¿Humanitarios los yanquis?

¿Humanitarios los yanquis? / Por Gustavo de la Torre Morales / Facebook

 

¿No entiendo cómo es posible que no se comprenda la voluntad mostrada por el gobierno de EEUU y se condene su “ayuda humanitaria”?
Aunque también es raro que el ejército de EEUU en Siria, impidieron el acceso de un convoy humanitario a la localidad de Hayyin, en el este de la provincia de Deir Ezzor, cuya situación de la población esta en condiciones críticas; sin embargo las fuerzas de EEUU en compañía de la llamada Fuerzas “Democráticas” de Siria (FDS) se negaron rotundamente a cualquier negociación para faciluitar el arribo de la asistencia, enviada por el Gobierno sirio en coordinación con el Centro ruso para esos fines en Siria.
¿No son “humanitarios” los yanquis?
También es cuestionable que EEUU no se haya proyectado brindar “ayuda humanitaria” de 20 millones de dólares en Yemen, sabiendo que su socio comercial y político, Arabia Saudí, está bombardeando indiscriminadamente esa población.
También es cuestionable que no se haya proyectado brindar “ayuda humanitaria” de 20 millones de dólares a Palestina, ya que su socio político, Israel, está llevando a cabo un criminal bloqueo contra el pueblo palestino, como también lleva a cabo una estrategia de exterminio étnico.
También es cuestionable que no se haya proyectado brindar “ayuda humanitaria” de 20 millones de dólares a Haití, conociendo que después del golpe de Estado contra Jean Bertrand Aristide, este país sufrió la sacudida de un desvastador terremoto y hoy se encuentra en grandes dificultades económicas.
También es cuestionable que no se haya proyectado brindar “ayuda humanitaria” de 20 millones de dólares a los pueblos de Honduras y Colombia.
Mucho más por la situación depauperante que existe en Honduras, después del golpe de Estado a Manuel Zelaya, ha estado pasando de mano en mano de gobiernos títeres, los cuales se hacen sordos, ciegos y mudos al asesinato de líderes sociales; y el caso de Colombia, que aunque existía el asesinato por parte de cuerpos paramilitares adjuntos al gobierno, después de los acuerdos de desarme de las FARC, se han disparado los asesinatos de exmiembros de esta guerrilla como de sectores sociales.
También es muy cuestionable que quiera brindar “ayuda humanitaria” de 20 millones de dólares al pueblo de Venezuela, cuando lo más humanitario a hacer es levantar el bloqueo económico, devolverle los activos congelados y que superan los 20 millones de dólares de la “ayuda” y deja que sea el pueblo venezolano el que continúe con su proyecto político-económico_ que por cierto, ha sido capaz de sacar de la pobreza a más de la mitad de los existentes antes de llegar Hugo Chávez a la presidencia, ha implementado más de una treintena de programas sociales (principalmente dirigidos a esos sectores que habían sido más desfavorecidos) y ha entregado hasta el día de hoy 2,5 millones de casas, gracias a los beneficios alcanzados con el petróleo.
Ñoooó!… Hondura no tiene petróleo en cantidades comerciales. Colombia y Palestina no tienen Petróleo; pero Haití tampoco.
Ahhh!!! Claro, pero Yemén no tiene grandes yacimientos del crudo, pero sí es un paso estratégico geopolítico para que Arabia Saudí tenga acceso a la exportación de crudo sin pasar por el estrecho de Hormuz.
Lo de Siria es otro tanto: facilitar la entrada de empresas foráneas a explotar sus riquezas y explotar el país; además, que una vez se domine a este país, debilitaría a Irán y le facilita el camino a Israel para convertirse en el epicentro que controle la región.
Y lo de Venezuela… bueno, esa sí que sería la teta de la baca para chupar petróleo a bajos precios y la oportunidad para que empresas depredadoras yanquis exploten el suelo venezolano con el Fracking.
Ahí está el sentido de la guerra contra ese hermano país… a EEUU nunca le ha interesado la paz, ni la democracia, ni los DDHH… al imperialismo yanqui sólo le interesa el PETRÓLEO… y más si lo tiene, tan cerquita, y en ese territorio que obscenamente cree que es su patio trasero.
Yanquis, cojan su “ayudita”, así como sus propias manitos y metérselas por … donde no les dé el sol y solamente sale el excremento… en fín:
Hands off Venezuela and better go back home!
 
 

Publicado por: David Díaz Ríos CubaEstrellaQueIlumina  / CubaSigueLaMarcha /

 

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Divide y vencerás, pero con Cuba no han podido lograrlo

Divide y vencerás, pero con Cuba no han podido lograrlo / Por Arthur González

Hace pocos días los Obispos Católicos cubanos lanzaron sus consideraciones respecto a la nueva Constitución de la República de Cuba, que será sometida a un referendo popular el 24 de febrero 2019.

En sus palabras se puede sentir la intensión política de dividir a la población e incluso influir sutilmente para que voten por el No, algo que pretenden los yanquis en todas sus campañas comunicacionales.

No es de extrañar esa actitud para quienes han demostrado su posición política desde 1959, pues la Iglesia Católica cubana a diferencia de la latinoamericana, no tuvo mucha presencia en los campos y montañas de la Isla, concentrándose en las ciudades principales en apoyo a la burguesía nacional y las clases políticas dominantes, a pesar de los desmanes y crímenes que cometían con los que pensaran de forma diferente y desearan un cambio que mejorara las condiciones precarias en que vivían los cubanos.

En Cuba y en Estados Unidos están presentes las huellas psicológicas de la tenebrosa Operación Peter Pan, la que, apoyada en noticias falsas generadas por la CIA, contó con la participación protagónica de la Iglesia Católica cubana y norteamericana, mediante la cual fueron separados de sus padres 14 mil 48 menores de edad, ante el temor inducido de que la Revolución les quitara la patria potestad, tal y como fue divulgado falsamente para sembrar el terror entre los padres cubanos.

Cuando en Cuba antes de 1959 la patria no era para todos, ni con todos y menos aún por el bien de todos, ni el gobierno de Estados Unidos ni la Iglesia Católica cubana lo exigían.

Las fastuosas iglesias construidas en las ciudades con el aporte de las clases explotadoras del país, contrastaban con los humildes bohíos donde mal vivían los campesinos, unido a la discriminación económica, racial y de género, el analfabetismo, la miseria, la ausencia de escuelas en los campos y de una medicina que sirviera a todos y para el bien de todos.

Solo posible gracias a la Revolución socialista cubana se dignificó al ser humano como nunca antes.

En plena cruzada mediática generada por el gobierno yanqui y la CIA contra todo lo que huela a izquierda, vuelve la Iglesia Católica a sumarse a las críticas de una nueva Constitución que fue analizada por cada ciudadano, sin reconocer que no existe en el mundo un proceso de consultas ciudadanas similar al realizado en Cuba, haciendo de su confección una verdadera democracia que garantiza el ejercicio pleno de los derechos y deberes de cada ciudadano, sin discriminación alguna y con respeto a su dignidad.

Los obispos cubanos al igual que el gobierno de Estados Unidos, les molesta que en el texto constitucional se reconozca que “solo en el socialismo el ser humano alcanza su dignidad plena”, ¿pero acaso ellos podrán decir lo mismo del sistema capitalista?

¿No conocen esos obispos lo que sucede en África y América Latina, donde los seres humanos mueren de enfermedades curables por falta de asistencia médica y el analfabetismo es el pan nuestro de cada día?

¿Sabrán esos representantes de la iglesia que en Estados Unidos existen 45 millones de personas en la pobreza, muchos carecen de un techo donde dormir y casi el doble no posee seguro médico? ¿Será eso digno para los seres humanos?

Si desean saber por qué eso se afirma en Cuba, solo pueden ver las noticias del sufrimiento que tienen hoy los argentinos, franceses o españoles. Sin embargo, los cubanos a pesar de ser el único país del mundo que resiste una guerra económica total desde hace 60 años, con el objetivo expresado por el propio gobierno yanqui “…debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

“¿Ese proceder del imperio es digno para los obispos cubanos?

Por solo recordarles lo que evidentemente no desean ver, basta con exponerle la persecución financiera durante la administración de Barack Obama (2009-2016), quien multó por una suma de 14 mil 397 millones 416 mil 827 dólares a diferentes entidades bancarias, entre ellas el PNB Paribas de Francia, el mayor banco francés, a 10 mil millones de dólares.

Ser un estado socialista no excluye el ejercicio efectivo del derecho a la pluralidad de pensamiento acerca del hombre y del ordenamiento de la sociedad, como ellos afirman. Una prueba son sus pastorales del siglo pasado con proyecciones contra la Revolución, las revistas que bajo su manto se imprimen y reparte como fue Vitral, del obispado de Pinar del Río, dirigida para un laico que responde a los intereses de Estados Unidos y otras del mismo corte.

Elementos fabricados, entrenados y financiados por los yanquis para ejecutar actos provocativos en la Isla, disfrutan de libertad y reciben los mismos beneficios que el estado garantiza a todos los ciudadanos.

Oswaldo Payá Sardiñas, al frente de un grupúsculo contrarrevolucionario al amparo de la religión católica, puso su nombre como autor del llamado Proyecto Varela redactado en Miami, fue hasta su muerte trabajador del Ministerio de Salud Pública cubano y sus tres hijos acudieron a la universidad de La Habana sin limitaciones, porque el estado socialista sí garantiza derechos y deberes a cada ciudadano sin discriminación alguna y respetando su dignidad, como es reconocido por el Derecho Internacional.

El tema del matrimonio, los obispos lo toman como subterfugio para buscar la división, por la controversia generada en las discusiones públicas del proyecto constitucional, pero no hablan del celibato obligatorio impuesto por la Iglesia, incluso contra el precepto de Cristo cuando dijo “Uníos y multiplicaos”, lo que ha traído como consecuencia el alto número de homosexuales entre los sacerdotes y los escándalos por los abusos contra niños en las escuelas religiosas.

El celibato para sacerdotes y mojas católicos sí es una forma de exclusión para la realización plena del ser humano, situación que las demás iglesias cristianas no comparten y por eso no tienen casos de abusos sexuales contra menores.

La Cuba socialista no cerró un solo templo religioso ni tampoco órdenes católicas, siempre ha permitido la libertad de practicar las religiones libremente y cada creyente puede vivir conforme a su fe y de expresarla públicamente, teniendo por límite el respeto al otro, como se demuestra diariamente en las actividades que hacen las diferentes religiones existentes en la Isla, incluso la formación de nuevos sacerdotes y pastores en sus propios centros de estudio.

Los cubanos saben perfectamente lo que defienden con la aprobación de su nueva Constitución, que no es otra cosa que su soberanía, independencia y libertad para no caer jamás en las garras de los yanquis y tener que soportar otro apéndice constitucional como fue la deshonrosa Enmienda Platt, jamás rechazada por los Obispos Católicos Cubanos.

Por esas razones afirmó José Martí:

“Yo no quiero ver nunca a mi patria víctima de capataces”

https://heraldocubano.wordpress.com/2019/02/08/divide-y-venceras-pero-con-cuba-no-han-podido-lograrlo/

 

Documento de los obispos católicos cubanos: El artilugio de una serpiente / Por Diego de Ordaz Atencio*

 

Los obispos católicos cubanos han hecho público dos documentos relacionados con la actual reforma constitucional. El primero fue conocido en el pasado 24 de octubre de 2018 y lo consideré poco abarcador, pero dispuesto a presentar sus posiciones de manera responsable y, sobre todo, portador de un hálito de diálogo con el gobierno y con las diferentes identidades sociales. El segundo ha sido fechado y publicado este sábado 2 de febrero, y al menos me ha provocado suspicacia.

El 2F los obispos sustituyen el hálito de diálogo por un aliento de arrogancia, dejan de presentarse como portadores de un interés en beneficio de todos y se colocan únicamente en busca de privilegios para la institución eclesial y de la primacía de su cosmivisión del mundo y del hombre (no del hombre y de la mujer –pues estas últimas no forman parte de “su relato”).

Para ello, cínicamente apelan al pluralismo que no aparece en la nueva Ley de leyes, pues el texto aún sostiene la orientación socialista y el reconocimiento a ideales comunistas. Desconocen, de forma irresponsable, como si fueran ingenuos, que la renovada Constitución intenta institucionalizar una República, y afirma su compromiso histórico con el socialismo y los ideales comunistas, pero lo hace, sobre todo, para indicar que no busca 1) mercantilizar la educación y la salud pública, 2) confundir el desarrollo necesario de la individualidad de las personas con la soledad de estas, o con el abandono, el menosprecio o la exclusión de las mismas, 3) desarrollar un empresariado privado, lo cual haremos, que pueda convertirse en sostén únicamente de los intereses de viejas y nuevas élites u oligarquías, etcétera, etcétera, etcétera. A propósito quieren encubrir que ello ya no establece un confesionalismo, siempre estructural, espiritual y rígido, excluyente a priori.

La anterior aseveración no constituye una abstracción del autor de estos párrafos. Observemos como mientras reclaman “mayores potencialidades” para la iglesia, en nombre del Estado laico y la libertad religiosa, también solicitan el “silenciamiento” y el “ostracismo” de las identidades sociales no afines a su ideología católica. Para eso, en este caso, exigen la reclusión de la agenda a favor del matrimonio igualitario. Al hacerlo, nuevamente con cinismo, apelan a que dicha demanda emancipatoria fue rechazada por la población durante la consulta popular. Desconocen, otra vez con aparente ingenuidad, que la cooptación de este derecho no proviene del reclamo popular en su contra, que no fue mayor que otros reclamos no atendidos, y que posee su causa más importante en las necesarias transacciones que hace todo gobierno con posiciones que disfrutan de institucionalidad, organización, recursos, apoyos internacionales, etcétera. En esta ocasión dicha cooptación provino de ese “poder” de las iglesias, que fueron quienes mayor rédito obtuvieron durante este proceso de reforma constitucional. Ante esto, y creyendo que ahora tienen mayor “poder”, pues piden más para ellos y exigen menos para los otros.

Este “pluralismo de los obispos” no implica la agenda racial, las demandas a favor de la identidad de género, la defensa de la ecología, y el apoyo a los campesinos, los obreros y los trabajadores, y de los pobres, etcétera. Quizá “el pluralismo de los obispos” se refiera sólo a fuerzas políticas y agrupaciones sociales o socio-religiosas que sólo favorezcan su cosmovisión del mundo, de la historia, de las personas, de las familias, de la sociedad, del futuro. O sea, un nuevo “franquismo” o una replica de VOX.

Desde esa misma lógica señalan la debilidad en que han quedado, en el texto, otras posibles formas de organizar la economía. Esto es cierto, pero jamás hacen alusión a la necesidad de una economía que venga en auxilio de nuestros pobres y desconocen, como si no fueran capaces de leer en las profundidades, que ese mismo texto abre las oportunidades de incursionar en esas otras formas. Sin embargo, no debe gustarles que el texto asegure hacerlo con control, para evitar que puedan convertirse en sostenes sólo de esas viejas y nuevas élites u oligarquías depredadoras y excluyentes, que tal vez sean “el pluralismo” al cual se refieren los obispos porque serían, a su vez, el pilar de la hegemonía moral/política que ambicionan y de las comodidades y lujurias sin las cuales no conciben existir.

No obstante, con toda seguridad, a partir de la renovación de la libertad religiosa en Cuba, y sin necesidad de reclamar de manera acusadora, cada día obtendrán mayores posibilidades. Sin embargo, frente a esas nuevas oportunidades deberán hacerse muchas preguntas. Deberán analizar cuánto han podido hacer –y no han hecho- para apoyar al sistema de educación del país, y presentar una propuesta clara y coherente sobre a qué se refieren cuando piden participar en el quehacer educativo, siempre que esto no se parezca a la creación de nichos para encubar oligarquías, élites excluyentes, pedofilias, etcétera.

Además, deberán pensar qué hacer con más medios de comunicación, si depauperaron aquellos que tuvieron y los actuales que mantienen resultan un derroche de recursos en productos sin calidad e influencia. Igualmente, deberán interrogarse acerca de quiénes son los ancianos que ingresan en sus centros de acogida para estos, y si deben continuar exigiéndoles para su ingreso: pensiones, viviendas, etcétera, sin los cuales no son aceptados. También deberán hacer una especie de “arqueo de caja” y, al hacerlo, colocar a un lado cuánto dinero y recursos han recibido para ayudar a los necesitados y a los pobres, y en otro lado cuánta ayuda real han ofrecido.

Asimismo, deberían analizar en qué consistiría ayudar realmente a un necesitado o pobre, y a qué le han llamado ayuda en la inmensa mayoría de los casos. Por otro lado, después de este “arqueo de caja”, sería mejor no pedirles que respondan a dónde fue a parar el dinero restante.

La historia les ha dado innumerables oportunidades para ser la iglesia del pueblo, pero jamás lo han querido. Durante el siglo XIX fueron la iglesia de España y denostaron de ilustres sacerdotes como Espada, Varela y unos pocos más. Durante la República fueron la iglesia de la oligarquía, con sólo honrosas excepciones. En los primeros años de la Revolución triunfante fueron la cabeza de la contrarrevolución.

Una vez derrotados se convirtieron en la iglesia de los batistianos y proto-batistianos. Después optaron por una iglesia del silencio, muy rentable, pues le vendían al gobierno revolucionario “un sentido” de ese silencio y le vendían a la contrarrevolución “otro sentido” de tal silencio.

En la segunda mitad de la década del 80, del siglo XX, vendieron la idea de que querían ser iglesia en el socialismo, pero en unos poquísimos años, al desmoronarse el campo socialista, quisieron convertirse en la “iglesia polaca” –protagonista real del derrocamiento del comunismo en su país-. No obstante, en muy poco tiempo, sintieron flojos sus cinturones y optaron por ser la iglesia del “diálogo”, para desde una ambigüedad tremenda beneficiarse del beneplácito del gobierno y, a su vez, de los enemigos de este, mientras esperaban mejores tiempos, y de este modo lograr las condiciones para cuándo advirtieran quiénes serían los futuros vencedores poder ir corriendo a servirle de acólitos y colocarse bajo su manto.

Ahora, al parecer, el 2F puede marcar el momento en que, públicamente, los obispos cubanos inician su marcha hacia la órbita de la recién surgida “doctrina rubio” y de lo que podríamos denominar “el bolsonarismo latinoamericano”. Ya la iglesia movió su ficha, ahora le toca mover la suya a la sociedad cubana. Veremos si el Estado, por su parte, decide también moverse en el tablero o jugar a la ambigüedad frente a los artilugios de esa “serpiente de la historia”.

https://postcuba.org/documento-de-los-obispos-catolicos-cubanos-el-artilugio-de-una-serpiente/

 

Publicado por: David Díaz Ríos CubaEstrellaQueIlumina  / CubaSigueLaMarcha /

 

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La OEA: esa cosa tan fea

La OEA: esa cosa tan fea / Por Elier Ramírez Cañedo

 

Con gran clarividencia en 1829 Simón Bolívar advirtió que los Estados Unidos parecían destinados por la providencia a plagar la América de miserias a nombre de la libertad. Luego no sería solo a nombre de la libertad, sino también se utilizarían hasta el presente otros eufemismos como el de “intereses de seguridad nacional” y la defensa de los “derechos humanos”.

Lo cierto es que Estados Unidos logró los objetivos fundamentales de su política exterior hacia América Latina y el Caribe en el siglo XIX: la expansión territorial a costa de más del cincuenta por ciento del territorio mexicano; la posesión de la Florida; hacer permanecer a Cuba y Puerto Rico en manos de España, en espera de la hora oportuna en que pudiera adueñarse de ellas; frustrar los propósitos unitarios de Bolívar y sembrar las discordias y la división entre los países recién independizados de España para conducirlos a la idea del panamericanismo, en la cual Estados Unidos tendría absoluto control; y comenzar a desplazar a Inglaterra del dominio económico de la región. Ya  concluida la Segunda Guerra Mundial en el siglo XX, Washington había logrado la supremacía absoluta en el Hemisferio Occidental.

Fue en ese contexto, en 1948, que surgió la Organización de Estados Americanos (OEA), como instrumento de Estados Unidos para modernizar e institucionalizar su dominación sobre le región latinoamericana y caribeña. Su nacimiento fue bautizado con el derramamiento de sangre del pueblo colombiano, en medio de un levantamiento popular cuyo detonante fue el asesinato del líder progresista Jorge Eliécer Gaitán. El gobierno servil a los intereses de Washington impuesto luego de aquellos acontecimientos sería el único que enviaría tropas a la guerra de Corea para complacer al amo del Norte.

De inmediato comenzó a evidenciarse, que el propósito de la OEA nada tenía que ver realmente con la “unidad y la solidaridad continental” frente a desafíos comunes y “amenazas extra regionales”, sino que constituía una pieza más en el nuevo sistema mundo que surgía en función de satisfacer los intereses hegemónicos de la élite de poder de Estados Unidos. El llamado sistema interamericano, era en realidad parte del sistema de dominación de Estados Unidos. La OEA simplemente constituía una adecuación de la Doctrina Monroe al escenario posbélico. De ahí su inutilidad –más allá de la posibilidad de condenar verbalmente al imperialismo estadounidense- para representar los intereses de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

La historia de la OEA no ha sido otra que la del respaldo más infame de gobiernos oligárquicos a los intereses de Washington, o el irrespeto de Washington a la mayoría, cuando esa mayoría ha disentido de sus posiciones, reflejando la falacia de su propia existencia como espacio de concertación entre las Dos Américas. La propia carta de la OEA ha sido vulnerada y los consensos regionales burlados cada vez que Estados Unidos lo ha estimado conveniente.

Repasemos algo de esa historia gris:

 

1954-: Fuerzas mercenarias organizadas  y apoyadas por Washington invaden Guatemala para derribar al gobierno progresista de Jacobo Arbenz. La OEA se limitó a “dejar hacer” al imperialismo yanqui e ignorar los reclamos legítimos del gobierno de Guatemala que había adoptado medidas de beneficio social, entre ellas la reforma agraria.

1959-1964: Las administraciones de Eisenhower, Kennedy y Johnson utilizaron el marco de la OEA para agredir y aislar a Cuba, bajo los pretextos de “amenaza de penetración del comunismo en el hemisferio occidental” y de la incompatibilidad de la Revolución Cubana “con los principios y propósitos del sistema interamericano”.

1965: Se produce intervención militar de Estados Unidos en República Dominicana, bajo el  precepto de la Doctrina Johnson: no más Cubas en América Latina y el Caribe. Por diferencia de un voto, se aprobó en la OEA una resolución para crear una Fuerza Interamericana de Paz. Por primera vez, bajo el sello de la OEA, se producía una intervención colectiva en un país latinoamericano, violando los principios de no injerencia establecidos en la propia carta de la OEA.

1979: Ante el inminente triunfo de la Revolución Sandinista el gobierno de  Estados Unidos intentó crear una fuerza interamericana de intervención, pero sus esfuerzos se estrellaron contra el rechazo mayoritario de los países miembros de la organización. Para evitar quedar aislado Estados Unidos votó junto a la mayoría una resolución que ratificaba el principio de no intervención.

1982: Frente a la intervención británica en las Isla Malvinas, lejos de aplicar el principio de solidaridad continental establecido en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), Estados Unidos no solo apoyó política y militarmente al agresor, sino que también estableció sanciones económicas contra Argentina.

1983: Estados Unidos con el apoyo de varios países caribeños invadieron la pequeña isla de Granada bajo el pretexto de garantizar la seguridad regional, invocando la carta de la OEA. No fue posible para otros países miembros adoptar una resolución de condena, pero tampoco Estados Unidos pudo contar con la anuencia de la mayoría de los miembros de la OEA.

1989: Con el pretexto de proteger el Canal, restaurar la democracia, proteger la vida de ciudadanos estadounidenses y apresar al general Manuel Antonio Noriega por narcotráfico, los Estados Unidos invaden Panamá. Nuevamente Washington se quedó solo en marco de la OEA, donde la gran mayoría de los países miembros condenaron la intervención. Nuevamente el gobierno estadounidense ignoró olímpicamente a la OEA, poniendo cada vez más en crisis la existencia de la organización.

Años 90: Estados Unidos, ante la evidente crisis de la OEA y con ella del sistema interamericano, diseñó e implementó la idea de las llamadas Cumbres de las Américas. La primera de estas cumbres se celebró en Miami, 1994. El objetivo: establecer un Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA). En otras palabras, consolidar la dominación económica sobre nuestra región. En la Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata, Argentina, en el año 2005, esta iniciativa fue definitivamente enterrada, ante el rechazo de varios mandatorios de la región, entre ellos Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Luis Ignacio Lula Da Silva.

Llama la atención que a estas alturas Estados Unidos, con el apoyo de varios gobierno lacayos, pretenda renovar los bríos de ese cadáver putrefacto que es la OEA dentro de su ofensiva de restauración conservadora en la región. Pero la América Latina y el Caribe de hoy ya es otra, el mundo de hoy también es otro. Si bien ha cosechado éxito la arremetida de nuevos gobiernos reaccionarios y de derecha, todavía el presente y el futuro de la región constituye un escenario en disputa. La propia avalancha violenta y descarnada del gobierno de Washington contra Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia, demuestra que el imperialismo estadounidense se encuentra en una fase de desesperación por conservar su dominio global, en especial por asegurar el control de lo que consideran su traspatio seguro. Sin duda, Estados Unidos ha entrado de manera irreversible en una etapa de sobredimensionamiento imperial, es decir, tiene más desafíos a su hegemonía que capacidad real para enfrentarlos. Esto puede ser muy peligroso para la humanidad, en especial para América Latina y el Caribe, sobre todo, cuando sabemos qué tipo de halcones son los que hoy habitan y se mueven en torno a la Casa Blanca.

Dentro de ese estado de impotencia nuevamente sale a la palestra la desprestigiada e inservible OEA, con un secretario tan impresentable y sumiso a la élite de poder estadounidense, como pocos ha conocido la historia: Luis Almagro.

Recientemente conocimos que en foro online, este oscuro personaje, junto a la neoanexionista Rosa María Payá, pretenden cuestionarse la nueva Carta Magna debatida ampliamente por el pueblo cubano, en ejercicio soberano y democrático, y que será llevada a referéndum el próximo 24 de febrero. ¿Hasta dónde va a llegar el injerencismo, el mercenarismo y la desfachatez de estos personajes? ¿Hasta qué nivel bajo tierra seguirá enterrándose la OEA por su servilismo a Washington? No lo sabemos. Pero si sabemos de la claridad meridiana de José Martí cuando expresó: “Puesto que la desunión fue nuestra muerte, ¿qué vulgar entendimiento, ni corazón mezquino, ha menester que se le diga que de la unión depende nuestra vida?”  Hoy ese grito de unidad o muerte debemos ponerlo los que amamos la patria grande de Bolívar, Martí, Chávez y Fidel, en función de la defensa de la Revolución Bolivariana, colocada en el epicentro mismo de la geopolítica internacional. Y ante el burdo papel de la OEA en ese escenario recordar el estribillo de la canción de Carlos Puebla:

“Cómo no me voy a reír de la OEA
si es una cosa tan fea
tan fea que causa risa”.

https://dialogardialogar.wordpress.com/2019/02/13/la-oea-esa-cosa-tan-fea/

http://www.cubadebate.cu/opinion/2019/02/12/la-oea-esa-cosa-tan-fea/#.XGR6kPl6TIU

http://cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/89078-la-oea-esa-cosa-tan-fea

https://laesquinaroja.wordpress.com/2019/02/13/la-oea-esa-cosa-tan-fea/

https://guajiritasoy.blogspot.com/2019/02/la-oea-esa-cosa-tan-fea.html

 

Responde Cuba a Almagro quien repite show fracasado contra la Isla

 

La conferencia “La nueva Constitución Cubana y la Carta Democrática Interamericana”, organizada por la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington, fue un nuevo espectáculo contra la Isla, dijo el director general de América Latina y el Caribe de la Cancillería cubana, Eugenio Martínez.

“El secretario general de la OEA, siguiendo el guión que le dicta el Gobierno de EEUU, organizó un nuevo espectáculo contra Cuba, que denominó conferencia, en esta ocasión, acerca del proyecto de reforma constitucional”, expresó el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores en conferencia de prensa.

A la conferencia, que se efectuó en la sede de la organización continental en EEUU, estaban invitados dirigentes de la gusanera cubana financiada por ese país, el director ejecutivo de Transparencia Electoral América Latina, Leandro Querido, y el expresidente del Comité Jurídico Interamericano, Jaime Aparicio, entre otros, informó Sputnik News.

Martínez agregó que “resulta llamativo que el secretario general (Luis Almagro), con su particular obsesión anticubana, reitere vulgares calumnias y mentiras sobre nuestro país, e ignore tantos temas de verdadera urgencia en nuestra América, para los cuales no dedica las mismas energías, ni el tiempo ni los recursos de la organización de la cual es funcionario”.

El director general de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba reiteró que ni a Almagro ni a la OEA “les asiste el derecho a debatir sobre la constitución de un Estado que no es parte de ella, ni se propone serlo y no es, por tanto, sujeto de su sistema de tratados, con los cuales por lo tanto, no tiene ninguna obligación”.

A su vez, enfatizó que la OEA “es la organización que al servicio del imperialismo estadounidense apoyó los intentos de aislamiento de Cuba, intervenciones militares en América Latina, las crueles dictaduras militares que EEUU creó, financió y protegió durante años e ignoró condenar las torturas más abominables en nuestra región, pisoteando los derechos de los pueblos de nuestra América”.

Añadió que Almagro “irrespeta la letra de la propia Carta de la OEA, que consagra la naturaleza de sus funciones, entra las cuales no se le reconoce autonomía o capacidad para orquestar este tipo de acciones, que ni los Estados miembros de la OEA le han otorgado en algún mandato especial”.

“No reconocemos, ni reconoceremos autoridad moral o legal alguna a la OEA ni a ninguno de sus funcionarios y órganos subsidiarios que intenten singularizar a Cuba”, enfatizó el diplomático cubano.

También precisó que la Constitución de Cuba “emana de la autoridad soberana de su pueblo, que democráticamente debatió el proyecto de Carta Magna sobre el que votará próximamente”.

“Se equivoca el secretario general de la OEA al repetir el guión tantas veces ensayado contra Cuba. La Constitución de Cuba la discuten y aprueban los cubanos y así será confirmado el próximo 24 de febrero”.

Las autoridades cubanas han denunciado en los últimos días una intensa campaña desatada desde EEUU y otros países para que el nuevo texto constitucional, aprobado el pasado 22 de diciembre por el parlamento de la isla, no sea aprobado en el referéndum convocado para el próximo 24 de febrero.

Más de ocho millones de cubanos participaron en unas 130.000 reuniones de base donde se discutió el texto constitucional, al que se le hicieron significativos cambios a partir de las opiniones emanadas en la discusión popular.

https://islamiacu.blogspot.com/2019/02/responde-cuba-almagro-quien-repite-show-vs-la-isla.html

 

Publicado por: David Díaz Ríos CubaEstrellaQueIlumina  / CubaSigueLaMarcha /

 

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La batalla comunicacional: conocer el poder del enemigo y la fuerza propia

La batalla comunicacional: conocer el poder del enemigo y la fuerza propia / Pedro Santander Molina*

Una cosa está clara: la contienda es desigual. Esa premisa hay que asumirla, analizarla y desarrollar nuestras tácticas

En esta batalla una cosa está clara: la contienda es desigual. Esa premisa hay que asumirla, analizarla, y en dicho marco estudiar y desarrollar nuestras tácticas.

Podemos conceptualizar esta desigual contienda como una asimetría estructural que en términos de fuerza hace que las posiciones al interior del campo comunicacional sean materialmente más favorables para los defensores del capital y del imperialismo que para nosotros. Como suele ocurrir, gracias a colusiones, cartelización y beneficios estatales se ha configurado una estructura concentrada y coordinada en sus diversas dimensiones, es decir, en lo digital, en lo analógico, en los medios tradicionales, en los electrónicos, etc.

Por ejemplo, Google, Amazon, FaceBook, Appel (GAFA), junto a Oath, Microsoft y Disney predominan en el entorno digital; son “los gigantes de la web”. En el ámbito informativo, Disney, Time Warner, News Corp, General Electric, Viacom y CBS controlan el 90% de los flujos noticiosos, y Hollywood el 90% de la industria cultural.

Esa es la condición material objetiva de la batalla comunicacional que es, como sabemos, parte de la batalla cultural. Pero no sería ésta, ni por lejos, la primera vez que las fuerzas revolucionarias enfrentamos escenarios a priori desventajosos. Por el contrario, ya Marx y Lenin lo vivieron, y en difíciles condiciones ambos desarrollaron una potente actividad mediático-comunicacional, centrada, sobre todo, en la creación de diarios y en una intensa producción de columnas, crónicas y editoriales que interpretaban la realidad y guiaban la acción. Ambos dirigentes, a pesar de las duras condiciones materiales que enfrentaban (relegación, cárcel, exilio, persecución, pobreza, etc.) nunca dudaron de la importancia de esta batalla.

Lenin la consideró “una forma superior de agitación”. Lo mismo Gramsci quien ejerció a partir de 1910 activamente el periodismo; hasta antes de ser apresado por el fascismo escribió cerca de 1.700 artículos. También en América Latina, a principios del siglo 20 y bajo condiciones igualmente desvantajosas, no cesaron en su actividad periodística ni Carlos Mariátegui ni Luis Emilio Recabarren. Este último, entre detención, persecución y pobreza, fundó más de 15 periódicos a lo largo de Chile, convencido de que la clase obrera necesita de sus propios órganos de difusión para afrontar el combate político.

No es ésta la primera vez que libramos la batalla comunicacional bajo condiciones asimétricas

Como vemos, no es ésta la primera vez que libramos la batalla comunicacional bajo condiciones asimétricas. Por el contrario, podemos observar una continuidad en la lucha de 500 años que llevamos protagonizando desde que el español pisara esta tierra. En el Virreinato de Perú, por ejemplo, los más estrictos castigos, incluyendo azote y pena de muerte, estaban contemplados para los indios que tuvieran caballos, armas o…. que supieran leer o escribir (como lo sabía Tupac Amaru).

¿Qué implica esta asimetría estructural para nuestra lucha comunicacional?

En primer lugar, hay que entender que no podemos librar la batalla como si las condiciones fueran simétricas. Suena obvio, pero a menudo parece no serlo si observamos ciertas costumbres y rutinas en las iniciativas mediático-comunicacionales que se llevan a cabo desde nuestras filas. Considerar en serio las condiciones materiales en las cuales se libra la batalla implica evitar acciones repetitivas que podrían tener más sentido si la cancha fuese pareja.

Una de ellas es la estrategia del “reflejo — contrario”. Durante las dos décadas en que muchos países de nuestro continente fueron gobernados por fuerzas progresistas, estos gobiernos fueron (y son) duramente atacados en el plano comunicacional. En ese marco, hemos podido ver que se gastan grandes cantidades de energías y recursos en negar que somos y hacemos lo que los medios hegemónicos dicen que somos y hacemos. Es decir, si los medios hegemónicos dicen que “somos y hacemos X”, lo común suele ser que se reaccione desde nuestro campo contestando y demostrando que “no somos ni hacemos X”.

Esta desgastante dinámica es,en general, bastante inútil, poco eficaz y perversa ya que nos relega a ser la cara anversa de la agenda dominante. Ocurre entonces que todos, amigos y enemigos, hablan de “X”, los unos afirmando, los otros negando. De este modo, la matriz impuesta por el adversario se convierte y se consolida como centro referencial único.

Y si algo ha demostrado la teoría medial es que una parte importante del poder político de los medios reside en su capacidad de “poner la agenda”. Por supuesto, muchas veces es necesario referirse y responder las matrices discursivas de la derecha, pero centrar nuestras estrategias fundamentalmente en este síndrome del reflejo contrario nos impide desarrollar nuestra propia agenda, a la vez que consolida la de ellos. Claro, es bastante más fácil ser contra-agenda reactiva que proponer una agenda activa propia. Esto último requiere mayor audacia, y, sobre todo, esfuerzo intelectual y creatividad político-comunicacional.

Una segunda característica de nuestras estrategias — relacionada con la anterior- y que también da cuenta de que no siempre se tiene conciencia de la asimetría estructural, es la cantidad de esfuerzos invertidos en nuestro campo en crear una profusión de emisores. Al día de hoy existen miles de emisoras comunitarias (radios y televisión) levantadas gracias al avance de los gobiernos progresistas en América Latina, pero muchas de ellas repiten la agenda oficial, no son contra-hegemónicas, a menudo tienen problemas para cubrir sus espacios con contenido propio, además, tienen mínimas audiencias, etc. Efectivamente, en las últimas décadas hemos podido observar un raudal de iniciativas en el polo de la producción de discursos, pero que no se han traducido necesariamente en impacto político-comunicacional.

El único modo para que la batalla comunicacional sea efectiva debe ser mediante acciones de coordinación local, nacional e internacional.

Una tercera característica de nuestra batalla que vuelve poco eficiente la estrategia del reflejo contrario y a las voces que emiten desde nuestro campo, es la falta de articulación de la mayoría de las iniciativas mediático- comunicacionales. Es decir, a menudo observamos muchas voces nuestras instalando temas y tratando de levantar agenda, aunque sin coordinación entre sí. Sin embargo, considerando la asimetría, el único modo para que la batalla comunicacional sea efectiva debe ser mediante acciones de coordinación local, nacional e internacional. Por supuesto que esta coordinación no tiene que ser diaria, pero sí en los momentos cruciales y para gestionar acontecimientos significativos.

Esta coordinación es, necesariamente, un asunto orgánico-político, no sólo mediático. La derecha está claramente coordinada y articulada políticamente en el uso de sus dispositivos comunicacionales. La SIP, por ejemplo, que agrupa a los dueños de diarios y revistas de América Latina es un claro ejemplo de ello; Google está coordinado con el Departamento de Estado; los Estados capitalistas, a su vez, están coordinados para llevar a cabo una campaña contra la neutralidad en la red; los diarios de referencia, asimismo, están coludidos con las fundaciones y centros de estudios, y así suma y sigue.

Los efectos de esta articulación se han visto con especial énfasis en los ataques a Venezuela

Durante el 2017, sobre una muestra de 90 medios estadounidenses, se contabilizaron 3.880 noticias negativas contra este país hermano, es decir, una media de 11 diarias, encabezadas por Bloomberg y el Miami Herald. En cuanto a las agencias, Reuter y AFP juntas reúnen el 91% de las noticias negativas. A su vez, el diario El País de España mencionó a Venezuela en ¡249! de las 365 ediciones del 2017, casi a diario y siempre negativamente. La cadena alemana Deutsche Welle publicó 630 noticias sobre el presidente Maduro…¡casi 2 diarias! Para el caso de la prensa latinoamericana son los medios de México, Colombia y Chile quienes más y peor informaron: 4.200 noticias negativas aparecieron en México el 2017, 3.188 en Colombia y 3.133 en Chile. ¡Eso sí es una internacional!

¿Dónde está nuestra articulación y coordinación editorial? A pesar de la gran cantidad de emisores que objetivamente tenemos, no contamos con una red que nos permita proponer e instalar una agenda propia, instalar matrices nuestras y construir un bloque comunicacional propio que proporcione los discursos y significados necesarios para que las clases populares construyan su identidad a partir de nuestro discurso.

No contamos, como lo explicitó lúcidamente el Comandante Chávez en su última reunión ministerial, “un sistema que incluya su interconexión con otro sistema o subsistema; medios comunitarios, medios populares de comunicación, televisoras regionales, periódicos regionales, internacionales, Telesur. Cada uno anda por su lado”.

No olvidar las audiencias

Pero a pesar de las debilidades señaladas en el marco de una asimetría estructural, hoy se dan varias condiciones que nos permiten maniobrar como lanchas rápidas frente a los buques corporativos. Mencionemos, en primer lugar, el creciente desprestigio que los medios tradicionales enfrentan en el mundo entero, y de lo cual dan cuentas estudios de opinión a lo largo de Occidente: se trata de un desprestigio con alcance global. Esto significa que el capital simbólico más importante de la prensa — la credibilidad- está siendo erosionada por las audiencias a lo largo y ancho del planeta, audiencias que ya tienen claro que el otrora Cuarto Poder hoy, por el contrario, forma parte de las estructuras de la elite.

La tendencia es clara: las personas se están informando cada vez más en el entorno digital.

A ello sumemos la importancia que están adquiriendo de manera imparable las redes sociales como herramientas de información. La tendencia es clara: las personas se están informando cada vez más en el entorno digital. Esto debilita el rol de intermediarios exclusivos que los medios tradicionales ocuparon a lo largo del siglo 20, y obliga a buscar a los actores nuevas formas de comunicación política.

Se ha ido instalando lenta, pero densamente una relación polarizada entre medios tradicionales y una parte importante de la audiencia. Esto se ha visto claramente, por ejemplo, durante el movimiento de los indignados en España y en EE.UU., también con los chalecos amarillos en Francia, con el movimiento estudiantil chileno, etc. Los sectores sociales movilizados ni creen ni buscan a la presa tradicional.

Se abre una ventana de oportunidad. La composición de las redes sociales favorece la comunicación simétrica. Las millones de personas que se informan a través de ellas y que las usan a diario quieren manifestarse y expresar su opinión sin intermediarios. Los jóvenes ya no consumen medios tradicionales y las personas críticas del neoliberalismo — ya sea de izquierda o de derechas- se informan mayoritariamente en las redes sociales.

Pero no se reduce la batalla al buen uso de éstas y a nuestra familiaridad con el contexto digital. Se trata conocer, reflexionar y saber actuar en el polo que tenemos abandonado: el polo de la audiencia. Hubo un tiempo en que los medios tradicionales construían cierta comunidad con sus públicos. A modo de ejemplo, en España los lectores de El País fueron durante la década del ’80 una especie de comunidad identificada con el antifranquismo y la democracia; lo mismo los lectores de Página 12 en la Argentina transicional o, durante la dictadura chilena, los auditores de Radio Cooperativa.

En la batalla comunicacional hay que actuar políticamente en y sobre ese polo, el de la recepción, el de los usuarios, el del pueblo, e invertir parte de esa energía desparramada en crear medios alternativos sin audiencia, para conectar políticamente a los usuarios y usuarias de redes sociales entre sí, a lectores de medios de izquierda, a televidentes de canales públicos, etc., es decir, configurar un espacio público propio. En otras palabras: generar comunidades interpretativas, pues también de eso trata la batalla comunicacional.

Pero esa artista la dejaremos para un próximo artículo.

Especial para Dominio Cuba

Ilustración: Aldo Cruces

(*)Pedro Santander es Doctor en Lingüística de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde preside su Capítulo Académico. Integra el movimiento Mueve América Latina

Fuentes:

-https://islamiacu.blogspot.com/2019/02/la-batalla-comunicacional-conocer-el-poder-del-enemigo.html

-http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251459

https://culturayresistenciablog.wordpress.com/2019/02/11/la-batalla-comunicacional-conocer-el-poder-del-enemigo-y-la-fuerza-propia-por-pedro-santander-molina/

https://elciervoherido.wordpress.com/tag/batalla-comunicacional/

https://medium.com/dominio-cuba/la-batalla-comunicacional-3-conocer-el-poder-del-enemigo-y-la-fuerza-propia-b005dccc5082

http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2019/01/la-batalla-comunicacional-3-conocer-el-poder-del-enemigo-y-la-fuerza-propia/

 

LEER MÁS:

 

https://medium.com/@dominiocuba

La batalla comunicacional (1): Un nuevo escenario en nuestra larga lucha

La batalla comunicacional (2): Aprovechar las grietas del adversario

La batalla comunicacional (3): Conocer el poder del enemigo y la fuerza propia

La Batalla Comunicacional (4): Luchar por la audiencia y construir pueblos

 

Publicado por: David Díaz Ríos / CubaEstrellaQueIlumina  / CubaSigueLaMarcha /

 

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