Gobernar con jaulas, no con el corazón

Gobernar con jaulas, no con el corazón / Por Francisco Arias Fernández / Razones de Cuba

 

A principios del presente mes se convirtió en escándalo global la noticia de que el gobierno de Trump perdió contacto con miles de pequeños que llegaron al país de manera ilegal y que fueron reubicados en hogares temporales, evidencia de los errores en la política migratoria de separación de familias promovida por el actual presidente y el fiscal general Jeff Sessions, lo que inspiró el rechazo internacional y local, incluso dentro del propio partido republicano. Se plantea que excepcionalmente, consiguió que todas las exprimeras damas de EE.UU. se pronunciaran alineadas en criticar la medida, que la ONU calificó de “una seria violación a los derechos humanos de los niños”.

La actual administración impulsó en mayo “tolerancia cero”, una política que separa a los niños de las familias de migrantes ilegales para atemorizar a los llamados “soñadores” y reducir el flujo migratorio.

Esa política comprende en que las familias que lleguen a la frontera de forma ilegal son procesadas en cortes federales criminales. Como los niños no pueden ser retenidos, son reclasificados como “niños sin acompañante” y van a parar a casas temporales o refugios gestionados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés).

Pero lo más grave no es solo la separación, sino que al Gobierno estadounidense se le están “perdiendo” esos niños. Según el HHS, el Gobierno de EE.UU. perdió el rastro de 1 475 niños inmigrantes, reubicados entre octubre y diciembre de 2017.

La separación forzada incumple numerosas normas legales internacionales, como el artículo 9 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, la cual exige que “el interés superior del niño sea una consideración primordial” en toda acción administrativa. Además, especifica que “los Estados velarán porque no se separe a un niño de sus padres contra su voluntad, excepto cuando las autoridades competentes sujetas a revisión judicial lo determinen”.

El analista en asuntos legales de The Daily Beast, Jay Michaelson, explicó que el problema es que Estados Unidos es el único país en el mundo que no se ha unido a esta convención y su ratificación en el Senado no se ha logrado porque algunos senadores conservadores creen que “pisotearía su soberanía”.

Desde el 6 de mayo, que comenzó el plan “Tolerancia Cero”, se incrementó en un 22% los niños que terminan en los refugios gestionados por la citada instancia. Las cifras  muestran que más de 10.859 niños inmigrantes se encuentran actualmente en esos albergues de propiedad federal.

Un informe realizado por investigadores de la Universidad de Chicago señaló que la Patrulla Fronteriza y autoridades similares como el FBI han abusado de menores migrantes tanto física como verbalmente, pues han golpeado a los menores y los han tildado de “perros”, “prostitutas”, “pedazos de basura”, y los han enjaulado en celdas de congelación antihigiénicas con comida y agua inadecuadas. Los acusados de abuso de autoridad se refirieron al reporte como “acusaciones falsas y sin fundamento”.

1529382619-102101980tv047540839Las informaciones coinciden con denuncias de una organización defensora de los derechos humanos contra los abusos a menores migrantes en un centro de detención ubicado en Texas, por prácticas crueles que viven los niños a manos de quienes les vigilan. De acuerdo con un reporte de la multinacional Telesur, señalan como lo más estremecedor las potentes drogas psiquiátricas que le son inyectadas, incluso a la fuerza.

Según el testimonio de los niños, las sustancias les provocan mareos para mantenerlos bajo control y en el peor de los casos casi son asfixiados con bolsas en la cabeza.

El Papa Francisco recordó a Trump que “La dignidad de una persona no depende de que sea ciudadano, migrante o refugiado. Salvar la vida de quien escapa de la guerra y de la miseria es un acto de humanidad”; la primera ministra británica Theresa May, consideró “profundamente perturbadoras” las imágenes de “niños detenidos en lo que parecen ser jaulas” y su par canadiense Justin Trudeau calificó como “inaceptable” esta política.

La condena internacional y la presión interna en EE.UU., obligó al Presidente a firmar el pasado 21 de junio una orden ejecutiva para detener la separación de los niños inmigrantes de sus padres cuando estos son detenidos en la frontera sur, pero en el que establece que a partir de ahora los menores deberán permanecer encerrados con sus padres en centros de detención mientras estos se enfrentan a un proceso judicial para ser deportados.

Un reporte de la agencia francesa AFP da cuenta que la Unión Estadounidense de las Libertades Civiles (ACLU) deploró esta crisis que atribuyó al propio Trump y generó “daños irreparables a miles de familias migrantes”. “Los niños no deben estar en la cárcel, ni siquiera con sus padres, bajo ninguna circunstancia”, afirmó, considerando que el decreto presidencial solo reemplazará una crisis por otra.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU de inmediato puso en evidencia el sinsentido del cambio anunciado por el Gobierno estadounidense en la cuestión de los niños migrantes porque detenerlos con sus padres, en lugar de separarlos de ellos, no es una solución al problema, por lo que se califica la medida de indignante e insuficiente. “Entendemos que ahora la práctica será detener a los niños con sus padres, y hemos dicho una y otra vez que los niños nunca deben ser detenidos por razones relacionadas con su situación migratoria”, dijo la portavoz del organismo de la ONU, Ravina Shamdasani.

En una rueda de prensa al día siguiente del decreto de Trump, Shamdasani reiteró el pedido de la ONU para que   EE.UU. adopte políticas migratorias que integren opciones distintas a la detención, como aquellas basadas en la participación de las comunidades. Recalcó que la ONU defiende “alternativas que respeten plenamente los derechos humanos de los migrantes”.

Sobre la evaluación que hace actualmente el Departamento de Defensa de EE.UU. para acoger a unos 20.000 niños inmigrantes solos en bases militares, Shamdasani insistió en que “la migración irregular no es un delito y los migrantes no deben ser tratados como criminales”.

índiceNo obstante su decreto, en recientes declaraciones Donald Trump se ha referido a los inmigrantes calificándolos de invasores e incluso en términos aún más denigrantes. Además ha pedido que sean deportados en cuanto pisen territorio estadounidense, ser incluso presentados a juicio o negarles el derecho a solicitud de asilo, lo que se considera ilegal y anticonstitucional en Estados Unidos, en contra del debido proceso que enarbolan las leyes federales.

Aunque el gobierno estadounidense defendió que esta política no trata de separar niños sino de enjuiciar a los migrantes que rompen las leyes, la realidad muestra un escenario diferente y desgarrador, que pese al parche del decreto presidencial que sustituye el aislamiento de infantes en jaulas por la cárcel en familia; y la supuesta “suspensión temporal de la tolerancia cero”, suma nuevas páginas al voluminoso expediente de violadores de los derechos humanos de Trump y su gabinete de guerra. Pero los hechos encierran un mensaje aún peor, pues se afirma que el magnate y sus asesores consideran correcto la “tolerancia cero” porque de ese modo tendría el respaldo de significativos sectores del electorado que no quieren ni un inmigrante más.

La retórica xenófoba y racista dio resultado en los comicios de 2016, por lo que implementarla y adecuarla forma parte de la estrategia actual del inquilino de la Casa Blanca de cara a su reelección. De ahí que no pueda complacer a su esposa inmigrante, que -en medio del escándalo- se ha pronunciado por “un país que gobierne con el corazón”.

Publicado por: David Díaz Ríos  CubaSigueLaMarcha / CubaEstrellaQueIlumina /

 

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