¿Por qué unas “tierras raras” son tan poderosas?

Las tierras raras permiten que los teléfonos móviles y los reproductores de audio digitales emitan sonido y luz. Unos imanes de neomidio hacen que funcionen el altavoz, el motor vibratorio y los pequeños audífonos. Los colores de la pantalla de cristal líquido (LCD) se reproducen con europio (rojos) y terbio (verde).  / Foto: Granma

¿Por qué unas “tierras raras” son tan poderosas? / El gran poder de unas “tierras raras” / El arma de las «tierras raras»

En los celulares, los reproductores de mú­sica, las computadoras, los marcapasos, los drones… una amplia gama de productos de amplio consumo, uso médico, militar y otros estratégico, coincide la dependencia de un mis­mo ingrediente: tierras raras. ¿Por qué incluso se les llega a considerar el equivalente a una ‘opción nuclear’?

Un pequeño grupo de minerales son ingredientes de casi todos los equipos electrónicos que usamos y de los que se han hecho muy dependientes la tecnología en diferentes ramas, y en particular algunos países. De ahí el enorme poder de unas tierras raras. Si no estás al tanto, aquí te ponemos al día.

¿Qué son las tierras raras?

Las tierras raras o metales raros son un conjunto de 17 elementos químicos con características especiales: escandio, itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio). En realidad, no son tan excepcionales, pero son difíciles de encontrar en las concentraciones deseables y difíciles de procesar, ya que a menudo contienen materiales radioactivos naturales, como el uranio y el torio.

¿Para qué se utilizan?

Las tierras raras tienen una importancia vital para una amplia gama de industrias, desde las tecnológicas hasta las del ámbito militar. Los metales y las aleaciones que los contienen se utilizan en muchos dispositivos que utilizamos todos los días, como la memoria de la computadora, las baterías recargables, los teléfonos celulares, los imanes, las luces fluorescentes, etc. En los últimos 20 años ha habido una explosión en la demanda de muchos artículos que requieren metales raros.

Además, el Ejército utiliza elementos de tierras raras en gafas de visión nocturna, armas de precisión, equipos de comunicaciones y de GPS, baterías y otros dispositivos electrónicos de defensa.

Esa medida económica se considera una de las opciones ‘nucleares’ de China en su batalla con Washington, debido a que el país asiático es el principal productor de metales de tierras raras y posee las reservas más grandes del mundo.

¿Cuán importantes son para EE.UU.?

 EE.UU. depende de los suministros de tierras raras de China, que representan un 80 % de sus compras globales de estos materiales. Pekín controla aproximadamente entre el 85 y el 95 % de la producción y el suministro de todas las tierras raras. El año pasado, el país asiático produjo alrededor del 78 % del volumen global de estos metales.

Las tierras raras se encuentran entre los pocos artículos chinos que las autoridades estadounidenses han excluido de la lista de artículos sujetos a aranceles, lo que demuestra “su importancia estratégica”, según asegura el analista político independiente Alessandro Bruno, quien agrega que China también entiende esa importancia.

El experto recuerda también que el Departamento de Defensa norteamericano “está preocupado por la falta de suministros adecuados de tierras raras en EE.UU., señalando que esto compromete las capacidades de fabricación de armas”.

¿Utilizará Pekín su arma “estratégica”?

Las tierras raras son “ciertamente las armas que China puede usar en su arsenal de negociación comercial contra el presidente de EE.UU., Donald Trump”, opina el analista.

Según el citado experto Alessandro Bruno, si Pekín prohibiera las exportaciones de materiales de tierras raras, podría paralizar la industria global, especialmente las tecnologías emergentes, ya que hay muy pocas opciones para obtener esos metales tecnológicos esenciales de cualquier otro lugar. Con todo, el analista precisa que “China no necesariamente quiere hacer esto, porque plantea un juego largo, y no quiere que Occidente desarrolle alternativas”.

  • Las acciones de tierras raras se dispararon durante la mañana de este miércoles después de que medios estatales chinos advirtieran que Pekín podría utilizar las exportaciones de estos materiales vitales para distintas industrias como un arma en su guerra comercial con EE.UU.
  • El enfrentamiento entre EE.UU. y China se ha agravado en las últimas semanas después de que Washington decidiera incluir en su lista negra comercial a Huawei, el gigante chino de las telecomunicaciones, al que acusa de espiar para Pekín, algo que la compañía niega.

(Actualidad RT: ¿Qué son las tierras raras y por qué son una ‘opción nuclear’ de China en la guerra comercial con EE.UU.?)

El gran poder de unas tierras raras

Un pequeño grupo de minerales son ingredientes de casi todos los equipos electrónicos que usamos y de los cuales nos cuesta mucho desligarnos

En el ajetreo de la vida cotidiana, casi nadie repara en la composición de los objetos que nos rodean y de los cuales nos cuesta mucho desligarnos. ¿Se ha preguntado usted, por ejemplo, de qué están hechos los aparatos electrónicos que usamos? Le sorprendería conocer la coincidencia en los celulares, los reproductores de mú­sica, las computadoras, los marcapasos… y hasta en los controversiales drones, de un mis­mo ingrediente: tierras raras.

Este grupo de elementos del bloque F de la tabla periódica ha penetrado en el tejido de la vida moderna en dimensiones que no hubiésemos imaginado años atrás.

Las primeras tierras raras fueron descubiertas en el siglo XVIII. Hoy se conocen 17 de ellas, que en realidad son metales con radios iónicos y comportamientos químicos muy pa­recidos que dificultan su separación. Una condición que hasta bien entrado el siglo XX todavía no éramos capaces de manejar.

Estos elementos están dispersos en pequeñas cantidades por toda la corteza terrestre. Algunos como el cerio, el itrio y el neodimio son más abundantes que el plomo, y el tulio lo es más aún que el oro y el platino. Pero los yacimientos bastante grandes y con la concentración suficiente como para que merezca la pena explotarlos son, en efecto, muy raros.

Sin embargo, Karl Gschneidner, técnico me­talúrgico del Laboratorio Ames, en Iwoa, EE.UU., asegura que la lista de artículos de uso cotidiano que contienen tierras raras es casi interminable.

Si bien el consumo actual se concentra ma­yoritariamente en la industria automotriz, donde se utilizan en la fabricación de los di­versos magnetos que requiere un vehículo para funcionar, son nuevos mercados, como el tecnológico, los que les han abierto las puertas. De hecho, con el desarrollo de la nanotecnología prácticamente todos los dispositivos de última generación contienen en sus piezas alguno de estos minerales.

Según afirma el experto estadounidense en la revista National Geographic, una de las propiedades más atrayentes de las tierras raras es que los imanes que se producen con ellas son más potentes que los normales y pesan menos, lo cual posibilita que los aparatos electrónicos sean cada vez más pequeños y ligeros.

Los motores de los discos duros de las computadoras, los altavoces en los teléfonos móviles y laptops dependen de estos imanes. Lo mismo ocurre con las guitarras eléctricas, los escáneres de resonancia magnética y los hornos de microondas.

Otra aplicación relativamente reciente, y donde los magnetos también juegan un rol importante, son la última generación de turbinas eólicas. Además, las cualidades de estos elementos son útiles en el mundo de la salud, así como en aleaciones metálicas.

Las tierras raras emiten diferentes longitudes de onda de luz, por lo que con ellas se fabrican dispositivos para identificar billetes falsos. Asimismo, estas propiedades ópticas favorecen el envío de señales a través de fibras ópticas a lo largo de muchos kilómetros, por lo cual su uso está muy extendido en el campo de las telecomunicaciones.

Pero las áreas de eficiencia energética y defensa son las que les han otorgado a las tierras raras su carácter estratégico.

Las Fuerzas Armadas de EE.UU. también dependen de las tierras raras. Para las gafas de visión nocturna, se necesitan lantano, gadolinio e itrio. Los imanes de samario, capaces de soportar altísimas temperaturas, permiten controlar los aviones no tripulados (drones) Predator y los misiles Tomahawk. 

Debido a su gran capacidad de conducir la energía, estos metales se emplean en los productos asociados a la iluminación (bombillas, lámparas, etc.) y en particular en aquellos que se basan en la tecnología LED, que está en alza en el mercado internacional porque sus aplicaciones funcionan con menos electricidad y, por tanto, son más baratas.

En el área de defensa, se usa neodimio para fabricar telémetros láser, sistemas de orientación y de comunicaciones, mientras que el erbio se destina al desarrollo de amplificadores en transmisión de datos de fibra óptica y el samario en armas de precisión.

UN MERCADO PRÁCTICAMENTE CHINO

Hasta la década de los años ochenta, Estados Unidos dominó la lista de productores de tierras raras, con el 13 % de las reservas a nivel global. Pero su época dorada acabó cuando China —con el 48 % de las reservas— irrumpió en este mercado.

La nación asiática llevaba varias décadas desarrollando técnicas para la separación de las tierras raras —una tarea que es muy complicada debido a las propiedades químicas de estos elementos—, y pronto desplazó a sus competidores.

Actualmente, más del 85 % de la oferta mundial viene de China y prácticamente el 100 % de las tierras raras “pesadas” —o sea, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio— también están en su territorio.

Otros países como EE.UU., Rusia, Canadá y Australia siguen siendo grandes productores de tierras raras. Pero sus producciones son ínfimas comparadas con las de China.

En el 2010 y bajo el criterio de proteger sus recursos naturales y darle a la producción local un mayor valor agregado, el gigante asiático aplicó nuevas políticas para que las  multinacionales trasladaran sus instalaciones productivas a ese país.

A las economías más industrializadas, co­mo Estados Unidos, Japón y el bloque de la Unión Europea, no les agradó la medida y se vieron obligadas a explorar nuevas reservas que le permitan a Occidente recuperar parte de la oferta de estos recursos. En ese sentido, se comenzó a pensar en la Luna —donde se sabe existen yacimientos de estas tierras—, así como en las profundidades de los océanos. Recientemente, un equipo japonés descubrió la presencia de estos minerales en el Pacífico.

“Las tierras raras son demasiado importantes para nosotros como para mantenernos al margen”, dijo el ex presidente de Estados Uni­dos, Barack Obama, cuando su país junto a varias otras naciones presentaron ante la Or­ga­nización Mundial de Comercio (OMC) una acción para intentar revertir la decisión soberana de China.

Pero la tendencia de la segunda economía del mundo a limitar las exportaciones de algunos de estos elementos estratégicos obedece a una necesidad de autoabastecimiento para dar prioridad al comercio de productos de mayor valor agregado, como han abogado los políticos chinos.

No obstante, la crisis ha generado un alza de los precios de las tierras raras a nivel global. Por ejemplo, el disprosio, que se usa para fabricar los discos duros de las computadoras, se ha llegado a vender a más de 400 dólares el kilogramo, mientras que diez años atrás su precio no superaba los 15 dólares.

La demanda, mientras tanto, no muestra signos de disminuir. Según las previsiones, en el 2015 la industria mundial consumirá unas 185 mil toneladas de tierras raras, casi el doble de lo que se consumió en el 2010.

El arma de las «tierras raras»

En uno de sus tantos frentes que tiene abierto Estados Unidos en su afán por dominar al mundo, la guerra comercial y de aranceles respecto a China ha ido tomando ribetes impredecibles y el gigante asiático, responde a esos desafíos, con serenidad y dignidad, como debe ser.

Lo último planteado por el mandatario Donald Trump, la imposición de nuevos aranceles a cientos de productos chinos y poner en lista negra al gigante de las telecomunicaciones, Huawei, han disparado las alarmas ante lo impredecible del futuro comercial global.

A estas medidas, China sigue valorando las que emprenderá como respuesta a Trump, y en las últimas horas ha salido a relucir en las redes, el tema de las conocidas «tierras raras».

Se trata de tierras que contienen un conjunto de 17 elementos químicos indispensables para la fabricación desde teléfonos inteligentes a televisores, pasando por cámaras y bombillas, hasta medios militares.

En días pasados aparecieron en la prensa imágenes del presidente Xi Jinping visitando una fábrica de tratamiento de «tierras raras» en Ganzhou, en el centro de China.

Tal visita ha sido considerada por varios medios de prensa como el indicio de que China dejará de exportar «tierras raras» a los Estados Unidos, como respuesta a la guerra de aranceles impuesta por Washington.

«Al librar una guerra comercial contra China, Estados Unidos corre el riesgo de perder el suministro de materiales vitales para mantener su fortaleza tecnológica», dijo la agencia oficial de noticias Xinhua en un comentario.

Por su parte, el periódico estatal Global Times advirtió en un editorial que «Estados Unidos lamentará haber forzado la mano a China en las tierras raras».

Vale recordar que la nación asiática produce más del 95% de las tierras raras del mundo, y Estados Unidos depende de China para el 80% de sus importaciones.

De implementarse, las restricciones a las exportaciones a EE.UU. podrían tener un gran impacto en industrias importantes valoradas en billones de dólares que dependen de esos minerales.

En cuanto al origen de este enfrentamiento, el gigante tecnológico chino Huawei, afronta también una orden de Trump que le impide acceder a componentes electrónicos estadounidenses usados  para sus productos.

No obstante, la Casa Blanca no ha proporcionado pruebas que demuestren que Huawei es una amenaza para la seguridad del país del Norte.

Ante esta envestida de Trump, el presidente chino Xi Jinping, ha asegurado que «los minerales raros son un recurso estratégico importante», de acuerdo con la agencia oficial de noticias Xinhua.

Mientras, de acuerdo con el sitio Bloomberg, «los fabricantes estadounidenses de imanes que van a vehículos eléctricos, drones y aerogeneradores tendrán que vivir con mayores costos de tierras raras durante el próximo año si China frena los envíos de la materia prima».

Sin dudas, es un camino lleno de espinas y transitarlo no solo perjudicará al creador del problema, Estados Unidos y a la nación asiática, sino que tendrá efectos colaterales en otras muchas economías del planeta.

VER INFOGRAFÍA: Minerales Raros

Fuentes: ¿Sabías? / ¿Una ‘opción nuclear’? ¿Por qué unas tierras raras son tan poderosas? / El gran poder de unas tierras raras / Tierras raras / El arma de las «tierras raras»

https://davidson.cubava.cu/files/2015/01/CubaestrellaQueIlumina.jpg
Publicado por: David Díaz Ríos / CubaEstrellaQueIlumina

This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post. Post a comment or leave a trackback.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Your email address will never be published.