Internet o la feria de las necedades

Internet o la feria de las necedades / Escrito por  M. H. Lagarde

 

Ya se sabe que el Tast Force, puesto en acción el pasado febrero por el Departamento de Estado norteamericano pretende examinar los desafíos tecnológicos y oportunidades para expandir el acceso de internet en Cuba a través de determinados sitios supuestamente “independientes”, que ayuden al pueblo a disfrutar de un flujo de información “libre y no regulada”.

Como parte de esa fuerza se encuentra también la Oficina de Radiodifusión de Cuba, en cuyos documentos presupuestarios para los años fiscales 2018 y 2019, hechos públicos por la Junta de Gobernadores de Radiodifusión de los Estados Unidos en agosto pasado, se dice que la actual administración tiene planes de usar cuentas cubanas de Facebook «nativas» y «sin marca», o sea falsas, para difundir en la Isla contenido subversivo creado por el gobierno de Estados Unidos.

No hay que recibir clases en ninguna universidad norteamericana para darse cuenta que ambas estrategias son la versión de la “glasnot” dirigida contra Cuba en tiempos de la web 2.0

Estados Unidos quiere aprovechar los avances de las nuevas tecnologías para subvertir el orden interno

En el caso cubano, tal como en la “transparente” política que sirvió para impulsar y justificar la traición del socialismo en la extinta URSS, sus objetivos principales son:

Crear una fractura entre el Partido y el pueblo. Al parecer para los “glasnotianos” criollos, los militantes del Partido no son la vanguardia del pueblo sino extraterrestres llegados de otro planeta.

Manipulación de la historia: idealización del pasado; no solo olvidan la historia sino que la llenan de lagunas de acuerdo a la conveniencia de sus mensajes en pro de la restauración capitalista.

Buscan desacreditar al estado y tratan de reafirmar la idea de que la causa principal de nuestros males no es el bloqueo, la política genocida que, según un informe publicado el 6 de abril de 1960 por el Departamento de Estado, aseguraba que el único medio previsible para enajenar el apoyo interno era generar el descontento y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas.

A todo esto se unen algunos que, no se sabe si por ingenuidad, resentimiento, o por lograr protagonismo en esa feria de las necedades de las redes sociales que, como dijo Umberto Eco, posibilitan la invasión de los idiotas: “le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel”.

Estos últimos, sin responsabilidad alguna, le hacen el juego al otro bando en su última cruzada: la de intentar sepultar a la izquierda latinoamericana. Como en Cuba la paz ciudadana es un bien preciado, que ni siquiera los trolls del Task Force pueden poner en duda, creen que la ofensiva contra los dirigentes izquierdistas en Nicaragua, Venezuela, Brasil, Ecuador y Argentina, es algo ajeno a nuestra geografía política, sin notar de que tales maniobras son el medio para extirpar el ejemplo de Cuba, o lo que es lo mismo, la “causa del mal” que puso en peligro los intereses de una América que, por destino manifiesto declarado en el siglo XIX, y recalcado en los últimos tiempos con la “desclasificación” de la doctrina Monroe, es solo para los americanos…los del norte, por supuesto.

Destripar la historia, ocultar el antimperialismo de sus mejores líderes y convertir en ruptura necesaria el proceder de algunos traidores, no es ciencia, ni periodismo, ni nada que se le parezca, sino mera propaganda barata, o sea, pura glasnot anticubana en tiempos de las guerras de cuarta generación.

También lo es enarbolar como bandera de tal proceder las declaraciones de algunos independentistas a favor de la libertad de expresión sin tener en cuenta que errores, – como creer que la Asamblea mambisa se encontraba en pleno París y no en la manigua-, llevaron al confinamiento y asesinato del “dictador” Céspedes en la ranchería San Lorenzo y a la prolongación de una guerra que terminó en el Pacto del Zanjón.

La libertad de expresión, si existiera, debería ser una autopista de dos vías, no solo la de los medios transnacionales o de las nuevas estrategias de subversión que le sirven de complemento. Vale la pena echar una mirada al escenario regional para darse cuenta cual es la función de la prensa “libre” de manipular y mentir: levantar guarimbas asesinas en Nicaragua, justificar magnicidios y la invasión a Venezuela, encarcelar a Correa o Cristina Fernández, elegir a Bolsonaro en Brasil y prolongar el cerco económico contra Cuba. ¿Debe ser la posición de los revolucionarios la de amplificar la agresión mediática imperial en contra de la izquierda latinoamericana? ¿En honor de cuál libertad, justicia y verdad?

Ahora cuando, en vísperas de la votación en la ONU contra el bloqueo, se recrudece el discurso anticubano en Washington, y que acabamos de cumplir 150 años del inicio de las guerras de independencia, es bueno tener presente las palabras pronunciadas por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, el pasado 10 de octubre en La Demajagua:

“Actualmente, cuando entre todos discutimos con qué traje vestir al modelo de sociedad que nos debemos, es imprescindible pensar en Céspedes, en los hombres y mujeres que a su lado se convirtieron en próceres y en todo lo que frustró sus sueños, tan cercanos a los nuestros. El quiebre de la unidad fue siempre la causa fundamental de las pérdidas y los retrocesos”.

Nota:

Fuerza de Tarea en Internet para Cuba: Programa creado por el gobierno de Estados Unidos para subvertir el orden interno en Cuba el 23 de enero de 2018 siguiendo las directrices planteadas por el presidente Donald Trump en su memorando presidencial del 16 de junio del 2017. También se le conoce como Grupo Operativo de Internet para la subversión en Cuba.
El Departamento de Estado ha gastado más de 200 000 000 dólares en programas contra Cuba desde 1997, según Just the Facts

Fuentes:

Cambios en Cuba

CubaSí

Razones de Cuba

Portal Cuba

Publicado por: David Díaz Ríos CubaEstrellaQueIlumina/CubaSigueLaMarcha /

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Cuba: Lo vi en Facebook

Las noticias falsas en redes sociales tieden a hacerse virales. (Desbloqueando a Cuba)

Lo vi en Facebook (+Infografía) / Laydis Milanés / Cubahora

 

Es como el chisme del barrio, pero en su variante 2.0. ¿Son verdaderas todas las noticias que lee en Internet?

 

Con el aumento de la conectividad a Internet en el país, se escucha a menudo decir por la calle: “lo vi en Facebook“, “me enteré por Facebook”. Y es que los contenidos se propagan rápido en las redes sociales, se comparten noticias con facilidad. De un grupo de amigos pasa a otro y se van , o se descargan y se intercambian por teléfonos móviles o por memorias flash, como se distribuyen mayormente otros productos comunicativos.

Es como el chisme del barrio, pero en su variante 2.0. Esta situación aparentemente no parece perjudicial. Entre más personas se enteren de algo, mejor, algunos pensarán. Sin embargo, da lugar a que noticias intencionalmente falsas se divulguen y desinformen a la población.

Un usuario tiende a leer velozmente el título y los dos primeros párrafos de un texto difundido en una red social. Un comportamiento que se debe en parte a la gran cantidad de contenido al que tenemos acceso en la red y a lo rápido que pasamos de ver una cosa a otra. Esto podría ocurrir más en Cuba, donde la conexión a Internet en unparque wi-fi no nos da tiempo a sentarnos con calma a leer un texto completo.

Para tener una idea, el investigador del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Antonis Kalogeropoulos, y el periodista y estratega digital de la BBC, Nic Newman, en un estudio realizado este año con una muestra de los usuarios de Internet del Reino Unido (solo los que se conectaban en computadoras de escritorio), encontraron que menos de la mitad de estos podría recordar el nombre del medio de comunicación o sitio que publicaba una historia particular, cuando se obtenía mediante buscadores o redes sociales.

Las plataformas donde se encuentran las noticias obtienen más crédito que los que producen el contenido, señala el estudio. Según la pesquisa, se tiende a recordar que vimos algo en Facebook o Twitter, pero no en la cuenta en Facebook de determinado medio de comunicación. Hágase usted la pregunta: cuando lee algo en las redes sociales, ¿recuerda quién lo publicó?

En un mundo donde la tendencia es que las noticias no se consuman directamente de la fuente sino que se llegue a ellas por terceros (buscadores, redes sociales), los usuarios, al no verificar la fuente de las informaciones, son más proclives a consumir y compartir fake news.

Este tipo de información tiene como característica que apela fundamentalmente a las emociones y creencias de los usuarios y no al raciocinio y los hechos objetivos. Tienden a ser sensacionalistas, exageradas y marcadamente parciales. Según los investigadores del National Bureau of Economic Research de Estados Unidos, Hunt Allcott y Matthew Gentzkow, los artículos falsos se originan en sitios web satíricos, que sacados de contexto parecen reales, sitios dedicados a ganar dinero a base de clicks a su contenido y medios con intereses partidarios.

En tiempos de elecciones electorales, donde la lucha de los candidatos por un puesto entre en vigencia, se suele apelar a ellas para despretigiar a vanagloriar a uno u otro, incluso como parte de una estrategia de campaña. Ejemplos representativos fueron los de Brexit y las elecciones de Estados Unidos en 2016.

¿CÓMO ENFRENTAR LA PROPAGACIÓN DE NOTICIAS FALSAS?

 

Evitar en la mayor medida posible la desinformación que conlleva la propagación de noticias falsas, se ha convertido en uno de los principales retos que tienen actualmente las redes sociales. 

Según reporta la revista Forbes, Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, afirmó que su compañía desarrolla una estrategia para aminorar el impacto de las noticias falsas en todo el mundo, especialmente en los países donde se celebrarán elecciones presidenciales. Señaló que trabaja fundamentalmente para impedir la influencia de las fake news mediante la prohibición de la monetización de páginas que comparten noticias falsas para ganar dinero, eliminación de cuentas falsas (cuenta con 15 mil moderadores humanos) y legitimación de medios mediante iniciativas de fact checking en su plataforma. No obstante, los resultados todavía no son apreciables y las críticas a la empresa persisten.

Por su parte, Twitter ha quedado rezagada en este aspecto. Un estudio auspiciado por la fundación estadounidense sin fines de lucro Knight Foundation, realizado por los investigadores Matthew Hindman y Vlad Barash, determinó que el 80 % de las cuentas que regularmente divulgaron noticias falsas en 2016 siguen activas y publican más de un millón de tuits al día.

Pero evitar que las noticias falsas se propaguen no es solo tarea de los ejecutivos de las redes sociales, una buena parte corresponde a los propios usuarios, pues son los que comparten el contenido y lo hacen viral en Internet. Debe primar el buen juicio a la hora de compartir contenidos, realizar una lectura crítica y evitar ser receptores pasivos de la información.

He aquí algunos consejos que los expertos británicos Andrew Bell, del Instituto de Métodos de la Universidad de Sheffield y Philip Seargeant, de la Open University compartieron con la BBC para identificar noticias falsas:

Notas:

  • Verificación de hechos o fact checking: Labor de confirmar y comprobar hechos y datos que se usan en los discursos y en los medios de comunicación y otras publicaciones. El propósito es detectar errores, imprecisiones y mentiras.

 

  • Noticias falsas o fake news: Informaciones difundidas a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación deliberada o el engaño. En esta definición se incluyen artículos intencionalmente fabricados como falsos y artículos de páginas reconocidas como satíricas que pueden parecer verdaderos al leerlos fuera de su lugar de origen, sobre todo en redes sociales.

 

Publicado por: David Díaz Ríos CubaEstrellaQueIlumina/CubaSigueLaMarcha /

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