Edward Snowden: Sus revelaciones en el libro “El imperio de la vigilancia”

https://www.prensa-latina.cu/images/2019/agosto/01/z-snowder.jpg

Edward Snowden: Es un analista de sistemas estadounidense que alcanzó celebridad en 2013 al revelarse como la fuente de las filtraciones del programa secreto de vigilancia electrónica del gobierno de los Estados Unidos y acusar a su gobierno de llevar a cabo un programa de vigilancia y espionaje a nivel nacional y mundial, sobrepasando sus atribuciones constitucionales. Ecured

 

Edward Snowden: “Era una persona que el gobierno más poderoso del mundo quería desaparecer”   Por Ewen MacAskill

 

El hombre cuyas revelaciones de vigilancia estatal sacudieron el mundo habla exclusivamente con The Guardian sobre su nueva vida y sus preocupaciones por el futuro.

 

El denunciante de irregularidades más famoso del mundo, Edward Snowden , dice que ha detectado un debilitamiento de la hostilidad pública hacia él en los EE. UU. por su divulgación de documentos de alto secreto que revelaron el alcance de los programas de vigilancia global administrados por las agencias de espionaje estadounidenses y británicas.

En una entrevista exclusiva de dos horas en Moscú para conmemorar la publicación de sus memorias, Registro Permanente, Snowden dijo que las advertencias terribles de que sus revelaciones causarían daño no habían sucedido, e incluso los críticos anteriores ahora admitieron que “vivimos en un mundo mejor y más libre”. y un mundo más seguro ”debido a sus revelaciones.

En el libro, Snowden describe en detalle por primera vez sus antecedentes y lo que lo llevó a filtrar pormenores de los programas secretos que ejecuta la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU. (NSA) y la sede de comunicación secreta del Reino Unido, GCHQ .

Describe los 18 años transcurridos desde los ataques del 11 de septiembre como “una letanía de destrucción estadounidense por  medio de la autodestrucción estadounidense, con la promulgación de políticas secretas, leyes secretas, tribunales secretos y guerras secretas”.

Snowden también dijo: “El mayor peligro aún está por venir, con el refinamiento de las capacidades de inteligencia artificial, como el reconocimiento facial y de patrones.

“Una cámara de vigilancia equipada con IA no sería un mero dispositivo de grabación, sino que podría convertirse en algo más cercano a un oficial de policía automatizado”.

Le preocupa que los Estados Unidos y otros gobiernos, ayudados por las grandes compañías de internet, estén avanzando hacia la creación de un registro permanente de todos en la tierra, registrando la totalidad de sus vidas diarias.

Si bien Snowden se siente justificado por lo que hizo hace seis años, le dijo al The Guardian que estaba reconciliado con estar en Rusia en los años venideros y que estaba planeando su futuro sobre esa base.

Reveló que se casó en secreto con su pareja, Lindsay Mills, hace dos años en un juzgado ruso.

Si bien preferiría estar en los EE. UU. o en algún lugar como Alemania, está relajado en Rusia, ahora capaz de llevar una vida diaria más o menos normal. Tiene menos miedo que cuando llegó por primera vez en 2013, cuando se sintió solo, aislado y paranoico de que los agentes estadounidenses buscaran represalias en las calles.

“Yo era una persona que el gobierno más poderoso del mundo quería desaparecer. No les importaba si me iba a la cárcel. No les importaba si me iba al suelo. Solo querían que me fuera ”, dijo.

Él ha prescindido de las bufandas, sombreros y abrigos que alguna vez usó como disfraces y ahora se mueve libremente por la ciudad, montando en el metro, visitando galerías de arte o el ballet, reuniéndose con amigos en cafés y restaurantes.

Registro Permanente, que se publicará el martes (*) en más de 20 países, muestra el cambio que lo llevó de trabajar bien dentro de la NSA y la CIA a Hong Kong, donde entregó un caché de documentos clasificados a los periodistas de The Guardian.

Los documentos revelaron la escala de vigilancia masiva de los Estados Unidos, el Reino Unido y sus aliados. Él ocupa un lugar destacado en la lista de buscados de Estados Unidos y enfrenta décadas en la cárcel si es detenido.

El gobierno de los Estados Unidos podría tomar regalías del libro, pero el avance sustancial ya ha sido depositado.

Normalmente reacio a hablar de su vida personal, Snowden se abrió, tanto en la entrevista como en las memorias, para hablar por primera vez sobre su vida en Moscú e incluso sobre la persona que describe como “el amor de mi vida”, Mills.

Las encuestas realizadas en los EE. UU. en 2013 e inmediatamente después mostraron una división casi igual entre los que lo veían como un traidor y los que lo veían como un héroe.

“Es curioso que ahora, seis años después, la imagen controvertida que tenía haya comenzado a suavizarse”.

Incluso las personas a las que no les gusta personalmente ahora estaban preparadas para aceptar “vivimos en un mundo mejor, más libre y más seguro debido a las revelaciones de la vigilancia masiva”, dijo.

Uno de las candidatos presidenciales demócratas, Bernie Sanders, dijo que le gustaría ver una resolución que pusiera fin al exilio permanente de Snowden, mientras que otra, la congresista Tulsi Gabbard, dijo en mayo que lo perdonaría.

Los temores de que el presidente Vladimir Putin lo entregue como un regalo a Donald Trump han retrocedido a medida que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se han enfriado.

Snowden dijo que ayudó que Rusia lo viera como una publicidad útil.

 

Jugó con llamar a sus memorias The New Forever o Welcome to Forever antes de conformarse Registro Permanente, lo que refleja su preocupación por la forma en que las empresas estatales y privadas están acumulando datos.

“Nos hemos mudado a una sociedad en la que nos vemos obligados a vivir nuestras vidas desnudos ante el poder”

Para contrarrestar esto, argumenta a favor de una reforma legislativa y un mayor uso del cifrado de extremo a extremo para proteger los correos electrónicos, el chat y otras comunicaciones. Pero esto no es suficiente, dice, para contrarrestar los cambios tecnológicos acelerados que permiten mayores intrusiones de privacidad y pide un movimiento de protesta mundial, similar a los del cambio climático.

“Tienes que estar listo para defender algo si quieres que cambie”, dijo. “Eso es lo que espero que este libro ayude a las personas a decidir por sí mismas”.

Snowden, de 36 años, vive en un apartamento de dos dormitorios en las afueras de Moscú y se sustenta principalmente de las tarifas por hablar con estudiantes, activistas de derechos civiles y otros en el extranjero a través de enlaces de video.

Recibió asilo temporal cuando llegó por primera vez y ahora tiene residencia permanente, el equivalente a una tarjeta verde de EE. UU., Renovable cada tres años, aunque dijo que esto era solo una formalidad.

Se dirigía desde Hong Kong a través de Rusia y Cuba (**) a lo que esperaba sería santuario en Ecuador cuando Estados Unidos canceló su pasaporte, dejándolo varado en Rusia.

Le gusta viajar, a pesar de estar restringido dentro de las fronteras de Rusia, y ha visitado ciudades como San Petersburgo y la localidad de Sochi en el Mar Negro.

“Una de las cosas que se pierde entre todas las problemáticas políticas del gobierno ruso es el hecho de que este es uno de los países más bellos del mundo. La gente es amigable. La gente es cálida ”, dijo. “Y cuando vine aquí no entendí nada de esto. Estaba aterrorizado de este lugar porque, por supuesto, eran la gran fortaleza del enemigo, que es la forma en que un agente de la CIA mira a Rusia “.

En el pasado, no habría hablado tan abiertamente sobre Rusia, preocupado por cómo podría percibirse en Estados Unidos.

Nos conocimos en un piso, no el suyo, en el bulevar Tsvetnoy, cerca del centro de la ciudad. Un minuto a pie a la izquierda del piso hay un Starbucks y a la derecha un Krispy Kreme. Snowden, a quien le encanta la comida rápida, dijo que una de las cosas que los estadounidenses no sabían sobre Rusia era que casi todas las cosas que se podían obtener en los Estados Unidos estaban disponibles allí, aparte de, agregó melancólicamente, un Taco Bell.

A lo largo de la historia, el exilio significó ser separado de la sociedad, “un castigo peor que la muerte”. Pero el exilio ya no significaba eso, dijo. Podía comunicarse con estudiantes en Nueva York por video y tres horas más tarde hacer un evento similar en Alemania.

Describiéndose a sí mismo como “un gato de interior por elección”, es más feliz sentado en su computadora hasta altas horas de la noche, comunicándose con activistas y simpatizantes. La diferencia horaria con los Estados Unidos lo ha convertido en una necesidad. La noche antes de conocernos, él solo se había acostado a las 6 de la mañana. Su patrón normal es dormir hasta tarde en la mañana.

En Registro Permanente, describe cómo él y Mills se conocieron cuando tenía 22 años en un sitio de Internet, Hot or Not, en el que se publicaron y calificaron las imágenes. Él le dio un 10 sobre 10. Ella le dio un ocho.

Siete años más tarde, mientras se preparaba para volar a Hong Kong, le dijo que no le había contado sobre sus planes de denunciar a los denunciantes, ya que esto la habría convertido en un accesorio. Se siente mal porque ella no sabía a dónde había ido.

Una de las sorpresas en  Registro Permanente es la inclusión de extractos de su diario. Estos son contundentes y crudos, registrando cuán “enojada” estaba con su repentina desaparición, incluso preguntándose si estaba teniendo una aventura.

Cuando la policía y el FBI lo buscaron por primera vez, un policía sospechaba de ella. Ella escribió: “Me estaba mirando como si hubiera matado a Ed. Estaba buscando por la casa su cuerpo.

Cuando ella apareció en la puerta de Snowden en Moscú, él se preparó para una bofetada, pero en lugar de eso, ella le dijo que lo amaba y apoyó su decisión de convertirse en denunciante.

 

“Tienes que estar listo para defender algo si quieres que cambie.”

En las memorias, escribe sobre su obsesión de la infancia y la adolescencia con las computadoras y los juegos, como Legend of Zelda y Super Mario Bros. Cuando era adolescente, pirateó una instalación nuclear e informó de sus vulnerabilidades a las autoridades. Un funcionario del laboratorio nuclear de Los Alamos, donde se creó la bomba atómica, llamó a su madre para agradecerle.

Registro Permanente ofrece una de las cuentas más detalladas de cómo es trabajar dentro de una agencia de inteligencia en el siglo XXI. “No hay James Bonds”. Él revela que la NSA usaba cada vez más contratistas, fue uno durante la mayor parte del tiempo, en lugar de emplear personal permanente.

En una escuela de entrenamiento para espías, los tutores lo apodaron “el Conde”, que rápidamente dice que suena exótico, pero en realidad fue porque sus gestos le recordaron a los tutores un personaje de Sesame Street.

No hubo un momento crucial cuando decidió recurrir a los denunciantes. Asistió, por casualidad, a una conferencia sobre la escala de vigilancia china de sus propios ciudadanos. Eso creó un pensamiento persistente de que si China lo estaba haciendo, también podría hacerlo Estados Unidos. Buscó y encontró confirmación.

La película de 2016 de Oliver Stone, Snowden, lo retrató mientras sacaba a escondidas los documentos de la NSA escondiendo una tarjeta SD, del tamaño de un pequeño sello, en un cubo de Rubik. Snowden ni lo confirma ni lo niega, sabiendo que un día aún podría ser procesado. “Un cubo de Rubik puede ser muy útil y funciona como un dispositivo de distracción y también funciona como un dispositivo de ocultación”.

Recordó cómo sus planes casi se desmoronaron cerca del final. Había acumulado documentos en secreto en una computadora abandonada y lo estaba moviendo. “Así que me detuve en el pasillo mientras retiraba esta vieja máquina y un supervisor me dice: ‘¿Qué estás haciendo con esta máquina?’ Y lo miro con franqueza y digo: ‘Robando secretos’ ”. Ambos se rieron. Pero eso era exactamente lo que estaba haciendo.

Cronología de Snowden

21 de junio de 1983 Nace Edward Joseph Snowden en Elizabeth City, Carolina del Norte, EE. UU.

2006-2013 Inicialmente en la CIA, y luego como contratista para primero Dell y luego Booz Allen Hamilton, Snowden pasa años trabajando en ciberseguridad en proyectos para la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE. UU.

20 de mayo de 2013 Edward Snowden llega a Hong Kong, donde unos días después se reúne con periodistas de The Guardian y comparte con ellos un caché de documentos de alto secreto que ha estado descargando y almacenando durante algún tiempo.

5 de junio de 2013  The Guardian comienza a informar sobre las filtraciones de Snowden, con revelaciones sobre la NSA que almacena los registros telefónicos de millones de estadounidenses, y la agencia afirma que su programa Prism tenía “acceso directo” a los datos en poder de Google, Facebook, Apple y otros sitios de Internet gigantes

7 de junio de 2013 El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ve obligado a defender los programas, insistiendo en que los tribunales y el Congreso los supervisan adecuadamente.

9 de junio de 2013 Snowden se hace público como la fuente de las filtraciones en una entrevista en video.

16 de junio de 2013 Las revelaciones se expanden para incluir al Reino Unido, con noticias de que GCHQ interceptó las comunicaciones de políticos extranjeros durante la cumbre del G20 de 2009 en Londres, y que la agencia de espionaje británica también ha aprovechado los cables de fibra óptica que transportan gran parte del tráfico de Internet.

21 de junio de 2013 Estados Unidos presenta cargos de espionaje contra Snowden y solicita que Hong Kong lo detenga por extradición.

23 de junio de 2013 Snowden sale de Hong Kong hacia Moscú. Hong Kong afirma que los Estados Unidos se equivocaron con el segundo nombre de Snowden en los documentos presentados solicitando su arresto, lo que significa que no tenían poder para evitar su partida.

1 de julio de 2013 Rusia revela que Snowden ha solicitado asilo. También expresa interés en solicitar asilo en varias naciones sudamericanas. Finalmente, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Venezuela ofrecen asilo permanente.

3 de julio de 2013 Mientras se dirigía desde Moscú, el presidente de Bolivia, Evo Morales, se ve obligado a aterrizar en Viena su avión presidencial, después de que  países europeos rechazan que sobrevuele por su espacio aéreo de su avión, sospechando que Snowden estaba a bordo. Es retenido y la aeronave registrada durante 12 horas.

1 de agosto de 2013 Después de vivir en un aeropuerto durante un mes, Snowden recibe asilo en Rusia.

21 de agosto de 2013 The Guardian revela que el gobierno del Reino Unido le ordenó destruir el equipo informático utilizado para los documentos de Snowden.

Diciembre de 2013 Snowden es finalista del Papa Francisco como la Persona del Año del Tiempo, y da el “Mensaje de Navidad Alternativo” del Canal 4.

Mayo de 2015 La NSA detiene la recopilación masiva de registros de llamadas telefónicas estadounidenses que Snowden reveló.

Diciembre de 2016 Oliver Stone lanza la película Snowden con Joseph Gordon-Levitt, Melissa Leo, Tom Wilkinson, Zachary Quinto y un cameo del ex editor de The Guardian Alan Rusbridger.

Enero de 2017 La licencia de Snowden para permanecer en Rusia se extiende por tres años más.

Junio ​​de 2018 Snowden dice que no se arrepiente de sus revelaciones y dice: “El sector gubernamental y corporativo se aprovechó de nuestra ignorancia. Pero ahora lo sabemos. La gente está al tanto ahora. La gente aún no tiene poder para detenerlo, pero lo estamos intentando “.

Marzo de 2019 Vanessa Rodel, que protegió a Snowden en Hong Kong, recibe asilo en Canadá.

Septiembre de 2019 Snowden sigue viviendo en un lugar no revelado en Moscú mientras se prepara para publicar sus memorias.V

Video de Laurence Topham

(Tomado de The Guardian / Traducción RAF-Cubadebate)

(*) El libro fue presenta el martes de la pasada semana. La entrevista fue realizada previo a la presentación del texto.
(**) Cuba no recibió petición formal de asilo ni paso para Edward Snowden; aunque sí defendió públicamente el derechos de naciones latinoamericanas que se brindaron públicamente para concederle el asilo.

 

https://micatalejo.cubava.cu/files/2013/11/snowden-congreso-300x168.jpg

 

Edward Snowden: La vigilancia digital es el arma nuclear de nuestros días

 

Edward Snowden, en videoconferencia desde Moscú ante una audiencia en la Universidad de Dalhousie (Halifax, Canadá), denunció que el gobierno de los Estados Unidos tiende a secuestrar y militarizar las innovaciones en el ámbito de las telecomunicaciones, aprovechándose del deseo humano natural de comunicarse y explotándolo para conseguir poder ilimitado.

“Tomaron nuestra capacidad nuclear y la transformaron en el arma más horrible que el mundo había presenciado”, dijo Snowden, argumentando que en el siglo XXI se está observando la misma tendencia, pero con las ciencias de la computación: “Su alcance es ilimitado… ¡pero las medidas de su salvaguardia no!”.

Snowden argumenta que las tecnologías modernas militarizadas, con ayuda de los medios sociales y los gigantes tecnológicos, permite que los gobiernos se vuelvan “todopoderosos” en su capacidad de monitorear, analizar e influir en el comportamiento de la gente.

“Es a través del uso de nuevas plataformas y algoritmos […] que pueden cambiar nuestro comportamiento. En algunos casos, son capaces de predecir nuestras decisiones, y también pueden empujarlas hacia diferentes resultados”, declaró.

Para Snowden, la necesidad de los seres humanos de pertenecer a grupos sociales está siendo explotada, ya que los usuarios de las redes voluntariamente consienten en proveer sus datos privados al firmar acuerdos cuidadosamente redactados que casi nadie lee nunca.

“Tienen cientos y cientos de páginas de jerga legal que no estamos calificados para leer y evaluar y, sin embargo, se consideran vinculantes para nosotros. Y ahora estas instituciones, que son tanto comerciales como gubernamentales, […] lo han estructurado y afianzado hasta convertirlo en el medio de control social más efectivo en la historia de nuestra especie”, concluyó.

Edward Snowden es conocido por haber filtrado informaciones sobre los programas de espionaje a la sociedad por parte del gobierno de los Estados Unidos a través de la NSA y la CIA.

 

https://felipe.cubava.cu/files/2015/04/Snowden-conferencia-contrase%C3%B1a-300x168.jpg

 

Estados Unidos demanda a Snowden por la publicación de sus memorias sin revisión previa

 

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda este martes contra Edward Snowden por violar los acuerdos de confidencialidad contraídos con la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).

El informático publicó un libro tituladoVigilancia Permanente, el cual salió a la venta ayer en 23 países, como España, México, Colombia, Argentina, Brasil, Perú y el propio EE.UU., sin contar con la revisión previa de la CIA y la NSA, organismos para los que Snowden trabajó.

En 2013, el programador estadounidense reveló el masivo sistema de espionaje de EE.UU. en todo el mundo, y la nueva obra cuenta los detalles de su trabajo en estas agencias estadounidenses y las operaciones secretas realizadas por las mismas.

¿Cómo Snowden sustraía la información que obtuvo de la NSA? ¿Cómo sus antiguos colegas de la agencia conocían la información íntima de los ciudadanos?, son algunas de las preguntas que encuentran respuesta en Vigilancia Permanente.

Si bien la demanda sostiene que “no busca impedir o restringir la publicación y distribución” del libro, pretende confiscar los ingresos de la venta.

“La información de inteligencia debería proteger a nuestra nación, no proporcionar ganancias personales”, afirmó el fiscal federal del Distrito Este de Virginia, G. Zachary Terwilliger, al tiempo que el comunicado del Departamento de Justicia señala que la medida es “independiente de los cargos penales” contra Snowden.

(Con información de teleSUR)

 

https://www.cubaperiodistas.cu/wp-content/uploads/2017/02/Edward-Snowden-014-500x400.jpg

 

Del libro “El imperio de la vigilancia”: Las revelaciones de Edward Snowden  /

 

Cubaperiodistas publica un nuevo texto del libro El imperio de la vigilancia (Editorial José Martí), de Ignacio Ramonet, quien autorizó especialmente su reproducción para los periodistas cubanos y los lectores de esta página.

Usted puede leer también aquí la secuencia que ya hemos publicado de este libro:

 

“En el pasado, ningún gobierno había tenido el poder de mantener
a sus ciudadanos bajo una constante vigilancia.
Ahora, la Policía del Pensamiento vigila a todo el mundo, constantemente”
George Orwell, 1984.

La literatura (1984, de George Orwell) y el cine de ciencia ficción (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían alertado: con la instauración de las sociedades seguritarias y los avances de las técnicas de la comunicación, acabaríamos todos bajo vigilancia. Pero pensábamos que, si esto llegaba a suceder, la violación de nuestra vida privada sería cometida por un régimen dictatorial de carácter neototalitario. Era un error. Las pasmosas revelaciones que el disidente estadounidense Edward Snowden hizo el 7 de junio de 2013 sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones, acusan directamente a los Estados Unidos, país generalmente considerado como la “patria de la libertad”. Desde la ley Patriot Act, sabíamos a qué atenernos: los Estados no tardarían en persuadirnos para que digamos adiós a algunas de nuestras libertades. Además, el presidente Barack Obama acabó por confesarlo: “No podéis tener el 100% de seguridad, el 100% de respeto a la vida privada y cero inconvenientes. Es necesario que, como sociedad, elijamos[1]”. Incluso, añadió, aunque ello implique “algunas modestas intromisiones en vuestra vida privada”. ¿Modestas?

Volvamos a las declaraciones de Edward Snowden. Este exasesor técnico de la CIA, que entonces tenía 29 años y trabajaba para una empresa privada –Booz Allen Hamilton[2]— subcontratista de la NSA, reveló a Glenn Greenwald[3], periodista del diario británico The Guardian, y a Laura Poitras[4], realizadora de documentales cinematográficos, la existencia de programas ocultos, autorizados por el gobierno de los Estados Unidos, que permiten la vigilancia clandestina de las comunicaciones de millones de personas a través de todo el mundo.[5]

El programa PRISM

En el año 2006 se lanzó un primer programa secreto. Su finalidad: espiar todas las llamadas telefónicas realizadas, sobre todo a través de la compañía Verizon, tanto en el interior como hacia el exterior de los Estados Unidos.

Pero su principal revelación fue otro programa secreto, desarrollado por la NSA a partir de 2007, y cuyo nombre de guerra es PRISM. Su objetivo: vigilar todas las comunicaciones procedentes del extranjero que pasan por los servidores de los Estados Unidos. En la práctica, el alcance de PRISM es mucho mayor. Permite a la NSA acceder totalmente a los servidores de nueve de las compañías de Internet más importantes, todas estadounidenses; o sea: AOL; Apple, Facebook[6], Google, Microsoft, Paltalk, Yahoo, Skype y YouTube (hay que destacar la ausencia de Twitter[7]).

Concretamente, la NSA puede obtener toda la información de cada una de estas empresas globales, lo que constituye el robo de datos personales más colosal de la historia, robo que afecta a miles de millones de personas que utilizan cada día los servicios de Facebook, Gmail, Skype o Yahoo en los cinco continentes. Los datos de cualquiera que, en los últimos diez años, haya utilizado los servicios de alguna de estas empresas, han sido, sin duda alguna, interceptados y almacenados por la NSA mediante la aplicación del programa PRISM. Conversaciones en audio y video, fotos, correos electrónicos, ficheros adjuntos, historial de las conexiones, chats en audio y video vía Skype, ficheros Google Drive, fototecas, claves de conexión… todo es espiado, filtrado, clasificado, archivado y transmitido a otras agencias de información de los Estados Unidos, a la CIA o al FBI, para verificaciones exhaustivas[8]. Según el Washington Post, los mil ojos de la NSA pueden “ver literalmente lo que usted teclea” en su ordenador[9].

Edward Snowden nos ha enseñado también -con pruebas- que la NSA tiene capacidad de activar a distancia los teléfonos móviles y los ordenadores (aunque estén apagados) y de transformarlos en dispositivos de escucha… “El teléfono que se lleva en el bolsillo –confirma Terry Hayes–, se puede encender a distancia sin que nos demos cuenta. De este modo se puede activar el micrófono que el móvil lleva integrado. En tal caso, quien se introduzca en el teléfono puede oír todo lo que se dice en una habitación[10].” Para protegerse contra esta intromisión, sólo hay que hacer una cosa: quitar la batería del teléfono (cuando se puede; en los iPhones, por ejemplo, ya no se puede) y meterlo en un frigorífico.

Controlar todas las comunicaciones

Otro documento difundido por Edward Snowden muestra que, en marzo de 2013, una unidad de la NSA, la Global Access Operations, recogió en apenas treinta días los metadatos de más de 124.000 millones de llamadas telefónicas y de más de 97.000 millones de correos electrónicos… Otros documentos, difundidos por The Guardian en junio de 2013, muestran también que, por término medio, la NSA roba mensualmente los metadatos de unos 13.500 millones de comunicaciones en la India y 2.300 millones en Brasil. Con la colaboración de los gobiernos y de los servicios de información locales, también captura los datos de alrededor de 500 millones de comunicaciones en Alemania, 70 millones en Francia, 60 millones en España, 47 millones en Italia, etc.[11]. Con un acopio tan colosal, PRISM sobrepasa todo lo que Orwell pudo imaginar. No es de extrañar que este programa secreto se haya convertido en la herramienta más eficaz a la hora de elaborar el informe diario sobre “riesgos en materia de seguridad”, que la NSA remite cada mañana al presidente de los Estados Unidos.

La NSA, explica Snowden, ha construido una formidable infraestructura que le permite interceptar prácticamente todo tipo de comunicaciones. De tal modo que esta agencia llega a almacenar la gran mayoría de las comunicaciones humanas, y puede hacer uso de ellas como quiera y cuando quiera[12].

Es algo tan enorme que le lleva a decir a Glenn Greenwald:

El gobierno de los Estados Unidos ha creado un sistema cuyo objetivo es la eliminación total de la vida privada electrónica en el mundo. No es una exageración, es el objetivo explícito y literal de un Estado policiaco: proporcionar a la NSA todos los medios que le permitan recoger, almacenar, controlar y analizar todas las comunicaciones electrónicas entre todas las personas del mundo entero. La NSA está consagrada por completo a esta única misión: actuar de tal manera que ni una sola comunicación en el planeta escape a las garras de su sistema[13].

La Ley USA Freedom Act

En respuesta a una demanda interpuesta por la Unión estadounidense para las libertades civiles, la justicia de los Estados Unidos sentenció el 7 de mayo de 2015, a partir de estas revelaciones, que el programa de vigilancia de metadatos telefónicos -quién llama a quién, cuándo, dónde, cuánto tiempo- no tenía fundamento legal. El tribunal estimó que la sección 215 de la ley Patriot Act había sido utilizada erróneamente por la NSA y por el gobierno de los Estados Unidos. Esta sección 215 preveía que cualquier documento interno de una empresa podía ser requisado por las autoridades en nombre de la lucha contra el terrorismo. La Administración estadounidense sostenía que los metadatos telefónicos de los clientes de las empresas de telecomunicación no eran “informaciones personales”. Sin embargo, según la Justicia, la NSA infringió realmente la ley al vigilar sin justificación legal a los ciudadanos estadounidenses[14]. Sin embargo, el Tribunal no ordenó el fin de la vigilancia. Por una sencilla razón: la sección 215 expiraba al final del mes de mayo de 2015… El 2 de junio de 2015, el Senado aprobó una nueva ley, la USA Freedom Act, que limita algunos de los excesos de la NSA en las tareas de vigilancia, aunque, en contrapartida, prolonga otras disposiciones de la Patriot Act. Esta nueva ley acaba sobre todo con la recogida masiva, automática e indiscriminada de metadatos, que continuarán almacenados en los operadores telefónicos; las autoridades podrán reclamarlos y acceder a ellos a medida que los vayan necesitando. Conservan la posibilidad de reclamarlos en tiempo real, pero tienen que justificar que existe un vínculo “razonable y detallado” con el terrorismo. La ley USA Freedom Act sólo afecta a la recogida de información en los Estados Unidos. No cambia nada sobre la vigilancia que la NSA practica clandestinamente en el extranjero[15].

La National Security Agency

En los Estados Unidos, el campo de la información permanece en el misterio. Por ejemplo, nadie conoce con exactitud el número de agencias que operan en él. Los mejores especialistas estiman que aproximadamente veintiséis de ellas son oficiales, y ocho más totalmente anónimas, de las que la opinión pública ignora incluso el nombre. El número de sus efectivos es también una información clasificada, aunque se puede razonablemente estimar en más de 150.000 el número de agentes que operan en su órbita. La más importante –y la más desconocida—de estas agencias es la NSA, que depende del Pentágono, es decir, del Ministerio de Defensa, y opera en todo el mundo. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses desconocía su existencia hasta las revelaciones de Snowden, aunque, ya en 1998, una excelente película, Enemigo público[16], había denunciado ante la opinión pública el poder oculto de esta agencia.

El actor Gene Hackman interpretaba en ella el papel de un antiguo analista de transmisiones de la NSA, perfecto conocedor de la agencia y de sus fechorías:

Tú telefoneas a tu mujer, explicaba en el film, y dices: “bomba”, “presidente”, “Alá”…, o un centenar de palabras similares, y el ordenador las analiza y las destaca… Esto ocurre desde hace décadas, porque, desde los años 1940, el Estado está compinchado con las empresas de telecomunicación y accede a todo: extractos bancarios, datos informáticos, correos electrónicos, llamadas telefónicas… Cuanto más enganchado estés a la tecnología, más fácil es ficharte. Antes, era necesario pincharte la línea, pero ahora los satélites la capturan directamente. La NSA tiene más de cien satélites-espía clasificados como secreto de defensa; y en su sede, en Fort Meade, dispone de una red informática subterránea de nueve hectáreas…

Por sí sola, la NSA emplea directamente a unos 30.000 agentes, y dispone además de aproximadamente 60.000 personas más, reclutadas por empresas privadas. De todos los presupuestos destinados a los servicios secretos estadounidenses, el más importante es el de la NSA. Ella, y no la CIA, es quien posee los principales sistemas de espionaje y control: una red mundial de satélites de vigilancia, millares de superordenadores, un número incalculable de agentes compiladores y descodificadores, e impresionantes bosques de gigantescas antenas satélites en las colinas del estado de Virginia Occidental. La NSA produce más de 50 toneladas de documentos clasificados cada día…

Una de las especialidades de la NSA es espiar a los espías, es decir, a los servicios de información de otras potencias, amigas y enemigas. Por ejemplo, durante la guerra de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido, en 1982, la NSA consiguió descifrar el código secreto de los servicios de información argentinos y transmitírselo a los británicos, proporcionándoles de esta forma una ventaja decisiva.

A principios de la década de 1990, la NSA no quiso ya limitarse a escuchar, vía satélite, el conjunto de los intercambios telefónicos y electrónicos en el mundo. Quiso ir más lejos, y pidió autorización para instalar un microchip pirata en cada ordenador o teléfono móvil fabricado en los Estados Unidos, para, de este modo, poder vigilar directa y clandestinamente las comunicaciones de estos aparatos electrónicos. Este proyecto totalitario, impulsado por el presidente Georges H. Bush padre (antiguo director de la CIA) fue, afortunadamente, parado por Bill Clinton en 1994.

Presidentes franceses bajo escucha

Otros documentos, revelados y difundidos por WikiLeaks el 24 de junio de 2015, y publicados en París por Libération y Mediapart, han mostrado que la NSA espió también a Francia. Incluso los tres últimos presidentes franceses -Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande- fueron “escuchados” por agentes estadounidenses entre 2006 y 2012. Estos documentos, altamente reservados, nos han permitido tener una idea aproximada de la cantidad de información que la NSA puede interceptar sobre los principales responsables políticos franceses. Se trata de informes analíticos procedentes de un trabajo de escucha, a diferencia de los documentos que difundió Snowden en 2013, que eran esencialmente fichas técnicas que describían las capacidades de la NSA.

Por ejemplo, uno de estos documentos lista los números de teléfono interceptados. Entre ellos, el del presidente francés en ese momento, Nicolas Sarkozy, y también los de algunos de sus colaboradores cercanos, como Jean-David Levitte (consejero diplomático) o Claude Guéant (en esa época, secretario general del Elíseo). En la lista está también el número de teléfono del portavoz de Asuntos Exteriores, el del secretario de Estado de Comercio Exterior (Pierre Lellouche) o el del de Asuntos Europeos (Jean-Pierre Jouyet). Y lo más preocupante: también aparece en ella el número de una sección telefónica del Eliseo encargada de las comunicaciones internas del ejecutivo.

Todos estos números figuran en una lista, establecida por la NSA, de “selectores”, es decir, en la jerga de las agencias de información, de términos clave que les interesan especialmente (números de teléfono, direcciones electrónicas, etc.), lo que prueba que todas estas personalidades, entre ellas los tres presidentes franceses, fueron escuchadas directamente y sus conversaciones diseccionadas[17].

Otros documentos, difundidos por WikiLeaks en julio de 2015, muestran que los Estados Unidos espiaron también a otros aliados: en este caso, a los miembros del gobierno de Japón, incluido el primer ministro, Shinzo Abe, y su jefe de gabinete, Yoshihide Suga, así como a altos directivos del Banco Central nipón. En total, 35 “objetivos”, entre los que se encontraban los patronos de importantes empresas industriales, fueron vigilados [18].

Otros jefes de Estado “amigos” –Dilma Rousseff, en Brasil, Enrique Peña Nieto, en México—fueron víctimas de las escuchas de la NSA. El semanario Der Spiegel reveló igualmente que el teléfono móvil de la canciller alemana Angela Merkel había sido escuchado por el Special Collection Service (SCS), una unidad de información muy especial, compuesta por miembros de la CIA y de la NSA. El Spiegel precisó que el SCS operaba desde el tejado de la Embajada de los Estados Unidos en Berlín. Se sabe que, en efecto, esta unidad disimula habitualmente sus aparatos de escucha en falsos edificios, camuflados a veces con trampantojos, y construidos con materiales especiales que dejan pasar fácilmente las ondas. Estos edificios se sitúan dentro del recinto de las embajadas o de los espacios consulares.

Embajadas, nidos de espías

Desde hace tiempo, hay instalados dispositivos de vigilancia en el último piso de la Embajada de los Estados Unidos en París, donde trabajan más de mil de personas, entre ellas miembros camuflados del SCS. No es casualidad que el edificio principal de la embajada esté situado en el corazón de todos los centros de poder francés. A menos de un kilómetro están el Eliseo, varios ministerios estatales (Interior, Justicia, Defensa, Asuntos Exteriores), la Asamblea Nacional…

Se sabe que las embajadas, sean del que país que sean, suelen ser nidos de espías, que se dedican a completar, de forma ilegal, las informaciones recogidas abiertamente por los diplomáticos de carrera[19]. Tratándose de los Estados Unidos, esta particularidad alcanza proporciones desmesuradas. Desde hace mucho tiempo, este país se invistió a sí mismo de la función geopolítica de “potencia imperial”; así que sus embajadas en capitales extranjeras albergan innumerables servicios secretos.

Esto se puede observar con claridad en la película Zero dark Thirty[20], que repasa de forma muy documentada la historia de la eliminación del jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Se descubre en ella que, sobre todo en países como Pakistán, Irak o Afganistán, las embajadas de los Estados Unidos ocultan en realidad impresionantes dispositivos de espionaje, gestionados por una multitud de agentes secretos y de expertos en seguimiento electrónico.

Otro testimonio de la inquietante realidad que esconde la mayoría de las embajadas de los Estados Unidos es el que nos entrega el fundador de WikiLeaks, Julian Assange:

Todos los días laborables, 71.000 personas, en 191 países, que representan a diferentes agencias gubernamentales estadounidenses, se despiertan y se encaminan a su oficina. Tras haber franqueado las vallas de acero y las filas de guardias armados, acceden finalmente a alguno de los 276 edificios fortificados que componen las 169 embajadas y otras misiones diplomáticas del Departamento de Estado en el exterior. Allí se reúnen con los representantes y agentes de otros 27 ministerios y organismos del gobierno de los Estados Unidos, lo cual incluye a la CIA, a la NSA, al FBI y a las diferentes secciones de las fuerzas armadas encargadas de la información. […] Entre ellos hay también agregados militares –espías al amparo del servicio exterior–, agentes de otras agencias gubernamentales de los Estados Unidos (incluso, en algunas embajadas, se pueden encontrar comandos encargados de operaciones especiales clandestinas). En el tejado de los edificios, potentes antenas de radio y satélite escrutan el cielo. Algunas están conectadas directamente con Washington para enviar (y recibir) mensajes del Departamento de Estado o de la CIA; otras sirven para repetir las comunicaciones de los barcos de guerra y los aviones militares que transitan por esos lugares; otras, en fin, han sido instaladas directamente por la NSA con el fin de vigilar masivamente los teléfonos móviles y las comunicaciones electrónicas de la población local[21].

Muy equipadas para las tareas de vigilancia, las embajadas estadounidenses se dedican seriamente a esta tarea. Como se ha visto, no dudan en espiar incluso a sus amigos. Y hay que constatar que, a pesar de sus débiles protestas, meramente formales, los aliados de los Estados Unidos parecen haberse resignado a vivir bajo la vigilancia permanente y clandestina de la NSA, un espionaje que constituye una seria amputación de su soberanía.

No se ha hecho nada al respecto. Algunos aliados, sobre todo los británicos y los alemanes, llegan incluso a colaborar con la agencia estadounidense que los espía. En mayo de 2015 se supo, por ejemplo, que, por cuenta de la NSA, los servicios secretos alemanes (Bundenaschrichtendienst, BND) había tenido bajo escucha en París, entre 2005 y 2015, a la presidencia de la República, al ministro de Asuntos Exteriores y a varias grandes empresas francesas, entre ellas Dassault y Airbus. Y que el dúo BND-NSA también había vigilado a los principales responsables políticos y económicos de otros países aliados: Bélgica, Países Bajos, Austria…

Según la prensa alemana, el BND estaría entregando mensualmente a la NSA hasta 1.300 millones de metadatos. Ya se ha visto que, aunque no revelen el contenido de las comunicaciones, estos metadatos permiten saber quién se ha comunicado con quién, durante cuánto tiempo y en qué lugar.

En España, según reveló la prensa, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tambien facilitó el espionaje masivo de EE.UU. Los servicios de Inteligencia españoles conocían el trabajo de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA, en sus siglas en inglés) y le facilitaban sus tareas, según muestran varios documentos filtrados por Edward Snowden. Dicho de otro modo, el Centro Nacional de Inteligencia español habría permitido y ayudado a Washington a intervenir unas 60 millones de llamadas telefónicas en diciembre de 2012 y enero de 2013, violando de esta manera el derecho a la intimidad de los españoles.

El programa Tempora

Por su parte, los servicios de información británicos “escuchan” clandestinamente todas las comunicaciones que pasan por el Reino Unido. Espiaron incluso las comunicaciones de las delegaciones extranjeras que asistieron en Londres a la cumbre del G20, en abril de 2008. Una vez más, sin hacer ninguna distinción entre enemigos y amigos[22].

Por otro lado, han puesto a punto su propio programa secreto de vigilancia electrónica, Tempora, que les permite acumular cantidades colosales de informaciones robadas. Sólo en 2012, el GCHQ habría vigilado unos 600 millones de “contactos telefónicos” ¡cada día! Con total ilegalidad, sus agentes habrían llegado a “conectarse” a más de 200 cables de fibra óptica… Cada cable transporta 10 gigabytes[23] por segundo. En teoría, los ordenadores del GCHQ pueden “tratar” unos 21 petabytes[24] al día, lo que significa “filtrar” el equivalente a los 40 millones de palabras de la Enciclopedia Británica ciento noventa y dos veces al día…

El objetivo de la NSA y de las agencias de información asociadas es controlar Internet y a sus más de 3.000 millones de usuarios. Parece imposible, pero están a punto de conseguirlo: “Empezamos a dominar Internet –ha declarado un espía inglés en The Guardian-, y nuestra capacidad actual es impresionante”. Para mejorarla aún más, la agencia británica GCHQ lanzó en 2013 otros dos programas megalómanos: Mastering The Internet (MTI), sobre “cómo dominar Internet”, e Interception Modernisation Programme (IMP), para una explotación definitivamente orwelliana de las telecomunicaciones globales.

Con el mismo fin, la NSA estableció hace tiempo acuerdos estratégicos con unas 80 empresas estadounidenses de electrónica, de telefonía y de servicios de ingeniería informática –entre ellas, AT&T, IBM, CSC, Microsoft, Oracle, Verizon, Intel, Motorola, Hewlett-Packard, EDS, Booz Allen Hamilton, Qalcomm, CenturyLink, Unisys, etc.—, que le prestan asistencia técnica en todas sus misiones. Son empresas gigantes que han puesto a punto las tecnologías operativas de vigilancia, y que velan por el buen funcionamiento de las infraestructuras y de los programas informáticos de las redes automáticas de espionaje.

La relación entre la NSA y estos socios privados adquiere una importancia estratégica para las autoridades de los Estados Unidos. Hasta tal punto que es supervisada por una de las unidades más secretas del sistema de información estadounidense: la Special Source Operation (SSO), que Edward Snowden no duda en calificar de “joya de la corona” de la NSA.

Gracias a los periodistas Duncan Campbell[25] y Nicky Hager[26] sabemos que, desde los años 1950, la NSA exige a las compañías telefónicas estadounidenses, especialmente a la Western Union, que, al final de cada jornada, envíen a un responsable de la agencia una copia de los metadatos del conjunto del tráfico de las telecomunicaciones que llegan a los Estados Unidos, o salen de ellos. Durante la investigación del caso Watergate, el director de la NSA fue interrogado y, en 1975, terminó por admitir: “La NSA intercepta sistemáticamente todas las comunicaciones internacionales, ya sean aéreas o por cable”. Unos años después, un nuevo director de la agencia, John McConnell, confesará: “No hay ni un solo acontecimiento de la política extranjera que no interese al gobierno de los Estados Unidos, y en el que la NSA no esté directamente implicada[27]”.

Los archivos difundidos por Snowden han mostrado que el coloso estadounidense de las telecomunicaciones, AT&T, también había autorizado secretamente a la NSA para que accediera a miles de millones de correos electrónicos intercambiados en el territorio estadounidense, entre ellos los de la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, cuyo proveedor de acceso a Internet es AT&T. Paralelamente, se ha sabido también que AT&T suministraba a la agencia de Fort Meade más de mil millones de lecturas de móviles al día[28].

El complejo securitario-digital

Es completamente inédita esta alianza entre el poder político, el aparato de información, algunos grandes medios de comunicación dominantes, y los titanes tecnológicos que controlan las telecomunicaciones, la electrónica, la informática, Internet, las industrias de fibra óptica por cable, los satélites, los programas informáticos, los servidores, etc. Una complicidad de este calibre, entre la primera potencia militar del mundo y las empresas privadas globales que dominan las nuevas tecnologías de Internet, instituye de hecho un auténtico complejo securitario-digital, que sucede al complejo militar-industrial, denunciado por el presidente Eisenhower en 1960, un complejo que amenaza con tomar el control del Estado democrático. Sus características más inquietantes son precisamente la banalización de la vigilancia masiva y la tentación del control social integral.

Este reforzamiento sin precedentes de la prepotencia del Estado y esta amplia privatización del espionaje, están creando, en democracia, una nueva entidad política –el Estado de vigilancia—frente a cuyo poder el ciudadano se siente cada vez más desarmado y desamparado.

Notas

[1] L’Obs., 8 de junio de 2013.

[2] En 2012, Booz Allen Hamilton facturó, a la Administración de los Estados Unidos, 1.300 millones de dólares por el servicio de “contribución a misiones de vigilancia”

[3] Léase el testimonio de Glenn Greenwald, Sin un lugar donde esconderse, op. cit.

[4] Autora del documental Citizenfour, que repasa las revelaciones de Edward Snowden sobre la vigilancia mundial generalizada, y que recibió el Oscar al mejor documental en 2015.

[5] La Unión estadounidense para las libertades civiles ha reagrupado todos los documentos hechos públicos hasta ahora por Edward Snowden en la siguiente base de datos: https://www.aclu.org/nsa-documents-search

[6] El principal responsable de la seguridad antipiratería de Facebook, Max Kelly, encargado especialmente de proteger la información personal de los usuarios de Facebook contra los ataques exteriores, dejó la empresa en 2010, y fue contratado por… la NSA.

[7] Cf. “L’absence de Twitter du programme PRISM, défense des libertés ou manque d’intérêt?”, Le Monde, 11 de junio de 2013.

[8] La base legal que, en principio, autoriza esta vigilancia masiva es la Foreign Intelligence Surveillence Act (FISA), una ley de 1978 que describe los procedimientos de vigilancia física y electrónica, así como la recogida de informaciones en el extranjero, bien directamente, bien por medio del intercambio de información con otros gobiernos. En 2001, esta ley fue modificada por la USA Patriot Act, con el fin de incluir a los grupos terroristas. El 9 de julio de 2008, el Congreso votó una nueva modificación, la FISA Amendments Act, de 2008, para legalizar a posteriori las prácticas ilegales de escucha clandestina a ciudadanos estadounidenses en la era Bush. El 28 de diciembre de 2012, el Senado votó una prórroga de la ley hasta el 31 de diciembre de 2017. (Fuente: Wikipedia).

[9] El único medio de evitar que el ordenador pueda ser vigilado a distancia es utilizar uno que nunca haya sido conectado a Internet. Los servicios de información solo podrían controlarlo accediendo físicamente a él e instalando un dispositivo de vigilancia (“chivato”) en su disco duro.

[10] T. Hayes, Yo soy Pilgrim, op. cit.

[11] G. Greenwald, op. cit.

[12] E. Snowden, citado en ibid.

[13] Ibid.

[14] Le Monde, 7 de mayo de 2015.

[15] Le Monde, 4 de junio de 2015.

[16] Tony Scoot, Enemy of the State, 1998.

[17] Cf. Adrien Gévaudan, “Affaire des écoutes de la NSA, pourquoi la France savait”, Revue Internationale et Stratégique, 31 de octubre de 2013 (http://www.iris-france.org/43487-affaire-des-ecoutes-de-la-nsa-pourquoi-la-france-savait).

[18] El País, Madrid, 31 de julio de 2015.

[19] En septiembre de 2010, WikiLeaks publicó unos 25.000 telegramas codificados, secretos, intercambiados entre el Departamento de Estado de los Estados Unidos y alrededor de 259 embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo. Estos telegramas pusieron de relieve el papel casi de procónsul que el embajador de los Estados Unidos ejerce en la mayoría de los países, en particular en España.

[20] Kathryn Bigelow, Zero Dark Thirty, 2013.

[21] Julian Assange, http://readersupportednews.org/opinion2/277-75/32906-what-wikileaks-teaches-us-about-how-the-us-operates, 29 de agosto de 2015.

[22] En virtud de una ley aprobada por los conservadores británicos en 1994, que coloca el interés del Estado por encima de la cortesía diplomática, es legal espiar a los diplomáticos extranjeros en el Reino Unido.

[23] En informática, el byte es la unidad de información. Un gigabyte (GB) es una unidad de almacenamiento de información, que equivale a 1010 bytes, es decir, a mil millones de bytes, el equivalente a una furgoneta totalmente cargada de hojas de papel escritas.

[24] Un petabyte (PT) equivale a 1015 bytes.

[25] Duncan Campbell es el autor del primer artículo sobre Echelon, publicado el 12 de agosto de 1988 por el semanario británico New Statesman.

[26] Nicky Hager es autor del libro Secret Power (1996), en el que, por primera vez, desvela el funcionamiento de la red Echelon, y donde describe el papel que juega su país, Nueva Zelanda.

[27] http://echelononline.free.fr/pages/chrono.html

[28] Le Monde, 18 de agosto de 2015.

 

(Continuará)

Nuevo libro de Snowden: EEUU demanda a editoriales por secretos de la CIA y NSA

El Gobierno de Donald Trump decidió que Estados Unidos debe demandar al antiguo agente de inteligencia Edward Snowden por publicar su más reciente libro ‘Vigilancia Permanente’ sin haber sido revisado ni autorizado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA).


Snowden está en la mira de Washington desde 2013, cuando desveló la trama de espionaje que realiza el país norteamericano contra el resto del planeta, sin importar invadir la privacidad de millones de personas y vulnerar sus vidas para así poder y tratar de sostener su hegemonía, cada vez más cuestionada.

El martes 17 de septiembre, Snowden -actualmente residenciado en Moscú, Rusia, por ser un objetivo político de Washington, situación que pone su vida en peligro- lanzó el libro ‘Vigilancia Permanente‘, el cual recoge sus memorias.

La reacción inmediata del Departamento de Justicia (DOJ, por su sigla en inglés) fue presentar una demanda en contra del ex analista de inteligencia de la CIA y la NSA y también contra las editoriales responsables de la publicación de este libro: MacMillan, Holtzbrinck y Planeta.

El objetivo de Trump no es censurar el texto, pues se escapa de sus manos, sino congelar y recuperar las ganancias por las ventas que obtenga el libro, ya que, según el DOJ, “la información de inteligencia debe proteger a nuestra nación, no proporcionar ganancias personales”.

Además, de acuerdo con el criterio del DOJ, el documento “viola los acuerdos de confidencialidad que firmó Snowden con la CIA y la NSA” y alegan que nunca se les presentó un borrador para la “revisión y aprobación antes de su publicación”, algo a lo que Snowden estaba supuestamente obligado tras trabajar para ambas agencias.

¿Qué dice la demanda del Gobierno de Trump?De acuerdo con la demanda interpuesta ante un Tribunal Federal del Distrito de Virgina por el DOJ, la medida “no trata de obstaculizar la publicación o distribución del libro, ya que el hacerlo violaría los derechos de la Primera Enmienda”, sino que busca “reclamar todas las ganancias provenientes de su venta y comercialización”.

La medida también busca que los recursos que se obtengan por la venta del libro no lleguen a manos de Snowden, ni a “las entidades corporativas implicadas en la publicación del libro”.

Segun el Gobierno de Trump, la editorial y las empresas que decidieron apoyar la publicación de Snowden “no deberán transferir ningunos fondos” al autor, al menos en lo que se resuelve el caso en el Tribunal de los Estados Unidos.

En la demanda se cita al grupo editorial MacMillan, y a su empresa matriz Holtzbrinck, por ser las responsables de comercializar el libro en Estados Unidos. Sin embargo, no se hace ninguna mención a Editorial Planeta, quien edita el libro de Snowden en español, tanto para España como para Latinoamérica.

Al respecto, Jody Hunt, fiscal general adjunto de Estados Unidos, señaló: “Edward Snowden ha violado una obligación a la que se comprometió con Estados Unidos cuando firmó acuerdos como parte de su trabajo en la CIA y como contratista de la NSA. No permitiremos que nadie se enriquezca a expensas de Estados Unidos sin cumplir con sus obligaciones de revisión previa a la publicación”.

Lo extraño del caso es que el libro no incluye nuevas revelaciones sobre lo que realiza Estados Unidos contra el mundo, sino va más dirigida a relatar la vida de Snowden.

Sin embargo, la administración Trump alega que el acuerdo firmado por el autor sobre confidencialidad y compromiso a guardar los secretos de las agencias para las que trabajó entre 2005 y 2013, sería el eje principal para motivar la demanda.

“La capacidad de Estados Unidos para proteger la información confidencial de seguridad nacional depende del cumplimiento por parte de los empleados y contratistas de sus acuerdos de no divulgación. Esta demanda demuestra que el Departamento de Justicia no tolerará este tipo de violaciones“, agregó Hunt.

Reacción de SnowdenEl exespía de 35 años reaccionó en redes sociales y comunicó lo siguiente sobre este nuevo proceso que abrió el régimen de Trump: “Es difícil pensar en un mayor sello de autenticidad que el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos presente una demanda sosteniendo que tu libro es tan veraz que escribirlo era literalmente contrario a la ley”.

Según la promoción de la editorial Planeta, el autor “desgrana por primera vez por qué lo hizo, cómo ayudó a construir un sistema de vigilancia masivo y la crisis de conciencia que le llevó a destaparlo todo y poner en jaque al sistema”.

Snowden está acusado en EE. UU. de espionaje, después de filtrar hace seis años los detalles del programa de vigilancia masiva a escala mundial por parte de la CIA y la NSA.La editorial agrega que el libro “alerta sobre la deriva autoritaria de los Estados, que denuncia la colaboración entre el espionaje y las grandes multinacionales de la era digital y que destapa cómo nos vigilan y de qué manera se comercia con nuestra información personal”.

El 6 de junio de 2013, Snowden le quitó a la humanidad un velo para mostrar la realidad de como EE. UU. espía la privacidad absoluta de cada individuo. Ese día comenzó a filtrar documentos confidenciales que evidenciaban los programas de la NSA, la CIA y otras agencias de inteligencia, en los que se exponían sus labores de monitorización y espionaje masivo.

Snowden hizo públicos, a través de los periódicos The Guardian y The Washington Postdocumentos clasificados como “alto secreto de Estado” sobre varios programas de la NSA, incluyendo los programas de vigilancia masiva PRISM y XKeyscore.

Desde entonces, Snowden es perseguido por la justicia estadounidense, al punto de convertirse en uno de los “criminales” más buscados -como el caso de Julian Assange- al enfrentar cargos por revelar información clasificada.

Snowden vive actualmente en Moscú bajo un régimen de “asilo temporal”, después de que abandonó Estados Unidos en 2013 con 1,7 millones de documentos que detallaban los programas de espionaje masivo de su país.

(Publicado originalmente en El Ciudadano: https://www.elciudadano.com/reportaje-destacado-mejor-periodismo/nuevo-libro-de-snowden-ee-uu-demanda-a-editoriales-por-publicar-secretos-de-la-cia-y-nsa/09/23/ )

 

https://davidson.cubava.cu/files/2015/01/CubaestrellaQueIlumina.jpg

Publicado por: David Díaz Ríos / CubaEstrellaQueIlumina

Posted in Sin categoría | Leave a comment