Cuba, Estados Unidos y una peligrosa guerra de símbolos

Guerra de símbolos / Por Yasel Toledo Garnache  

 

 

Una peligrosa guerra se libra actualmente en lo simbólico, en el terreno de las ideas y de la sicología. Las balas y bombas más efectivas suelen estar enmascaradas, alejadas de ruidos y grandes explosiones, pues pretenden socavar cimientos ideológicos, penetrar en las sensibilidades y circular como veneno en las mareas de los pueblos.

Por algunas de nuestras calles camina una bandera llena de estrellas. Va en blusas, pulóveres, licras, pañoletas en la cabeza, pinturas sobre las uñas, bicitaxis, ropa interior, zapatos, medias, sábanas… Algunos la llevan con orgullo, como parte de una moda en ciudades y zonas de la serranía.

Ese tipo de símbolo es mucho más que un dibujo o pedazo de tela. El intelectual Luis Toledo Sande lo dejó claro en su artículo Porque si está la bandera…, cuando expresó: «No, esa invasión no es un hecho banal en ningún momento. No es algo que merezca pasar inadvertido, sin ser objeto de atención por la ciudadanía en general… El espacio donde transcurren los hechos no es solamente físico, sino también histórico y cultural, político, ideológico. El despliegue, por todas partes, de la bandera de Estados Unidos no sucede hoy en abstracto».
Luego enfatizó en que si representa a un pueblo, merece respeto. Pero si es también, y aún nada lo niega, la de un imperio agresivo que desde su fragua como nación aspiró a someter a Cuba –y lo hizo a la fuerza desde 1898 hasta 1958–, de un imperio que sigue generando masacres en el mundo, no hay por qué asumirla con entusiasmo.
Verdaderamente, no existen elementos legales para regular el empleo de símbolos extranjeros; lo más importante es lograr que cada quien deje de emplearlos por conciencia, porque experimenta esa sensación indescriptible que impide llevarlos en el vestuario o de otra manera.
Pensemos por un momento qué sentirían Martí, Céspedes, Maceo, el Che y otros que tanto pelearon por una Cuba verdaderamente independiente, si vieran esa enseña pululando en el país, el mismo donde tanta sangre se derramó en busca del sueño de libertad, la misma nación donde hasta con machetes y púas se luchó contra potencias extranjeras.
Debemos comprender que esa enseña implica mucho más de lo aparente. Para algunos, puede traer recuerdos de tristezas, sangre y hasta muerte, imágenes de arrogancia y dolor. Yo jamás me pondría algo así. Sentiría que me quema la piel, el alma…, me duele cuando veo a otros, especialmente jóvenes y hasta niños, lucirla con cierta vanidad.
Diversos intelectuales, como Abel Prieto, actual ministro de Cultura, y el reconocido historiador Eusebio Leal Spengler, coinciden en denominar, en describir las artimañas de un imperialismo cultural, que también aprovecha las nuevas tecnologías y los espacios digitales, con iniciativas dirigidas especialmente a los jóvenes, para lacerar la cultura nacional, espada y escudo de la nación, como expresó Fidel Castro.
Fidel siempre tuvo mucha claridad sobre la importancia de los símbolos, las tradiciones y el orgullo colectivo de ser cubanos, como motores para vencer cualquier obstáculo y no dejarse engañar, con fidelidad a la tradición de combates y victorias de los nacidos en este archipiélago.
El Comandante en Jefe sabía que la única forma de construir una obra verdaderamente perdurable era favorecer la conformación de una identidad popular cada vez más sólida y defensora de la propia Revolución y sus conquistas, como corazón fuerte de un proyecto que aspira a la superación continua.
«…Con la fe de las almas austeras/ hoy sostengo con honda energía/ que no deben flotar dos banderas/ donde basta con una: ¡la mía!», escribió el poeta matancero Bonifacio Byrne, al regresar a Cuba y ver al símbolo extranjero en lo alto, luego de la Guerra de 1895. Aquellas estrellas ondeando fueron como golpes a su alma de hombre digno y amante de su país.
Algunos de quienes portan las citadas prendas son víctimas de «lo que está en boga» o de la necesidad, pues en ocasiones son regaladas; lo más favorable es convencerlos con argumentos y sensibilidad. Es preciso reconocer también que en el país se puede hacer mucho más a favor del afianzamiento de tradiciones y símbolos muy nuestros.
Varias personas consideran que nuestra bandera, la de la manigua y las guerras, los sacrificios y las muertes, los sueños y las conquistas, no debiera estar en prendas –aunque ya la encontramos en algunas–, y es comprensible.
Existen otras opciones como la imagen del Che, bastante difundida en telas y otros materiales, pero que resultan demasiado caros para la mayoría.
En algunos lugares, las gorras y trajes de los equipos de béisbol ya pueden ser catalogados de esa manera (símbolos), asociados al triunfo y la alegría.
Ojalá fuera posible comercializar a precios muy bajos, pulóveres y otras ropas con la palabraCuba o los nombres de las provincias e, incluso, de los municipios. También vender mochilas y otros objetos para niños con ilustraciones de Elpidio Valdés, María Silvia, Chuncha, pues actualmente predominan las de animados extranjeros.
Las iniciativas en este sentido deben ser constantes. Las mayores guerras en la actualidad son simbólicas, y pueden complejizarse más en el futuro, por eso la pertinencia de dar pasos seguros y con el encanto de lo natural y creativo. La calidad de la enseñanza de la Historia vuelve a levantarse como elemento fundamental.
El amor a los símbolos nacionales, la conciencia del pasado y presente,  la unidad, la alegría colectiva, los avances y la cubanía, entendida como mezcla de sensaciones, orgullo y resistencia, constituirán escudos esenciales siempre.
https://cubasiguelamarcha.blogspot.com/2018/05/cuba-estados-unidos-y-una-peligrosa.html
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Los últimos accidentes aéreos en cifras

A las 12.08 am - del viernes 18 de mayo- el Boeing 737-200 se estrelló con 113 pasajeros a bordo. El accidente ocurrió cuando el avión salía de La Habana con destino a Holguín.

A las 12.08 am – del viernes 18 de mayo- el Boeing 737-200 se estrelló con 113 pasajeros a bordo. El accidente ocurrió cuando el avión salía de La Habana con destino a Holguín. Foto: Granma y Juventud Rebelde

Los últimos accidentes aéreos en cifras

 

Escrito por  Jorge Osmani Moreno Pérez / Especial para CubaSí

 

Un-Boeing-737-de-Global-Air. Foto: @GlobalAir/ Facebook.

A pesar que en años anteriores se logró una disminución notable de accidentes aéreos, el actual año muestra una tendencia ascendente en contraposición a la labor preventiva que se lleva a cabo a nivel mundial.

La ocurrencia de accidentes aéreos ha sido en factor preocupante para las autoridades aeronáuticas de todo el mundo por la perdida de aeronaves y el consiguiente número de víctimas humanas que provocan. Los fabricantes, las aerolíneas y las autoridades aeronáuticas no cejan un minuto en adoptar medidas para evitarlos, ya que la seguridad aérea es un elemento priorizado para todos los actores.

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El peor accidente de la aviación cubana ocurrió el 3 de septiembre de 1989 cuando un Il-62M de Cubana de Aviación se precipitó a tierra apenas despegó del aeropuerto “Jose Martí” causando la muerte a 126 ocupantes y 45 personas en tierra.

 

El 2017 fue un año con un índice muy bajo de accidentes registrados dentro de la aviación comercial, la cifra total de accidentes de dicho año fue de 9 que solo incluyó 2 en servicio aéreo comercial, según información de Flight Global.

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El peor accidente del 2017 ocurrió en Bishkek,  Kyrysztan cuando un B-747 carguero de THY Turkish Airlines se precipitó sobre una aldea al tratar de aterrizar causando  34 fatalidades en tierra y sus 4 ocupantes.

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Uno de los accidentes ocurridos en el actual año tuvo lugar en Trivuban, Nepal cuando un Q-400 de US Bangla se precipitó a tierra durante el aterrizaje, murieron 47 personas y sobrevivieron 20.

Es bueno destacar que la fuente establece los siguientes parámetros, solamente son registrados los accidentes que involucran a turboprop y aviones de reacción, no se incluyen aeronaves de pistón ni helicópteros, del total de accidentes se desprende un dato que solo consideran aquellos ocurridos en un servicio aéreo comercial donde los pasajeros pagaron por un boleto.

Los datos arrojan lo siguiente:

ACCIDENTES AÉREOS OCURRIDOS EN LOS ÚLTIMOS TRES AÑOS

 

AÑO                                                                                                               2015 2016         2017       2018*  
TOTAL DE ACCIDENTES FATALES                                                           8 12 9 6
TOTAL DE ACCIDENTES EN SERVICIO AÉREO COMERCIAL                       3 5 2 5
TOTAL DE VICTIMAS FATALES                                                               158 296 39 549
TOTAL DE VICTIMAS FATALES EN SERVICIO AÉREO COMERCIAL     96 244 5 292

*Hasta mayo del 2018

En lo que ha transcurrido del 2018 han ocurrido un total de 6 accidentes fatales en las categorías expresadas

ACCIDENTES OCURRIDOS EN EL TRANSCURSO DEL 2018

FECHA
AERONAVE
 
MATRICULA
AEROLÍNEA
 

LUGAR
 

FATALIDADES
 
11-02-18 AN-148-100 RA- 61704 Saratov Airlines Rusia 71
18-02-18 ATR-72-212 EP-ATS Iran Aseman Airlines Iran 65
12-03-18 Q-400 S2-AGU US Bangla Nepal 47
11-04-18 IL-76TD 7T-WIP

Al Quwwat al-Jawwiya

Al-Jaza´eriya

Argelia 257*
17-04-18 B-737-700 N772SW Southwest EE.UU 1
18-05-18 B-737-201 XA-UHZ

Damojh Aerolineas/

Global Air

Cuba 111

*No están considerados pasajeros comerciales, el vuelo era asumido por la Fuerza Aérea de Argelia

Tasa de fatalidades en accidentes aéreos en los últimos años

En el 2017 solo fallecieron 5 pasajeros involucrados en 2 accidentes ocurridos en comunidades remotas de Canadá y Rusia en pequeñas aeronaves comerciales. En el año se reportaron un total de 9 accidentes fatales que incluyeron vuelos cargueros, militares y otros, que generaron 39 fatalidades.

La tasa de accidentes fatales en el 2017 está estimada en un accidente por 4,83 millones de vuelos, aun así, no puede considerarse el más seguro, pues el 2015 tuvo una tasa de uno por 4,9 millones de vuelos al reportarse 8 accidentes fatales. No obstante, el 2017 marca la tasa más baja con relación a fatalidades en pasajeros comerciales* para un pasajero fallecido contra 900 millones de pasajeros transportados.

Haciendo un recuento de los últimos cinco años (2012-2017) el número de pasajeros comerciales fallecidos ofrece una tasa de un fallecido por 23,9 millones de pasajeros transportados. Los últimos cinco años fueron 8 veces más seguros que hace 10 años atrás, y casi 20 veces más que hace 20 años.

Lo anterior demuestra que todo el esfuerzo realizado por fabricantes, aerolíneas y autoridades aeronáuticas en los últimos años han rendido sus frutos, las tasas del 2015 y el 2017 así lo demuestran, en cambio, el 2018 ha tenido un comienzo poco halagador y hasta mayo el número de víctimas fatales en total, sobrepasa el total de los años 2015, 2016 y 2017 registrados de manera independiente.

El lamentable accidente del 18 de mayo del 2018 en La Habana

El recién ocurrido accidente del Boeing B-737-201 matrícula XA-UHZ ocurrido durante la fase de despegue ha ocasionado más de un centenar de víctimas, el avión, propiedad de Global Air, se encontraba bajo arriendo (wet leasing) operando el vuelo 972 LA Habana-Holguín de Cubana de Aviación.

La aeronave despegó del Aeropuerto Internacional “José Martí” por la pista 06 y luego de un giro brusco a la derecha y a baja altura se precipitó a tierra a solo unos 500 metros de la Terminal Nº1 fuera de los límites del citado aeropuerto.

La inusual trayectoria que lo llevó al lugar del impacto,  tendrá respuesta al concluir los trabajos de investigación a cargo de la comisión que se crea ante estos eventos y que son integradas por todos los actores vinculados al vuelo: Boeing como fabricante de la aeronave, la autoridad aeronáutica de México por ser el país de registro de la aeronave, el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba como autoridad aeronáutica del país donde ocurrió el accidente, especialistas de la aerolínea arrendadora Global Air y de la arrendataria, Cubana de Aviación, así como otras autoridades cubanas.

Los resultados preliminares del suceso arrojan un total de 111 fallecidos y 2 sobrevivientes que reciben atención médica pero su condición es crítica. Las conclusiones finales quedarán a cargo de la comisión investigadora creada al efecto. Es de destacar que en ocasiones las investigaciones de accidentes pueden tomar varios meses en dependencia de las complejidades que se presenten durante la investigación.

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Avión siniestrado en La Habana el 18 de mayo.

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Avión siniestrado en La Habana el 18 de mayo.

 

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El presidente cubano acompaña a los familiares de las víctimas del accidente aéreo.

 

Cantidad de accidentes fatales de Cubana de Aviación desde 1929. Vuelos aerocomerciales

TIPO DE AERONAVE CANT. OPER. PERIODO DE OPERACIÓN AÑOS ACC. FATALES VICTIMAS FATALES FECHA Y LUGAR % CONTRA TOTAL DE AERONAVES PROM. DE OCURRENCIA EN AÑOS
Ford Trimotor 7 1930-1947 17 1    8/4 Acc SCU 10Dic34      14% 1: 17
Douglas DC-4 9 1948-1963 15 2 40/40 Acc Key West 25Abr51        9% 1: 7,5
40/37 AccBDA6Dic52
Ilyushin IL-14 10 1961-1973 12 1 22/22 Acc SCU 27Mar62        10% 1: 12
Ilyushin IL-18 8 1963-1992 29 2 ¿?../3 Acc CFG 10jul66,        25% 1: 14,5
39/39 Acc HAV 19jan85
Antonov AN-26 1 1965-1967   1 45/4 Acc SCU 23Mar90    
Antonov AN-24 20 1966-2012 46 2 ¿?../3 Acc MUHA 14may73,      10% 1: 23
44/44 Acc SCU 11jul1997
YAK-40 9 1975-1991 16 2 37/1 Acc BCA 3Feb80        9% 1 : 8

Nota: no se incluyen accidentes por interferencia ilícita (sabotajes, bombas, secuestros), ni de vuelos fuera de la actividad aerocomercial. El total arroja 16 accidentes fatales en 89 años de operación.

Durante 18 años y 4 meses Cubana de Aviación no se vio involucrada en accidentes fatales.

Haciendo una revisión de las estadísticas de accidentes aéreos fatales ocurridos en Cuba con aeronaves en servicio comercial de pasajeros, el último tuvo lugar el 11 de noviembre del 2010 e involucró a un ATR-72-212 de la compañía Aerocaribbean, lo que media un periodo de 7 años y seis meses. En el caso de Cubana de Aviación la última ocurrencia de un accidente fatal en servicio aerocomercial arroja un periodo de 18 años y cuatro meses cuando un Yak-42D que cubría la ruta La Habana-Valencia (Venezuela) impactó contra una montaña cercana al aeropuerto de destino.

Antonov AN-24 20 1966-2012 46 2 ¿?../3 Acc MUHA 14may73,      10% 1: 23
44/44 Acc SCU 11jul1997
YAK-40 9 1975-1991 16 2 37/1 Acc BCA 3Feb80        9% 1 : 8
31/11 Acc SCU 24Oct90
Ilyushin IL-62M 15 1977-2011 34 1 126/126 Acc HAV 3Sep89        6,6/% 1: 17
TU-154 9 1980-1999 19 1 91/80 Acc QIT 29aug98        11% 1: 9,5
YAK-42D 17 1992-2010 18 1 22/22 Acc Valencia 25dec99        5,8% 1: 9
Douglas DC-10 15 1991-2003 9 1 314/18 Acc Valencia 25dec99        15% 1: 4,5
Boeing B-737         113/111 Acc HAV 18May18    

 

Repercusión mediática

Como todo accidente de aviación, el mismo ha tenido repercusión los medios informativos de todo el mundo, las redes sociales han tratado el tema y en ocasiones se han emitido valoraciones erradas, algunos medios ha hecho alusión a la antigüedad de la aeronave (38 años y 11 meses) y han dejado entrever este elemento como posible causa del accidente, nada más alejado de la realidad, una aeronave conserva su certificado de aeronavegabilidad a partir de su estado técnico, no de su antigüedad, estas son periódicamente revisadas por parte del fabricante u otra compañía especializada, certificada por el fabricante, quien emite un dictamen sobre el estado técnico de la misma.

Si la aeronave satisface los parámetros de funcionamiento y seguridad se le otorgan nuevos plazos operativos. El Boeing 737-200 accidentado este viernes en La Habana había sido sometido a un proceso de revisión a finales del pasado año por lo que recibió un certificado de aeronavegabilidad. Además, ante un arrendamiento, el arrendador exige garantías operacionales que el arrendatario debe cumplir refrendadas ante las autoridades aeronáuticas.  

¿Existe riesgo que continúen ocurriendo accidentes aéreos?

Sí, los accidentes aéreos forman parte de la aviación desde sus inicios, pero como todo accidente son evitables, esto está demostrado con el saldo positivo de las acciones de prevención llevadas a cabo por las aerolíneas, fabricantes y autoridades aeronáuticas, aunque lo anterior pueda parecer contradictorio, ha habido una franca disminución y las probabilidades de accidentes se destacan en cifras muy bajas.

Una de las causas probables en la ocurrencia de un accidente aéreo es el error humano. La realidad es que se ha trabajado y se han obtenido saldos positivos en alejar la incidencia del error humano, volviendo a las cifras anteriormente expuestas. En el 2017 ocurrió un solo accidente por cada 4,83 millones de vuelos y una fatalidad por cada 900 millones de pasajeros transportados, la única incógnita basándonos en esa probabilidad es, ¿dónde ocurrirá y cuándo?…

Los accidentes aéreos son traumáticos y más aún cuando nos toca de cerca, eso quizás provoque el miedo a volar, pero volar es la vía de transporte más segura del mundo. Los que lean este artículo deben estar convencidos que cada día hay miles de personas dentro del mundo de la aviación trabajando para disminuir la incidencia de los lamentables accidentes aéreos, no lograrán detenerlos de manera absoluta, pero si se ha comprobado que se pueden disminuir hasta las cifras más bajas.

Un Boeing 737-200, arrendado por la aerolínea Cubana de Aviación, se ha siniestrado poco después de despegar del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.

http://cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/77669-accidentes-aereos-2018-un-ano-desfavorable

Otros accidentes aéreos ocurridos en Cuba

 

Cronología de accidentes aéreos ocurridos en Cuba antes del lamentable suceso de este 18 de mayo de 2018.

 

8 de mayo de 2018:

A las 12:08 horas del 18 de mayo de 2018 el avión Boeing 737-200, arrendado por Cubana de Aviación, cayó a tierra en una zona agrícola entre el aeropuerto José Martí, de La Habana y la localidad de Santiago de las Vegas. La nave con tripulación mexicana transportaba a 104 personas en el vuelo Habana-Holguín, provincia esta última de donde proceden la mayoría de las víctimas. Tres personas sobrevivieron al hecho y fueron trasladadas en estado crítico al hospital universitario Calixto García, de la capital cubana.

Accidente de aviación en La Habana (+videos)
Presidente cubano ofreció condolencias a los familiares de las víctimas (+ Video)
Gobierno cubano mantendrá exhaustivo seguimiento a investigación del accidente aéreo
Decretan duelo oficial en Cuba por accidente aéreo

Accidente aéreo del 18 de mayo de 2018(Foto: Ariel Cecilio Lemus)

29 abril de 2017:

Un avión AN-26, perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, colisionó contra la Loma de la Pimienta, municipio Candelaria, en la provincia de Artemisa, y fallecieron sus ocho tripulantes.

Información sobre accidente de avión militar en abril de 2017

4 de noviembre de 2010:

 

La aeronave ATR 72-212, de la línea aérea Aerocaribbean S.A., que cumplía el vuelo CRN883 en la ruta Santiago de Cuba-La Habana, se desplomó a las 17:42 horas en la región de Guasimal, en la provincia de Sancti Spíritus. Como consecuencia de ese accidente murieron los 68 tripulantes: 40 cubanos y 28 ciudadanos extranjeros de una decena de nacionalidades.

Avión de Aereocaribbean que se estrelló en Guasimal, Sancti SpíritusRestos del avión de Aerocaribbean.

14 de marzo de 2002:

Un An-2 con matrícula CU-T1020, de Aerotaxi, perdió parte de su fuselaje al sobrevolar un pequeño embalse en la localidad de Báez, en el municipio de Placetas, provincia de Villa Clara. La nave cayó al agua y perecieron cuatro cubanos, cinco británicos, seis canadienses y dos alemanes.

11 de julio de 1997:

 

La aeronave Antonov-24RV cayó al mar poco después de despegar del aeropuerto de Santiago de Cuba con destino La Habana. El accidente se produjo al detenerse el motor izquierdo de la nave a cinco kilómetros de la costa, uno de los lugares más profundos del mar Caribe, por lo que fue imposible rescatar los cuerpos de las 44 víctimas, de ellos cinco tripulantes y 39 viajeros.

Descripción del vuelo del An-24 que cayó al mar en Santiago de Cuba

4 de septiembre de 1989:

La nave Ilyushin Il-62M, de Cubana de Aviación, se estrella a la salida del aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, cuando intenta despegar en medio del mal tiempo provocado por la lluvia. Perecieron 160 personas, la mayoría turistas italianos: 126 pasajeros (uno sobrevivió al momento del accidente y falleció posteriormente): 11 tripulantes y 115 pasajeros). La nave en su caída arrasó varias casas, lo que causó otras 34 víctimas en tierra.

Fidel recorre el lugar donde ocurrió el accidente de avión en La Habana, septiembre de 1989El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz acudió al lugar del lamentable hecho. (Fotos: Archivo del periódico Granma)

19 de enero de 1985:

La nave del vuelo CU-Y899 ―Habana-Managua― de Cubana de Aviación perdió el control producto del incendio de uno de sus motores tras despegar del aeropuerto internacional José Martí y se estrelló cerca de San José de Las Lajas, a 30 kilómetros de La Habana. Perecieron 41 personas.

3 de febrero de 1980:

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Closed

Closed. Por Graziella Pogolotti

 

Aquí y allá, en establecimientos comerciales de carácter privado se extiende, como por onda expansiva, el uso de anuncios en inglés. Esa presencia comienza a invadir el espacio público. En estas circunstancias, es imprescindible recordar que el español constituye la lengua oficial en nuestro país. Portadora de identidad, componente esencial de nuestra cultura, integra los factores constitutivos de la nación soberana. Por demás, la ley impone la exigencia de su cumplimiento obligatorio por parte del conjunto de los ciudadanos.
Cabría suponer que entre los comerciantes de reciente estreno se manifiesta la tentación de complacer, por esta vía, a los visitantes de otros países que, en flujo creciente, llegan al nuestro, aunque no todos sean hablantes nativos del inglés.
Se trata de una apreciación errónea. Las motivaciones de los viajeros son múltiples. Muchos se solazan con los atractivos de la naturaleza, disfrutan del sol y la playa. Otros prefieren frecuentar las ciudades, interesados por los valores patrimoniales que las singularizan y por el comportamiento de un pueblo comunicativo, callejero, acogedor y cordial, tal como lo reconocieron quienes pasaron temporadas entre nosotros desde los tiempos de la colonia. En el ámbito edificado y en las gentes que lo habitan, descubren los valores de una cultura diferente, amasada a través de una historia específica.
Por vía inconsciente, el ambiente que nos rodea influye en el uso del idioma. Era yo una joven recién graduada en busca de trabajo, cuando se me ofreció la oportunidad de colaborar en la elaboración de un manual de ortografía. La autora del texto había realizado previamente una encuesta entre estudiantes para detectar los errores más frecuentes. No los hubo al escribir la palabra cerveza, a pesar de la c, la v y la z, tan comprometidas en nuestra habla latinoamericana. Por aquel entonces, la competencia entre las marcas más reconocidas se manifestaba en un despliegue publicitario en las calles y en la televisión. La grafía se grababa de manera indeleble en la retina de todos.
Según reseña la prensa, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, subrayó en palabras pronunciadas en el Ministerio de Educación la necesidad de conceder la importancia que merece al desarrollo de los hábitos de lectura mediante la conducta de un maestro, portador siempre de un libro ante los escolares que deberán seguir su ejemplo.
El asunto adquiere mayor trascendencia en tiempos de dominio creciente de la comunicación audiovisual. Ha sido objeto de análisis e investigación a nivel internacional. Entre nosotros, el tema reclama atención de primer orden ante el deterioro en el empleo de la lengua que concita preocupación en amplios sectores sociales. Por distintas vías se ha manifestado la necesidad de conceder la debida jerarquía al aprendizaje del idioma, no solo mediante el manejo de la gramática, sino a través del entrenamiento en la comprensión de textos literarios.
El dominio del idioma asociado a la comunicación humana y a la capacidad de forjar en los educandos el ejercicio de un pensar independiente, crítico y creativo, abierto al acceso al conocimiento y a la búsqueda permanente de la innovación, resulta reclamo fundamental de esta época. Constituye un integrante inseparable, junto a la historia y las matemáticas, de la tríada de disciplinas que, más allá de lo instrumental, se distinguen por su carácter formador.
Preservar el potencial de riqueza y expresividad de la palabra y diseñar estrategias en función del presente y, sobre todo, con vistas al futuro de las criaturas que están naciendo, cuando los mensajes telegráficos dominantes en el empleo de los teléfonos celulares suplantan el arte de la conversación, bloquean el diálogo productivo, interfieren la transmisión de saberes, castran el impulso creativo de la imaginación y limitan el acercamiento sensible entre los humanos, son demandas impostergables.
La complejidad del desafío compromete a la familia y a la escuela, pero trasciende delimitaciones institucionales compartimentadas. Desde el amanecer, la comunicación preside, tanto como el oxígeno que respiramos, la totalidad de nuestro existir. Se manifiesta en la zona más íntima del hogar, en el tránsito por las calles, en la prestación de servicios, en las fórmulas de una convivencia civilizada, en el tejido de las redes de la información que nos conectan con la realidad del país y con los derroteros del acontecer internacional. Comprender la magnitud del problema es paso indispensable para afrontar la búsqueda de las soluciones.
Cultura e identidad arropan el territorio de la espiritualidad, residencia de los valores que nos definen como pueblo. Perduran y se transmiten a través de la lengua que hemos heredado. Cuidemos de ella en los mensajes que animan nuestras calles, en los medios de comunicación, en el ámbito de la escuela y del centro de trabajo. Podemos hacerlo ahora mismo. Mientras tanto, para precisar estrategias a largo plazo, convoquemos al análisis y la reflexión. Ante la complejidad de los problemas, pensar es un modo de ir haciendo.
http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2018-05-19/closed
http://www.granma.cu/opinion/2018-05-20/closed-20-05-2018-22-05-13
https://culturayresistenciablog.wordpress.com/2018/05/22/closed-por-graziella-pogolotti/
http://martianos.ning.com/profiles/blogs/closed-por-graziella-pogolotti
http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/2018/05/closed/
http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/05/20/closed/#.WwWXD9J6TIU
Publicado por: David Díaz Ríos /  CubaSigueLaMarcha.blogspot.com / CubaEstrellaQueIlumina /
https://cubasiguelamarcha.blogspot.com/2018/05/closed.html
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Venezuela: Diez acciones desestabilizadoras contra el recién reelecto gobierno

Los sufragios a favor de Maduro triplicaron la votación alcanzada por su más cercano contendor, Henri Falcón.Foto: El Confidencial

Diez acciones desestabilizadoras contra el recién reelecto gobierno venezolano / Por Por Iramsy Peraza Forte

 

Al mismo tiempo que miles de personas llegaban a las inmediaciones del Palacio de Miraflores para saludar la reelección del presidente Nicolás Maduro, la oposición, Estados Unidos, la Unión Europea y la derecha latinoamericana ponían en marcha un plan desestabilizador –cantado hacía mucho tiempo– contra el nuevo proceso democrático que se vivió el domingo en Venezuela.
El pueblo venezolano, víctima de una de las más encarnizadas guerras económicas de los últimos tiempos, solo comparable con el bloqueo impuesto a Cuba por más de 50 años, reafirmó a Nicolás Maduro como el Presidente legítimo con más de seis millones de votos.
Entretanto, los «protectores de la democracia» en la región y el mundo reactivaron su agenda hostil contra la nación de Bolívar e ignoraron el claro mensaje de la ciudadanía en las urnas.
Caracas, acostumbrada a este tipo de acciones desde que emprendió en 1998 un camino diferente al que dictan los postulados de Washington, amaneció nuevamente bajo el asedio de una marea injerencista.
 
Granma describe diez de las acciones desestabilizadoras que se han hecho públicas en las últimas 48 horas.
1- NUEVAS SANCIONES DE ESTADOS UNIDOS
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el propio domingo nuevas sanciones unilaterales contra Venezuela, violatorias de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas del derecho internacional.
Mediante una orden ejecutiva, Trump prohibió a cualquier ciudadano, institución o empresa estadounidense adquirir deuda venezolana o activos y propiedades pertenecientes al ejecutivo venezolano en Estados Unidos, incluidas aquellas inversiones derivadas de la empresa Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).
Las autoridades venezolanas repudiaron esas ilícitas e ilegítimas medidas que intentan expandir el cerco económico y financiero contra su Patria, pretenden quebrantar así el derecho a la autodeterminación de su pueblo y atentar contra su modelo de desarrollo socioeconómico.
2- INTENTOS DE DESCONOCER LA VOLUNTAD POPULAR
Catorce gobiernos de América Latina, conocidos como el Grupo de Lima, aseguraron que no reconocen los resultados de las elecciones en Venezuela, según un comunicado emitido este lunes.
Entre los argumentos para sustentar su postura agresiva está una supuesta abstención de los venezolanos el domingo. Sin embargo, los presidentes de Chile y Colombia, miembros del bloque, fueron electos con participación más baja que la registrada por Nicolás Maduro y no han sufrido ningún tipo de señalamientos por esa causa.
Asimismo, el Grupo de Lima incluye naciones como Brasil, donde un golpe de estado parlamentario sacó a la presidenta Dilma Rousseff del poder y mantiene preso injustamente a Luiz Inácio Lula Da Silva, el candidato más popular de cara a las elecciones en el gigante sudamericano. En Perú, su presidente tuvo que renunciar por acusaciones de corrupción y en Honduras los comicios del 2017 estuvieron signados por escándalos de fraude y corrupción.
3- AGRESIONES DIPLOMÁTICAS
Los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, integrantes del Grupo de Lima, acordaron «reducir» sus relaciones diplomáticas con Venezuela, por lo que llamaron a consultas a sus embajadores en Caracas.
El grupo afirmó que presentará también una resolución en el 48 Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Venezuela.
4- ATAQUES DESDE LA OEA
Desde el pasado mes de febrero, la OEA aprobó una resolución que le exigía al gobierno de Venezuela cancelar las elecciones presidenciales del país. Esta entidad promotora de la arremetida internacional para el aislamiento de los procesos de cambio que se iniciaron en toda la Patria Grande, cuya punta de lanza hacia esos objetivos es precisamente Venezuela, mantiene una campaña injerencista contra esa nación mientras se hace la vista gorda con otras situaciones escandalosas en otros países.
El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, hizo caso omiso al mandato del pueblo bolivariano este domingo y reiteró que el organismo desconoce a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela. Además, aseguró que seguirán «bregando por el fin de la dictadura» y nuevamente aclamó por «un gobierno de transición».
5- AMPLIACIÓN DEL CERCO ECONÓMICO
Siguiendo las orientaciones de Estados Unidos, varios países latinoamericanos afirmaron también que coordinarán acciones con organismos financieros internacionales para «no otorgar préstamos al Gobierno de Venezuela», que enfrenta una importante crisis económica.
Además, afirmaron que intensificarán y ampliarán el intercambio de información financiera para perfeccionar las sanciones contra la nación sudamericana, todo con el objetivo de cerrar el cerco económico sobre Caracas.
6- INCENTIVAR LOS CONFLICTOS FRONTERIZOS
Como parte de las consecuencias de la guerra económica y la crisis que sufre Venezuela, potenciada desde el exterior, los flujos migratorios de ese país hacia las naciones vecinas han aumentado.
Si bien este resulta un fenómeno común en la historia de América Latina y en el pasado la propia Venezuela recibió a millones de colombianos y otros migrantes, el tema se intenta manipular para justificar un conflicto.
Colombia y Brasil son dos puntas de lanza en el aumento de la presencia de tropas de Estados Unidos, cuyo Gobierno aseguró que no descarta «la opción militar» en el caso de Venezuela.
7- LA UNIÓN EUROPEA SE SUMA A LOS ATAQUES
Contrario a los intentos de mantener una política exterior independiente de  Estados Unidos, la Unión Europea se ha sumado a los ataques contra el gobierno venezolano.
El bloque anunció que estudia la adopción de medidas tras las supuestas irregularidades en las elecciones en Venezuela.
Para la UE y para España, en particular, las elecciones de Venezuela presentaron «deficiencias democráticas fundamentales» y «graves irregularidades», a pesar de que más de 150 observadores internacionales resaltaron la validez y transparencia de los resultados emanados de las urnas.
8- BOICOT DE LA OPOSICIÓN
Antes de conocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), el excandidato presidencial Henri Falcón ya había dicho que desconocería el proceso electoral.
Falcón, que obtuvo un millón 820 552 votos, para un 21,01%, retomó una fórmula ampliamente utilizada por la derecha venezolana de no aceptar la voz de las urnas cuando le es desfavorable.
Javier Bertucci, abanderado de Esperanza para el Cambio, que obtuvo solo el 10,82% de los sufragios, también se sumó a la campaña por desconocer las elecciones alegando supuestas «violaciones a la ley electoral de Venezuela», aunque luego aceptó el resultado, pero cuestionando el proceso.
9- EL CAMINO DE LA VIOLENCIA
Tras ser ratificado como jefe de Estado, Maduro convocó a un diálogo y a la reconciliación, propuestas que inmediatamente fueron rechazadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y otros actores opositores.
La MUD, oposición no participante en estas presidenciales en Venezuela, sacrificó hace varios meses su propio espacio político en el país y se acogió a los llamados de una agenda violenta, salió a cantar fraude, mucho antes de conocer los resultados al igual que la oposición participante y descartó cualquier posibilidad de sentarse a una mesa de conversaciones con el ejecutivo de Maduro.
Extremadamente desacreditada y dividida, la MUD, que no tiene una agenda de gobierno propia, sino más bien una serie de directrices indicadas desde el exterior, intenta ahora fabricar un escenario de deslegitimación alrededor de unas elecciones de las que ellos mismos decidieron salirse ante la imposibilidad de hacer frente al chavismo.
10.-MANIPULACIÓN MEDIÁTICA
Desde las fotos utilizadas en los medios internacionales hasta los titulares escogidos, la cobertura de prensa sobre las elecciones en Venezuela estuvo diseñada para tratar de minimizar la participación de los ciudadanos y su apoyo mayoritario a la Revolución Bolivariana.
Asimismo, la mayor parte de los medios de prensa de Occidente se siguen haciendo eco de términos como «presos políticos», cuando el gobierno ha dado incontables pruebas de que quienes se encuentran procesados por la justicia han incurrido en acciones ilegales o llamados a la violencia con un saldo de centenares de muertos. 
https://cubasiguelamarcha.blogspot.com/2018/05/venezuela-diez-acciones.html
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¿Bombas de tiempo millonarias en Cuba?

¿Bombas de tiempo millonarias en Cuba? / Luis Toledo Sande*

Hay quienes en Cuba no toleraban oír hablar de la propiedad privada, y ahora estiman desatinado hacer críticas o expresar preocupaciones, por leves que sean, sobre peligros que podrían darse o se dan en ella. Alguien ayer abanderado, sin matices, de la propiedad social, puede hoy abogar apasionadamente por el fomento de la privada para eliminar escollos asociables con la prolongación de la Ofensiva Revolucionaria de 1968.
Tales reacciones no salen del aire. Restablecer formas de propiedad privada como las interrumpidas aquel año, y acaso otras, se ha considerado insoslayable para evitar el agotamiento de una centralización que se había valorado como necesaria. La economía reclama mayor dinamismo, eficiencia, pero sin entregar el país a las leyes del mercado. Estas, dejadas de la mano, conducirían a un tipo de sociedad que ni de lejos sería la equitativa por la que Cuba ha hecho grandes esfuerzos y sacrificios.
Todo eso estará claro en el pensamiento con que —Partido, Estado, participación popular mediante— la nación se ha planteado alcanzar la solvencia necesaria para que el país sea vivible y no se asfixie en una resistencia sin salida. No obstante, si se pone el oído a la vida, se perciben señales o pruebas de que alcanzar ese logro vital sin sucumbir al pragmatismo economicista del capitalismo puede ser un deseo mayoritario, pero no necesariamente unánime, ni tendría por qué serlo.
El asunto es complejo, y Cuba no puede ni ha de aislarse del mundo; pero ¿debe por eso confiar el futuro socialista que busca a formas de capitalismo de Estado o del modo de producción asiático? En el nombre del primero el núcleo es capitalismo, y el segundo, aunque se actualice, es tan ajeno a la cultura del país como la realidad sueca u otras marcadas por una socialdemocracia que se concibió para cerrar puertas al socialismo que parecía erigirse en la euroasiática URSS y en algunos territorios europeos.
Acaso conceptos claros y controles eficaces no sean suficientes, pero sí indispensables si se quiere edificar un socialismo plenamente participativo, con el pueblo en el centro de las decisiones, para no perder el rumbo de una Revolución cuya esencia radica en haber sido y ser hecha por los humildes, con los humildes y para los humildes. Las excepciones pueden ser luminosas, pero son minoritarias.
Que lo planeado como una cooperativa municipal pase a ser una empresa privada con sucursales desde Guantánamo hasta Pinar del Río puede acarrear males de difícil reversión, o sin retorno. La influencia del despropósito aumenta si la entidad no produce presillas para tendederas, sino algo tan vital como viviendas, tarea con serios déficits acumulados y de la cual el Estado no debe desentenderse. Siempre serán útiles las rectificaciones necesarias. Pero frente a males mayúsculos poco valdrían autocríticas y lamentaciones. El dueño de la exitosa empresa se las arreglaría, y recursos no le faltarán, para tener testaferros que, enmascarados como presidentes de cooperativas territoriales más o menos “modestas”, den la cara por él.
¿Es fácil lograr controles perfectos, invulnerables, e impedir que surjan millonarios? Cabe suponer que no lo es. Por eso mismo se requiere aplicar las medidas prácticas más eficaces, no solo para que no surjan monstruos, sino incluso para que también los réditos de las entidades que cumplan las leyes se reviertan de veras en la sociedad, según lo establecido. Con ese fin se ha creado un sistema de impuestos que seguramente podrá perfeccionarse. Pero sería ingenuo imaginar que quienes se hagan de negocios particulares estarán pensando primordialmente en asegurar la construcción del socialismo, y no en fomentar sus ingresos personales, o familiares.
Como en otros tiempos, en el nuevo sector privado puede haber y habrá patriotas que no han renunciado ni renunciarán a los grandes ideales de la Revolución, y estén dispuestos a seguir defendiéndola hasta con las armas si fuera necesario. Ahora bien, no hace falta negar esa posibilidad, o realidad, para saber que la base del proyecto socialista radica en la propiedad social bien entendida, ni para saber por qué el imperio como sistema —no solo un “mago” suyo como el “encantador” Barack Obama— apuesta por ese sector y proclama que únicamente en él tiene Cuba personas emprendedoras, y soluciones.
Para impedir descarrilamientos no basta la propaganda enfilada a sustentar valores y a decir que aquí el socialismo —aún en construcción, y con tremendos obstáculos que vencer— es irreversible, y el capitalismo no podrá volver jamás. Aunque todo eso está muy bien como reclamo de rumbo y defensa del deber ser, la experiencia internacional muestra que no cabe confiar en supuestas irreversibilidades como si fueran un hecho fatal, inevitable, designio de dioses. Junto con la propaganda bien intencionada, y sustentaciones de los más altos ideales, se requieren mecanismos que de veras funcionen como se desea y se necesita que hagan.
Lucidez y prevención resultan indispensables, pero estarán inseguras si entre los seres humanos encargados de cuidarlas no priman la ética, la disciplina y la honradez. Sería incauto suponer que estas se hallan del todo garantizadas cuando no faltan indicios de desorden y comportamientos aberrantes, para no hablar de escandalosos actos delictivos probados. Estos, aunque no suela informarse sobre ellos en la prensa tanto como se debería, son la expresión más ostensible de violaciones desarrolladas al amparo de una insuficiente asunción de lo que significa la propiedad social, a veces entendida como una entelequia que no le pertenece a nadie o es patrimonio del Estado, no del pueblo.
Para que la redistribución social de las ganancias se distorsione, o naufrague, basta el relajamiento más o menos generalizado, aunque fuese a bajos niveles, del orden, la convivencia y la legalidad. El mal se agrava si actúan unos cuantos —¿pocos?— inspectores venales y otros agentes del orden que, en lugar de cumplir sus funciones, las supediten al logro de ganancias y prebendas inmorales. Por ese camino proliferan la defraudación del fisco y pueden darse casos en que, si lo establecido y legal es, digamos, la tenencia de un solo restaurante, alguien se las amañe para ser dueño de varios establecimientos de ese tipo, y de otros, como hoteles, y quién sabe cuántos más.
Pensar que no se debe poner límites al enriquecimiento, o al menos controlarlo, supone abogar por una libertad de empresa que no llevaría a tener un sector privado que, además de obtener sus ganancias, sirva al desarrollo del país con afán socialista. Se fomentarían propietarios privados que acabarían teniendo una influencia social y económica contraria al fin de construir el socialismo. Ese es un propósito para el cual no basta que numéricamente la propiedad social sea básica: es indispensable que resulte eficiente y que la privada no le pase por encima ni en los hechos ni a nivel simbólico.
La escasa o nula inclinación de Fidel Castro a la aparición de ricos —no ya de millonarios como los que van surgiendo— no era cuestión de manual, sino voluntad práctica de prevenir males. Uno de ellos, y no el menor, sería la imagen de prosperidad dable a la vía privada en menoscabo de la social, vistos los hechos desde el egoísmo. A lo que el desequilibrio representaría simbólicamente, se añadiría en los hechos el influjo deformante de lo que puede recibir distintos nombres, pero equivaldría a comprar conciencias, por los “favores” que el rico puede prestar a quienes le rodean, y por el deseo de emularle que su nivel de vida incentive en otros que no han llegado a ser ricos, pero lo añoran. Máxime si los salarios en el sector social son insolventes.
Hace poco, de visita el autor de este artículo en un pueblo de cuyo nombre sí quiere acordarse, pero no viene al caso mencionarlo porque tal vez no sería un caso aislado, los candidatos a diputados por el territorio al Poder Popular fueron recibidos con cordialidad, esperanzas y euforia justificadas. La mayor aportación para el recibimiento —un lechón asado— no fue obra del colectivo, sino de un propietario rico que, a su vez, es delegado de su circunscripción. No hay por qué negarle el derecho a serlo, y llevar a cabo en ello una buena labor, ni escatimarle el reconocimiento de buenas intenciones; pero hechos e imágenes tienen su propio valor en la realidad, en la vida.
A lo largo del país el enriquecimiento de un propietario de finca—terrateniente, aunque no sea latifundista— puede haber venido de tierras otorgadas por el Estado, incluso por la vía de la fundacional Reforma Agraria, que no se concibió para fomentar desigualdades, sino para erradicar o mermar las que existían, y prevenir otras. Además, no todos los ricos se hallan en el sector agrícola, que tampoco se libra forzosamente de las generalidades, y el enriquecimiento puede proceder de varias fuentes, no siempre de la consagración al trabajo y de ganancias bien habidas.
Entre dichas fuentes figura la explotación de unos seres humanos por otros, realidad medularmente opuesta a los ideales socialistas, pero que ocurre siempre que alguien medra con la plusvalía extraída del trabajo ajeno. Eso no lo impide el mero hecho de que alguien entusiasta y bien intencionado quiera suponer que Cuba es un caso tan particular que en ella no funcionan las leyes de la historia y de la economía. Estas son palmarias y actúan aunque no se les quiera tener en cuenta ni se mencione el marxismo. Acaso operen con mayor fuerza cuando se incurre en omisiones tales.
Y hay otras fuentes posibles, o comprobadas, de enriquecimiento. Dos pueden guardar especial relación entre sí: una, aludida ya, es la ineficiencia —que no es inevitable, sino a menudo fruto de errores y desidias— de la propiedad social; otra, la corrupción, las malversaciones, la pérdida de lo que debería llegar al erario público para beneficio ciudadano, y toma otro camino. Como si todo eso fuera poco, nada autoriza a ignorar que entre las vías para hacerse rico en Cuba puede hallarse el dinero recibido del exterior, y no precisamente de un reservorio creado, en Marte, para financiar la equidad en el planeta Tierra.
Vale recordar lo sucedido en lo que fueron la Unión Soviética y el campo socialista europeo. De la corrupción surgieron en esos lares mafias que calzaron fruitivamente —ni siquiera furtivamente en todos los casos, sino quizás ante la vista pública— el desmontaje del socialismo y la suplantación de este, desde dentro, por la maquinaria capitalista. En ningún lugar se debe decretar que tales deformaciones sean imposibles. Tampoco en Cuba, aunque exista el firme propósito de impedir que ocurran.
Este país, que está rodeado por un entorno mundial capitalista, viene de un capitalismo dependiente contra el cual unas décadas de afán socialista pueden no blindar lo bastante el triunfo deseado. Téngase especialmente en cuenta que sus relaciones con el exterior incluyen de manera descollante, y traumática, la hostilidad de una potencia imperialista vecina que apuesta por aplastarlo y borrar de la faz de la tierra el “mal ejemplo” que él viene dando al mundo desde 1959.
Nada de eso puede desconocer Cuba, ni siquiera por la creencia de que esta nación ha tomado un camino del cual no hay fuerza alguna capaz de desviarla. Salvo que, por su excepcionalidad, real o supuesta, le nazcan millonarios y millonarias que, dados con vehemencia a estudiar a fondo El manifiesto comunistaLa historia me absolverá y los documentos del Partido, abracen como la pasión de su vida construir el socialismo. Pero ¿hay por qué contar con que así sea? ¿No sería aconsejable más bien tener presente la propia historia de la nación, en caso de que no se quisiera mirar al mundo?
Cuba viene de una trayectoria en la cual el independentismo halló inicialmente líderes surgidos del seno de la opulencia, con mayor o menor grado de crisis, o sin ella, y al final de la Guerra de los Diez Años lo representaban y defendían básicamente patriotas ubicados en sectores de menos recursos económicos, pobres incluso. Así, radicalizándose, llegó esta nación a la gesta de 1895, y a la etapa de luchas que, iniciada en 1953, le abrió en 1959 el rumbo que la ha traído hasta hoy.
Si para la Cuba de su tiempo halló Martí la palabra de pase en crear, José Carlos Mariátegui entendió el socialismo como un acto de creación heroica. Que los toros sean indóciles, no será razón para ignorarlos, sino para agarrarlos por los cuernos y tratar de que no funcionen como bombas de tiempo contra el socialismo.
* Escritor, periodista, profesor, investigador y ensayista cubano. Licenciado en Estudios Cubanos y doctor en Ciencias Filológicas por la Universidad de La Habana. Redactor y editor en la Editorial Arte y Literatura. Investigador y sucesivamente subdirector y director del Centro de Estudios Martianos. Ha merecido la Distinción Por la Cultura Nacional y el Premio de la Crítica de Ciencias Sociales, por el libro Cesto de llamas. (Velasco, Holguín, 1950)
Fuentes:
https://cubasiguelamarcha.blogspot.com/2018/05/bombas-de-tiempo-millonarias-en-cuba.html
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Fidel Castro: estrategia por los derechos de la humanidad

Tomado de Cuba Socialista

Nils Castro[1]

Enseguida del derrumbe del mayor aliado foráneo de la Revolución Cubana, a inicios de los años 90, Fidel Castro, lejos de ceder terreno, animó otros escenarios de movilización antimperialista. Tras haberse adelantado a rectificar errores del modelo de socialismo que antes había prevalecido, y de enfrentar de inmediato las exigencias del Período Especial, Fidel amplió el énfasis que su política internacional

ya le dedicaba a los problemas del desarrollo en los países del Tercer Mundo, y a construir solidaridad es para afrontar en grupo las prácticas con que las oligarquías de los países ricos dificultan ese desarrollo.

Esto es, al imperativo de enfrentar colectivamente al régimen económico y político que esas oligarquías le imponen al mundo y, además, revertir los daños que el consumismo y la depredación ambiental propios de ese régimen le causan a la humanidad. Una estrategia que conlleva encontrar ámbitos de coincidencia y proponer entendimientos y cooperaciones con países de diferentes y hasta opuestas orientaciones sociopolíticas.

Visión más global

Su interés por ese tema tenía reconocidos precedentes. Baste recordar hitos como la concepción de principio que mucho antes Fidel le planteó al parlamento y el gobierno cubanos en diciembre de 1976, así como el Informe que presentó a la VII Cumbre de los Países No Alineados, de 1983, publicado como La crisis económica y social del mundo, con el elocuente subtítulo de Sus repercusiones en los países subdesarrollados, sus perspectivas sombrías y la necesidad de luchar [2].

En el primer caso, al constituirse la Asamblea Nacional del Poder Popular, Fidel señaló que

“La liberación, el progreso y la paz de la Patria están indisolublemente unidos en nuestra concepción a la liberación, el progreso y la paz de toda la humanidad. La anarquía, las guerras, el desarrollo desigual, los fabulosos recursos invertidos en armas y los riesgos que hoy acechan a la humanidad, son frutos naturales del capitalismo. Solo una distribución justa de las fuerzas productivas, la técnica, la ciencia y los medios de vida; solo una utilización cada vez más racional de los recursos naturales; solo la coordinación más estrecha de los esfuerzos de todos los pueblos de la tierra […] puede salvar a la humanidad de los peligros espantosos que la amenazan: agotamiento de los recursos naturales que son limitados, contaminación progresiva del medio ambiente, crecimiento descontrolado de la población, hambres desoladoras y guerras catastróficas.”[3]

Fidel abordaría esos temas señalando la degradación neoliberal de un capitalismo en crisis, y de cómo este a su vez distorsiona el fenómeno de la globalización a favor de los grandes explotadores. “Quinientas empresas globales ‑‑explicó‑‑ dominan el 80 por ciento de la economía mundial”; por consiguiente, los precios no vienen de competir. Así, por ejemplo, los medicamentos que venden a la gente a un precio que en muchos casos es diez veces superior a los costos de producción.[4]

Al criticar cómo el neoliberalismo distorsiona el mercado conforme al interés de las transnacionales, a la vez subrayó la necesidad de rescatar el concepto de globalización reenfocándolo según los fines de la libración nacional y la solidaridad. Al inaugurar en La Habana la Cumbre Sur, Fidel denunció que “la globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos sino el ‘sálvese quien pueda’ en medio de desigual competencia en el mercado”.

No obstante, precisó, es necesario comprender que estos fenómenos suceden a escala mundial y lo que eso implica, pues “la gente lucha contra el subdesarrollo, las enfermedades, el analfabetismo, pero todavía no se ha hallado la solución global de los problemas de la humanidad. Tales problemas […] no tienen solución sobre bases nacionales, porque hoy más que nunca la dominación se lleva a cabo sobre bases globales: la llamada globalización neoliberal, apoyada en el poder del imperio y sus aliados.”[5]

En ese contexto, Fidel procuró ampliar el horizonte del debate para abarcar  no solo la liberación y las revoluciones nacionales, sino también los problemas globales de la humanidad. Desde 1979 había planteado en la Asamblea General de la ONU que allí mucho se habla de los derechos humanos, pero que igualmente es indispensable hablar de los derechos de la humanidad. Y hacerlo a nombre de los pueblos que andan descalzos para que otros viajen en lujosos automóviles, de los que son miserablemente pobres para que otros sean exageradamente ricos, de los niños sin pan y los enfermos sin medicinas. Si eso no puede resolverse allí, preguntó, ¿entonces para qué sirven la civilización, la conciencia humana y la ONU?

Afirmó que no se puede hablar de paz a nombre de los millones de seres humanos que cada año mueren de hambre o de enfermedades curables, ni de los millones de analfabetos. Para resolver ese drama humanitario, la explotación de los países pobres por los países ricos debe cesar. Aunque en los países pobres también hay explotadores,“me dirijo a las naciones ricas para que contribuyan” y “a los países pobres para que distribuyan”. Si bien hemos venido a hablar de paz y colaboración entre los pueblos, es preciso entender que “si no resolvemos pacífica y sabiamente las injusticias y desigualdades actuales, el futuro será apocalíptico”. Y remató advirtiendo que el “ruido de las armas, del lenguaje amenazante, de la prepotencia en la escena internacional debe cesar, una vez que las bombas podrán matar los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes, pero no pueden matar al hambre, las enfermedades, la ignorancia. No pueden tampoco matar la justa rebeldía de los pueblos. Y, en el holocausto, morirán también los ricos, que son los que más tienen qué perder en este mundo.”[6]

Salvar al mundo, pero no solo de la guerra

En 1983, como presidente del Movimiento de los Países No Alineados, al presentar su informe sobre la crisis económica y social del mundo, Fidel articuló el conjunto de sus ideas sobre las opciones estratégicas del Tercer Mundo. Tras reconocer que este abarca una gran diversidad de concepciones y modos de percibir, enfatizó que más allá de sus diferencias, sus dirigentes comparten no pocas preocupaciones, puesto que todos igualmente confrontan “los agobiantes problemas de miseria y atraso acumulados, una deuda externa inmensa e impagable para la enorme mayoría, una relación desigual de intercambio cada vez más brutal, el terrible peligro de la guerra nuclear que se cierne sobre todos los pueblos y que se une al despilfarro fabuloso de la más absurda carrera armamentista, en medio de la enorme carga de explotación que pesa sobre nuestras naciones, instrumentada de las más diversas formas, y la horrible herencia histórica que dejaron sobre las patrias de cada uno de nosotros, siglos de explotación colonialista o neocolonialista.”

De todo eso, dijo Fidel, es imperativo tomar conciencia. Al exponer en cifras la gravedad de una sombría situación global, su intención no fue generar desaliento sino analizar esas realidades, pues “ningún problema se ha resuelto jamás en la historia hasta que no se ha hecho tangible realidad y conciencia de todos”. Ante ese estado de cosas, prosiguió, “Hoy nos enfrentamos a las más universales, graves y angustiosas situaciones que haya conocido la humanidad. Se plantea, en fin, por primera vez en la conciencia del hombre, la cuestión de si vamos a sobrevivir. Pero, por gigantescas que sean las dificultades y la complejidad de la tarea, ser pesimista es renunciar de antemano a toda esperanza y aceptar resignadamente la derrota, es decir, el final. No nos queda otra alternativa que luchar, confiando en la inmensa capacidad moral e intelectual de la especie humana y en su propio instinto de conservación.”

Diez años más tarde –después del colapso soviético y ante los desafíos de un escenario unipolar–, en 1992, Fidel planteó otro de sus grandes temas. Ante la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, empezó por una dramática advertenciala de que “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. A lo que enseguida agregó que, si bien ahora se toma conciencia de este problema, ya “casi es tarde para impedirlo”.

Señaló que las sociedades de consumo son responsables de una atroz destrucción del medio ambiente, pues nacidas de las antiguas potencias coloniales e imperiales, generaron el atraso y la pobreza que agobian al resto de la humanidad. Con solo el 20 por ciento de la población mundial, acotó, gastan tres cuartas partes de la energía que se consume en el mundo, contaminan los mares y el aire, y saturan la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas, con los efectos catastróficos que ya todos empezamos a padecer.

Miles y millones de hectáreas de tierra fértil se pierden, destacó, y muchas especies se extinguen porque la presión poblacional y la pobreza demandan esfuerzos desesperados para sobrevivir a costa de la naturaleza. Pero “no es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden económico mundial injusto”. Lo real es que todo lo que hoy contribuye al subdesarrollo y la pobreza constituye un ataque a la naturaleza. “El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden a la ecología y propician la destrucción del medio ambiente”.

Sostuvo que “si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta”, aplicar un orden económico internacional justo y utilizar toda la ciencia necesaria para lograr desarrollo sostenido sin contaminación. Y sentenció: “Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”.

Y finalizó preguntando que, si las supuestas amenazas del comunismo han desaparecido y no quedan pretextos para guerras frías, carreras armamentistas ni gastos militares, ¿qué impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercer Mundo e impedir la destrucción ecológica del planeta? “Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo”.[7]

Luego, en el 50º Aniversario de la ONU, en 1995, Fidel le recordó a la Asamblea General que, medio siglo después de que esa organización se fundara tras una guerra que sacrificó tantas vidas, “hoy 20 millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año de hambre y de enfermedades curables” y, mientras unos pueblos ricos tienen la perspectiva de vivir hasta 80 años, otros apenas alcanzan 40. “¿Hasta cuándo debemos esperar para que cese esta matanza?”.

Terminada la guerra fría, indicó, la carrera armamentista, el hegemonismo militar, la prepotencia, las presiones internacionales y el uso de la fuerza continúan. Los avances de la ciencia y la tecnología se multiplican pero sus beneficios no llegan a la mayor parte de la humanidad, mientras un consumismo irracional derrocha recursos y amenaza la vida en el planeta.

No obstante, observó Fidel, América Latina y África no tienen un solo miembro permanente en el Consejo de Seguridad, donde un grupo de poderosos abusan del anacrónico privilegio del veto y “entronizan un nuevo colonialismo dentro de las propias Naciones Unidas”. […] Y concluyó afirmando:

“Queremos un mundo sin hegemonismos, sin armas nucleares, sin intervencionismos, sin racismo, sin odios nacionales ni religiosos, sin ultrajes a la soberanía de ningún país, con respeto a la soberanía y a la libre determinación de los pueblos, sin modelos universales que no consideran para nada las tradiciones y la cultura de todos los componentes de la humanidad, sin crueles bloqueos que matan a hombres, mujeres […] como bombas atómicas silenciosas.”[8]

Cinco años después, en la Cumbre del Milenio, Fidel recalcó que “tres decenas de países desarrollados y ricos que monopolizan el poder económico, tecnológico y político se reúnen aquí con nosotros para ofrecernos más de las mismas recetas que han servido solo para hacernos cada vez más pobres, más explotados y más dependientes”. No obstante, no se habla de reformar esta vetusta institución, nacida hace más de medio siglo, cuando apenas había unos pocos países independientes, y convertirla en una entidad que refleje los intereses de todos los pueblos, sin que para nadie detente el antidemocrático derecho de veto.

Repitió que las causas fundamentales de los actuales conflictos están en la pobreza y el subdesarrollo de la inmensa mayoría de los pueblos, así como en la desigual distribución de las riquezas y los conocimientos que impera a consecuencia del saqueo colonial, el imperialismo y las guerras por nuevos repartos del planeta. Este orden es insostenible, advirtió. Hoy el 80 por ciento de habitantes de la Tierra es pobre, mientras los países ricos invierten sumas fabulosas en gastos militares y lujos.

A la vez, “la naturaleza es destrozada, el clima cambia a ojos vista, las aguas para el consumo humano se contaminan y escasean; los mares ven agotarse las fuentes de alimentos para el hombre; recursos vitales no renovables se derrochan en lujos y vanidades”. Así las cosas, concluyó Fidel, cualquiera comprende que, en el apremiante siglo que así comienza, el objetivo de las Naciones Unidas es salvar al mundo no solo de la guerra, sino asimismo del subdesarrollo, el hambre, la pobreza y la destrucción de las condiciones naturales indispensables para la existencia humana. Y hacerlo con premura, antes de que sea demasiado tarde.[9]

Nuestra réplica, globalizar la cooperación

En febrero de 2003, al abordar la cuestión del desastre ecológico que la llamada“civilización occidental” le está causando a la humanidad, Fidel Castro le advirtió a la Cumbre del Movimiento de los Países No Alineados que “Nuestra especie por primera vez corre real peligro de extinguirse por las locuras de los propios seres humanos, víctimas de semejante “civilización”. Nadie, sin embargo, luchará por nosotros, que constituimos la inmensa mayoría. Solo nosotros mismos, con el apoyo de millones de trabajadores manuales e intelectuales, sembrando ideas, creando conciencia, movilizando a la opinión pública del mundo y el propio pueblo norteamericano, podremos ser capaces de salvarla”.[10]

Un mes antes, al clausurar la Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, había propuesto una opción que, más allá de llamar a una simple alianza ecológica, rebasaba el horizonte inmediato anticipando la posibilidad de un movimiento antimperialista de las naciones más explotadas por el sistema reinante. Pero no lo hizo convocando a una confrontación, sino a desarrollar otro modo de orientar el destino de todos los pueblos, al sostener que la gran batalla se librará en el campo de las ideas y no en el de las armas, “porque cada fuerza, cada arma, cada estrategia y cada táctica tiene su antítesis surgida de la inteligencia y la conciencia inagotables de los que luchan por una causa justa”.[11]

Luego, en su mensaje a la XI Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, en 2004, Fidel empezó por reconocer el mérito de los fundadores de la UNCTAD, que identificaron al intercambio desigual como una de las principales causas del subdesarrollo. Pero señaló que, si bien ese diagnóstico fue un gran aporte a la cultura económica de la época, “hoy el flagelo del intercambio desigual apenas se menciona en discursos y conferencias”, pues las viejas metrópolis siguen lejos de admitir el deber y la necesidad de cumplir el objetivo de equilibrarlo.

Allí a los países pobres se les prometió ayuda para el desarrollo y reducir progresivamente el abismo entre ricos y pobres. No obstante, señaló, lo que el Tercer Mundo recibe es una ínfima parte de lo que les paga a los países ricos por servicio a la deuda. Y el saqueo continúa, añadió, mediante los subsidios que impiden el acceso de los productos de los países pobres al mercado de los ricos. Además, a través de los senderos sinuosos de la OMC y los términos que se le imponen a las naciones pobres en los tratados de libre comercio, en condiciones en las que éstas no pueden competir con la tecnología, el control sobre la propiedad intelectual y los inmensos recursos financieros de los países ricos.

Esto, agregó, aparte de la grosera explotación de la mano de obra barata por medio de las maquiladoras, la especulación monetaria, el comercio de armas y la brutal transferencia de recursos financieros de los países pobres a los países ricos, y la fuga de capitales. Dinero de todo el mundo, principalmente de los países pobres, se fuga hacia Estados Unidos, sin lo cual esa potencia no podría sostener sus enormes déficits fiscales y comerciales. Dicho esto, preguntó Fidel: “¿Alguien se atrevería a negar las consecuencias sociales y humanas de la globalización neoliberal impuesta al mundo? ¿Cómo pueden los líderes del imperialismo y los que comparten con él el saqueo del mundo hablar de derechos humanos y mencionar siquiera las palabras libertad y democracia en este mundo tan brutalmente explotado? Lo que se practica contra la humanidad es un crimen permanente de genocidio.”

El sistema imperialista que hoy impera ‑‑concluyó‑‑, ha arribado a un orden económico global neoliberal, despiadadamente irracional e injusto, que es insostenible. Esa evolución ha traído consigo las llamadas sociedades de consumo y sus tendencias despilfarradoras e irresponsables. Ellas envenenan las mentes de gran número de personas en el mundo, que en medio de una ignorancia política y económica generalizada son manipuladas por la publicidad a través de los fabulosos medios masivos que la ciencia ha creado.

Por otra parte, 60 años después del estallido de la bomba atómica en Hiroshima, ahora en el mundo hay decenas de miles de artefactos más potentes y sistemas de armas más sofisticados. Por primera vez en la historia, observó Fidel, el hombre ha creado la capacidad técnica para su total autodestrucción. Así, en apenas medio siglo, Han surgido dos grandes y mortales peligros para la propia supervivencia de la especie: el que emana del desarrollo tecnológico de las armas, y el que viene de la destrucción sistemática y acelerada de las condiciones naturales para la vida en el planeta.”

En la disyuntiva a que ha sido arrastrada por el sistema, no hay otra alternativa para la humanidad: o la actual situación mundial cambia, o la especie corre el riesgo real de extinción”.

En esa perspectiva, los pueblos se harán ingobernables, terminó Fidel; no habrá métodos represivos que puedan impedirlo. Y en esa lucha por su supervivencia estarán no solo los hambrientos del Tercer Mundo, estarán asimismo todas las personas conscientes del mundo rico. De esa crisis inevitable, predijo, más temprano que tarde saldrán pensadores, guías y organizaciones sociales y políticas de diversa índole que harán el máximo esfuerzo por preservar la especie. “Sembremos ideas y todas las armas que esta civilización bárbara ha creado sobrarán; sembremos ideas, y la destrucción irremediable de nuestro medio natural de vida podrá impedirse”.[12]

El siguiente año, en la Segunda Cumbre Cuba‑Caricom, celebrada en Barbados, Fidel reseñó cómo, en el entorno que ese grupo de países enfrenta para asegurar su supervivencia, las acciones egoístas de algunos de sus principales socios comerciales se suman a los devastadores huracanes que azotan al Caribe.

La brecha entre el Norte cada vez más rico y el Sur cada día más pobre no para de ensancharse y constituye una amenaza permanente a la estabilidad del mundo. Somos, dijo, víctimas de un sistema de comercio internacional plagado de barreras –arancelarias y no arancelarias–, sistemas de cuotas, subsidios y onerosas condiciones, mientras nos obligan a soportar el hipócrita discurso del “libre comercio” repetido por los mismos que nos cierran los mercados.

El colosal derroche consumista no solo afecta la economía mundial, añadió Fidel, sino que también amenaza al medio ambiente. ¿Cómo enfrentarán nuestros países los daños de la temporada ciclónica en los próximos diez años? ¿Cómo enfrentaremos el peligro de desaparecer por el calentamiento global y la elevación del nivel de los mares? El despilfarro de los recursos naturales acabará con la vida en la Tierra, pero los primeros en perecer serán nuestros pequeños Estados insulares. Cuba responsabiliza a los países ricos y a las suntuosas economías de consumo por el agravamiento de la magnitud de los desastres naturales en el Caribe. En consecuencia, “¿Cómo enfrentar estos desafíos y el reto de sobrevivir y avanzar en medio de la crisis económica, social, política y ambiental que sufren nuestro hemisferio y el mundo?”

A la globalización neoliberal y egoísta, al antidemocrático orden político y económico internacional, debemos responder con la unidad y la globalización de la solidaridad, y la promoción del diálogo, la integración y la cooperación genuina.”[13]

La batalla global

Pero esa talentosa movilización de la lucha por los derechos del Tercer Mundo y del conjunto de la humanidad frente a la arbitrariedad imperialista, asimismo debía desarrollar una conciencia mundial más lúcida de sus razones y posibilidades. Tan temprano como en 1993 –lejos aún de la crisis que en 2008 emergería en Wall Stree–‑, Fidel Castro ya había manifestado que “el neoliberalismo no tiene porvenir”, porque en su momento todo ese andamiaje de explotación de los pueblos empezaría a ser cuestionado. Sin embargo, ante la ostensible hegemonía neoliberal de aquel momento, Fidel admitió que pasaría un tiempo para que esto ocurriera. Mientras, dijo, “tenemos que estar ahí luchando por las cosas más justas, por las ideas más correctas, formando conciencia”.[14]

Pese al poder que entonces el “pensamiento único” neoliberal alcanzó ante la confusión y las deserciones que algunas izquierdas padecieron, el descrédito de las políticas neoliberales pronto siguió a las desastrosas consecuencias de su aplicación. En apenas seis años Fidel constatóque con la gravedad de los problemas económicos y ambientales en curso, el debate ideológico resurgía en nuevas circunstancias. La humanidad podrá salvarse, observó, porque el imperio está sufriendo una profunda crisis y “un día de crisis forma más conciencia que […] 10 años sin crisis”.[15]

Poco después, al explicar la situacióneconómica internacional y las amenazasambientales, señaló que “es mundial el problema y por eso también se está formando una conciencia”, a lo que enseguida agregó: “Creo en las ideas y […] en los conocimientos, en la cultura y especialmente en la cultura política”, y hoy esta realidad del mundo globalizado obliga a buscar mayores conocimientos y encontrar soluciones globales. Por consiguiente, ahora no hay tarea más urgente que crear una conciencia universal sobre esos problemas y llevarlos a la masa de miles de millones de hombres y mujeres de todas las edades. Las condiciones objetivas y los sufrimientos que padece la mayoría de ellos, destacó Fidel, ahora crean las condiciones subjetivas para llevar adelante ese proceso de concientización.

Recordó que a lo largo de la historia la sociedad humana ha cometido colosales errores, y los sigue cometiendo. Pero, aun así, él seguía convencido de que el ser humano es capaz de concebir las más nobles ideas, albergar los más generosos sentimientos y, superando los instintos que la naturaleza le impuso, también es capaz de dar la vida por lo que siente y piensa, como lo ha demostrado tantas veces a lo largo de la historia[16]. Por ello creoque este mundo puede salvarse pese a los inmensos poderes creados para implementar y explotar esa situación, dijo, “porque creo en la preminencia de las ideas sobre la fuerza”. Por esto, señaló, hoy hablamos de la “batalla de ideas”.[17]

¿Pero qué género de ideas, orientadas a qué fin? Se equivoca quien suponga que la estrategia fidelista de movilizar a las naciones del Tercer Mundo en la lucha por la justicia económica global, y a la inteligencia y las jóvenes generaciones contra el consumismo y la depredación ambiental, disimule un repliegue defensivo distinto del ánimo revolucionario expresado en la segunda Declaración de La Habana. Al contrario, a las pausas en la marcha del proceso esto las repotencia como oportunidades para reflexionar sobre la siguiente ofensiva de los pueblos.

Como Fidel mismo lo resumiría, en la presente coyuntura nadie puede asegurar que ya se van a producir cambios revolucionarios en América Latina, como tampoco nadie puede asegurar que no vayan a suceder en cualquier momento, en uno o varios países. Porque “si uno analiza objetivamente la situación económica y social en algunos países, no puede tener la menor duda de que se trata de una situación explosiva”. Si a esos problemas no se les halla solución urgente, advirtió, “puede ocurrir más de una revolución en América Latina cuando menos se lo imagine Estados Unidos. Y no podrá culpar a nadie de promover esas revoluciones”.[18]

[1]. Intervención Especial en el XIII Seminario “Geopolítica y Relaciones Internacionales en el siglo XXI”, ISRI, La Habana 2018.

[2]. Ver Fidel Castro, La crisis económica y social del mundo, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 1983.

[3]. Discurso en la sesión solemne de constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el teatro Carlos Marx de La Habana, el 2 de diciembre de 1976.

[4]. Ignacio Ramonet, Cien horas con Fidel, Segunda Edición, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, 2006, p. 440.

[5]. Discurso en la Sesión Inaugural de la Cumbre Sur, el 12 de abril de 2000.

[6]. Discurso ante la Asamblea General de la ONU el 12 de octubre de 1979.

[7]. Discurso en la Conferencia de la ONU sobre Media Ambiente y Desarrollo, el 12 de junio de 1992.

[8]. Discurso en Nueva York por el 50º Aniversario de la ONU, el 22 de octubre de 1995.

[9]. Discurso por la Cumbre del Milenio, en Naciones Unidas, Nueva York, 6 de septiembre de 2000.

[10]. Discurso en la XIII Conferencia de Jefes de Estado o Gobierno del Movimiento de Países No Alineados, en Kuala Lumpur, Malasia, el 26 de febrero de 2003.

[11]. Discurso de clausura de la Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, en homenaje al 150º aniversario del natalicio de José Martí, el 29 de enero de 2003.

[12]. Mensaje de Fidel Castro a la XI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el 13 de junio de 2004.

[13]. Discurso en la Segunda Cumbre Cuba‑CARICOM, en Bridgetown, Barbados, el 8 de diciembre de 2005.

[14]. Discurso en el encuentro con organizaciones de solidaridad con Cuba, en el hotel Bahía Othon, de Salvador de Bahía, Brasil, el 19 de julio de 1993.

[15]. Discurso ante la Conferencia Mundial Diálogo de Civilizaciones, La Habana, el 30 de marzo de 2005.

[16]. Ramonet, p. 454-55.

[17]. Ramonet, p. 457.

[18]. Ramonet, fascículo contentivo del capítulo 24, p. 31.

https://antorchae.blogspot.com/2018/05/fidel-castro-estrategia-por-los.html

http://www.cubasocialista.cu/2018/05/15/fidel-castro-estrategia-por-los-derechos-de-la-humanidad/

Publicado por: David Díaz Ríos /  CubaSigueLaMarcha.blogspot.com / CubaEstrellaQueIlumina /

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