¿Por qué muchos consumidores de alcohol son también fumadores?

¿Por qué muchos consumidores de alcohol son también fumadores?

 

Quienes más alcohol consumen se hallan en la Europa del Este.
Hace mucho que se sabe que alcohol y nicotina van de la mano. Investigaciones anteriores muestran que, en el caso concreto de Estados Unidos, más del 85 por ciento de los adultos que son adictos al alcohol también son adictos a la nicotina. En otros países, los porcentajes son similares. Ahora, el equipo del Dr. Makesh Thakkar, de la Universidad de Misuri en la ciudad estadounidense de Columbia, ha encontrado que la nicotina anula los efectos inductores del sueño del alcohol. Es un hallazgo que aclara bastante por qué uno y otra están tan íntimamente relacionados.
La nicotina debilita el efecto de somnolencia ejercido por el alcohol, al estimular una respuesta en un área del cerebro conocida como prosencéfalo basal. Identificando las reacciones que tienen lugar cuando las personas fuman y beben alcohol, quizá se pueda emplear este conocimiento para ayudar a refrenar la adicción al alcohol y la nicotina, tal como razona el Dr. Thakkar.
Thakkar ha estado estudiando los efectos inductores del sueño del alcohol, y los ejercidos por la nicotina, durante más de cinco años. Sus investigaciones anteriores han mostrado que cuando se consumen conjuntamente, ambos incrementan los efectos secundarios placenteros al activar un sistema del cerebro conocido como centro de recompensa, que puede llevar a un consumo superior de alcohol.
Durante el estudio más reciente, se equipó a unas ratas con electrodos para registrar su sueño, y se les dio alcohol y nicotina. Los investigadores encontraron que la nicotina actúa a través del prosencéfalo basal para suprimir los efectos de inducción del sueño del alcohol.
Uno de los efectos negativos de beber alcohol es la somnolencia. Sin embargo, cuando la nicotina se consume junto con este, actúa como un estimulante para evitar el sueño. Si una persona fuma, entonces tendrá una mayor probabilidad de consumir más alcohol, y viceversa. Se realimentan.

Mil millones de fumadores y 240 millones de alcohólicos en el mundo

 

Un nuevo estudio ha recopilado las mejores y más actualizadas evidencias sobre la incidencia en la población mundial de las principales adicciones a drogas químicas. Muestra que casi el 5 por ciento de la población adulta del mundo (250 millones de personas) sufre de adicción al alcohol, y que más del 20 por ciento (1.000 millones de personas) fuman tabaco. Obtener datos lo bastante fiables sobre el consumo de otras drogas, como la heroína y el cannabis, es mucho más difícil, dado que son ilegales en muchos países, pero, como referencia, se estima que el número de personas que se inyectan drogas se halla en torno a los 15 millones en todo el mundo.
El informe, confeccionado por el equipo internacional de la profesora Linda Gowing, de la Universidad de Adelaida en Australia, demuestra que el daño a la sociedad perpetrado por las drogas legales es muchas veces mayor que el ocasionado por las que son ilegales.
Hay grandes diferencias regionales en el uso de drogas adictivas. Quienes más alcohol consumen se hallan en la Europa del Este, donde se consumen 13,6 litros de alcohol por persona al año, seguidos por la población del norte de Europa, con 11,5 litros. Asia central, del sur y occidental tienen los consumos más bajos, con unos 2,1 litros.
Europa del Este posee asimismo el número máximo de fumadores, con un 30 por ciento de los adultos, seguida de cerca por Oceanía (29,5 por ciento) y Europa occidental (28,5 por ciento). En cambio, en África el porcentaje es de solo el 14 por ciento. En América del Norte y América Central, incluyendo el Caribe, tienen las tasas más altas de consumo de drogas inyectables, con el 0,8 por ciento, que es más del doble de la tasa en el norte de Europa (0,3 por ciento).

¿Fumar entorpece los tratamientos para el alcoholismo?

 

La combinación entre fumar tabaco y beber mucho alcohol acelera el declive cognitivo, de acuerdo con los resultados de un nuevo estudio.Alcohol y tabaco suelen ser consumidos por las mismas personas, y sus efectos combinados sobre la cognición pueden ser mayores que la suma de sus efectos individuales. Así se ha comprobado en el nuevo estudio, a cargo de científicos del University College de Londres en el Reino Unido.El equipo del Dr. Gareth Hagger-Johnson estudió a 6.473 adultos (4.635 hombres y 1.838 mujeres) con edades de entre 45 y 69 años, a lo largo de un período de 10 años, y tuvo en cuenta la cantidad de alcohol y la de tabaco consumidas.

Todos los participantes fueron consultados acerca de su consumo de cigarrillos y alcohol. Su función cognitiva, incluyendo el razonamiento verbal y el matemático, la memoria verbal a corto plazo y la facilidad de palabra (fluidez verbal) fue medida tres veces en los diez años.

El equipo de investigación encontró que en fumadores con un consumo alto de alcohol, el declive cognitivo fue un 36 por ciento más rápido que en los bebedores moderados no fumadores. Esto fue equivalente al efecto de doce años de envejecimiento, es decir dos años adicionales por encima de los diez años que duró el seguimiento. Entre los fumadores, el declive cognitivo fue más rápido conforme la cantidad de alcohol consumido era mayor.En la investigación también han trabajado Séverine Sabia, Eric John Brunner, Martin Shipley, Martin Bobak, Michael Marmot, Mika Kivimaki y Archana Singh-Manoux.
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