro al periodista Ignacio Ramonet, en Cien horas con Fidel avivan la valentía de un país y de su gente:

Cuando la URSS y el campo socialista desaparecieron, nadie apostaba un solo centavo por la supervivencia de la Revolución Cubana. El país sufrió un golpe anonadante cuando, de un día para otro, se derrumbó la gran potencia y nos dejó solos, solitos, y perdimos todos los mercados para el azúcar y dejamos de recibir víveres, combustible, hasta la madera con que darles cristiana sepultura a nuestros muertos. Nos quedamos sin combustible de un día para otro, sin materias primas, sin alimentos, sin aseo, sin nada. Y todos pensaban: “Esto se derrumba”, y siguen creyendo algunos idiotas que esto se derrumba, y que si no se derrumba ahora, se derrumba después, Y mientras más ilusiones se hagan ellos y más piensen ellos, más debemos pensar nosotros, y más debemos sacar las conclusiones nosotros, para que jamás la derrota pueda enseñorearse sobre este glorioso pueblo.

Estados Unidos arreció el bloqueo. Surgieron las leyes Torricelli y Helms-Burton, esta última de carácter extraterritorial. Nuestros mercados y fuentes de suministros fundamentales desaparecieron abruptamente. El consumo de calorías v proteínas se redujo casi a la mitad. El país resistió y avanzó considerablemente en el campo social. Hoy ha recuperado gran parte de sus requerimientos nutritivos y avanza aceleradamente en otros campos. Aun en esas condiciones, la obra realizada y la conciencia creada durante años obraron el milagro.

¿Por qué resistimos?

Porque la Revolución contó siempre, cuenta y contará cada vez más con el apoyo del pueblo, un pueblo inteligente, cada vez más unido, más culto y más combativo.

APUNTES NECESARIOS

Las relaciones económicas y de colaboración de Cuba y Venezuela son importantes sobre todo a partir de los acuerdos de finales de 2004. La creación del ALBA y Petrocaribe contribuyeron a las relaciones económicas bilaterales, como regionales. Estos vínculos en su momento de mayor esplendor alcanzaron aproximadamente el 20% del PIB –la mitad de lo que representaban las relaciones con la URSS— y cubrieron 60% de la demanda de petróleo crudo de la Isla.  

La disminución de los precios del petróleo y la prolongada guerra económica contra ese país han hecho estragos en la economía venezolana.  Ello ha reducido la significación de esas relaciones económicas para Cuba, aunque el compromiso en la colaboración bilateral y el respaldo político se mantenga intacto. 

La economía cubana ha venido adquiriendo petróleo de otras fuentes y tiene planteado un programa para reducir la dependencia de la importación de hidrocarburos mediante el desarrollo de la energía renovable hasta cubrir el 23% de la demanda nacional en 2030.

Lo más importante es que el rumbo del país lo dictan direcciones estratégicas y planes, basados en modelos de perfeccionamiento en constante debate y revisión. Proceso que debe dinamizarse y profundizarse en todas direcciones para reducir los riesgos y vulnerabilidades.

*Luis René Fernández Tabio :Profesor Titular e Investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) de la Universidad de La Habana.

 

 

 

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